jueves, 30 de abril de 2009

Temas varios

La concentración del Sevilla
Hace bien Manolo Jimenez con llevarse a la plantilla a un lugar lejano de la Feria. No es que los futbolistas se fueran a ir de juerga (quiero pensar que no), pero está bien hacer todo lo posible para mentaner la concentración ante un partido tan importante como el de Villarreal. Y no es que pase demasiado por no ganar allí, a fin de cuentas las espadas seguirán en todo lo alto pase lo que pase, pero es hora ya de cortar esta terrible racha de resultados, y qué mejor manera de hacerlo que desahuciando a un rival directo. Los jugadores tienen que reaccionar, deben tener herido el orgullo, han de hacer algo. Me espero a un Sevilla mordiendo desde el minuto uno. Sólo deseo que no nos vengamos abajo como ante el Madrid, y consigamos traernos un buen resultado. La racha tiene que acabar, y la plantilla del Sevilla está capacitada para eso y mucho más.
La Champions League
Esta semana se han jugado los partidos de ida de las semifinales de la Liga de Campeones, y quisiera destacar un par de cosas.
Para mi, el Barcelona - Chelsea fue una demostración palmaria de la diferencia de nivel que hay hoy día entre la Premier y la Liga Española. Ese Barça que ha arrollado a la mayoría de los equipos que han pasado por el Nou Camp tanto en liga como en Copa fue incapaz de hacerle un gol al equipo londinense. Y eso que el Chelsea se limitó a defender, con lo que su rival se pudo concentrar en lo que más le gusta, controlar el balón y atacar. No era hasta que no llegaban a la línea de tres cuartos que los ingleses comenzaban a presionar. Al Chelsea le ha ocurrido algo parecido que al Real Madrid. Tuvieron que cambiar el entrenador, y el nuevo mister se limita a hacer lo necesario para sacar resultados, dejando de lado las florituras. Lo va a tener complicado el Barça en Londres para eliminar a un equipo tremendamente superior a cualquiera de los que los catalanes están acostumbrados a enfrentarse en España.
Respecto a la otra semifinal, el Manchester fue muy superior al Arsenal, mal que me pese, pues los gunners son mi equipo favorito en Inglaterra. Los Cesc y compañía no tuvieron apenas opciones ante un equipo bestial, que no sentenció la eliminatoria gracias al sensacional partido de Almunia. (¿Cómo es posible que nadie en España se diera cuenta del pedazo de portero que es?)
Próximo rival del Ajax de Amsterdam
Los de Marco Van Basten visitan esta jornada (la penúltima de le Eredivisie) el campo del Sparta de Rotterdam, el segundo equipo de esa ciudad, por detrás del Feyenoord (y el más antiguo de Holanda). El Sparta está sólo tres puntos por encima de los puestos de play off de descenso, con lo que se la juega en este partido. En Holanda desciende automáticamente el último, y los dos siguientes juegan una liguilla junto a los clasificados del 2º al 7º de la segunda división (el primero asciende directamente). Se crean dos grupos de 4, y juegan en primera el año siguiente los campeones de cada uno de ellos.
El Sparta es un equipo bastante flojo. Su portería la comparten el veteranísimo holandés de 39 años Harald Wapenaar, y el joven brasileño cedido por el PSV Cassio Ramos. En la defensa podemos destacar al internacional húngaro Krisztián Vermes, al holandés Ruud Knol que llegó a ser internacional con Van Gaal de seleccionador, y al también holandés Donovan Slijngard, un joven valor que está cedido por el Ajax. Los centrocampistas más habituales son Kevin Strootman, de sólo 19 años, Erik Falkenburg, Arne Slot y Yuri Rose, estos tres últimos jugadores holandeses de perfil medio. Y por fin arriba se disputan dos puestos entre el holandés Rydell Poepon, máximo anotador con 9 tantos, el francés Edouard Duplan, y el también holandés Joshua John.
No debe tener problemas el Ajax para vencer a este equipo, y esperar a ver qué hace el Twente, el segundo clasificado, que recibe al AZ. Si los de Amsterdam ganan, se podrán disputar en casa en la última jornada ante el Twente la segunda plaza que da acceso a la Liga de Campeones.
Copa de la UEFA
Hoy se disputan los partidos de ida de las semifinales de la Copa de la UEFA (ahí deberíamos estar nosotros, qué pena), entre Dinamo de Kiev y Shaktar Donetsk por un lado, y Werder Bremen y Hamburgo por otro. Los equipos ucranianos vienen pegando muy fuerte, y son bastante potentes, pero mi favorito es el Hamburo. Entrenado por Martin Jol (el entrenador al que sustituyó Juande Ramos en el Tottenham, y de donde vino Van der Vaart), vienen haciendo un temporadón en la Bundesliga, y están a tres puntos del líder, el Wolfsburgo de Dzeko y Graffite. Tienen un muy buen equipo, con jugadores de la categoría del defensa internacipnal holandés Joris Mathijsen, o el también internacional alemán Marcel Jansen, el centrocampista brasileño Thiago Neves o los delanteros Paulo Guerrero (peruano), e Ivica Olic, croata, que la temporada próxima jugará en el Bayern Munich.
No se si finalmente ganará, pero es un equipo que a mi me gusta mucho.

miércoles, 29 de abril de 2009

Yo no me rindo

Desde el último partido contra el Real Madrid, he decidido no volver a decir ni una palabra acerca de los debates que de todas partes tratan de volver a imponernos. No voy a hablar de entrenadores, ni de fichajes, ni de lo que dice uno u otro acerca de ninguno de estos temas que lo único que hacen es desconcentrarnos de lo que de verdad es importante a día de hoy:
Que en este momento somos terceros, que dependemos de nosotros mismos para terminar en esa posición, que ya no importa el pasado, sino el futuro, que el equipo con la afición dividida no va a ningún sitio, que las cosecuencias de todo esto las pagaremos todos los sevillistas, que la mayoría de nosotros no recuerda a nuestro equipo más arriba que ahora mismo...
Y a los que andan por ahí cabizbajos y preocupados, y también a esos que en defensa de no sé qué intereses se empecinan en arrojar piedras contra nuestro tejado, les digo lo siguiente:
"Cuentan las lenguas antiguas
que un 14 de octubre nació una ilusión
su madre fue Sevilla , y le prestó su nombre
y para defenderlo le dio a una afición…
Ejemplo de sevillanía
familia roja y blanca del Sánchez Pizjuán
mi corazón que late gritando ¡ Sevilla!,
llevándolo en volandas por siempre a ganar…
Y es por eso que hoy vengo a verte,
sevillista seré hasta la muerte,
la Giralda presume orgullosa
de ver al Sevilla en el Sánchez Pizjuán.
Y Sevilla, Sevilla, Sevilla,
aquí estamos contigo, Sevilla,
compartiendo la gloria en tu escudo,
orgullo del fútbol de nuestra ciudad…
Dicen que nunca se rinde
y el arte de su fútbol no tiene rival
más de cien años lleva mi equipo luchando
y abanderando el nombre de nuestra ciudad…
Ejemplo de sevillanía,
familia roja y blanca del Sánchez Pizjuán
mi corazón que late gritando ¡ Sevilla!
llevándolo en volandas por siempre a ganar…
Y es por eso que hoy vengo a verte,
sevillista seré hasta la muerte,
la Giralda presume orgullosa
de ver al Sevilla en el Sánchez Pizjuán.
Y Sevilla, Sevilla, Sevilla,
aquí estamos contigo, Sevilla,
compartiendo la gloria en tu escudo,
orgullo del fútbol de nuestra ciudad..."
A partir de ya sólo voy a hablar de fútbol, y a animar al Sevilla. Hasta el final de temporada. A muerte. Lo tenemos a mano. He decidido que voy a arrimar el hombro.
Yo soy de ese equipo que dicen que nunca rinde. Y yo tampoco lo hago.

martes, 28 de abril de 2009

¿Qué estabais haciendo vosotros?

Sé que este post lo debería haber escrito ayer, pero todos lo que teneis un blog por afición, y no por dedicación, sabeis lo dificil que resulta a veces encontrar un hueco lo bastante amplio para ponerse a ello, y que además justo en ese momento tengas la cabeza en condiciones para escribir algo medio decente. A veces no es posible, lo siento, pero más vale tarde que nunca.
Ayer hizo tres años desde que nuestro añorado Antonio Puerta marcó ese gol que lo cambió todo. Ese gol que por muchas veces que lo vea, no me deja de emocionar. Ese gol que tengo subido en la barra lateral de mi página. El que nos hizo creer que era posible eso con lo que mucho soñábamos medio despiertos desde que el equipo se clasificó para cuartos de final, y comprobamos que eramos el conjunto más fuerte de entre todos los que quedaban. "¿Será posible algo así?", me preguntaba por entonces, totalmente incapaz de creérmelo, después de toda la vida instalado en la mediocridad.
Recuerdo perfectamente aquel día. Yo acababa de volver a mi tierra, después de unos pocos años viviendo fuera de Sevilla. Llevaba poco tiempo aquí, ni siquiera me había incorporado a mi nuevo puesto de trabajo. Eso sería para el uno de mayo, me acuerdo como si fuera ayer. Aquella tarde fuimos a casa de otro amigo sevillista, que también trabajaba (aún lo hace, y lo que le queda) fuera de nuestra ciudad. Se había pedido esa semana de vacaciones para poder ir a la Feria, y nos invitó a ir a su casa, que tenía en venta, pero que aún no había conseguido traspasar, para ver el partido por la televisión.
- Si no lo echan por la tele - Le dije, triste porque no tenía entradas. Ni era socio (llevaba años fuera de Sevilla), ni mi momento económico permitía ningún tipo de licencia. No podía ser, ya está.
- Sí lo echan - Me insistía - En el video comunitario del pueblo han dicho mil veces esta semana que lo van a echar.
Yo no me lo creía demasiado, pero bueno. Fui con mi mujer, y cuando llegamos él ya lo tenía todo preparado. Tenía hasta la tele encendida, aunque aún no habían conectado con el campo. Y de repente, la pantalla hace un extraño, se corta la programación, y aparece un señor hablando en alemán y a nosotros se nos cae el mundo encima.
- ¡Qué coño esto! - Se quejaba mi amigo - Si decían que iban a echar el partido, ¿por qué ponen un telediario alemán?
Ingenuos de nosotros, hasta unos minutos después no nos dimos cuenta de que lo que hicieron fue conectar con una cadena alemana, la ZDF creo que era, de modo que vimos el partido comentado por un periodista alemán de lo más soso. Intentamos bajar el volumen y escucharlo por la radio, pero el desfase era tan grande que mientras veíamos a Maresca con el balón en el círculo central, el de la radio ya estaba diciendo que el remate de Luis Fabiano se había ido fuera. Así era imposible, con lo que nos tuvimos que conformar con ese teutón de tan poca sangre. Qué diferencia de modo de transmitir un partido respecto a lo que estamos acostumbrados en España.
- En Holanda tienen más gracia - Les decía yo a mis acompañantes.
- No es pesao el tío con Holanda - Me contestaron casi al unísono. Es el resultado de poner la cabeza como un bombo a todo el mundo, a base de contar anécdotas de mi periplo en el extranjero.
Recuerdo que el partido fue insufrible, no por malo, sino por el sufrimiento que pasamos (con Juande también sufríamos en los partidos, por lo que recuerdo). Y que incluso creí que esos alemanes se las sabían todas, y que acabarían por eliminarnos. Ya lo dijo una vez alguien: "El fútbol es un deporte en el que juegan once contra once y siempre ganan los alemanes".
Pero entonces surgió la leyenda. Ese Navas que se va por la derecha, que parece que se equivoca con el pase, que todos creíamos que debía ir al area, pero que le salió paralelo. Y en televisión se vio cómo la pelota iba a un lugar indeterminado, donde parecía no haber nadie. Pero entonces surgió esa imagen tan extraordinaria, ese Antonio Puerta solo en el pico del área presto para dar el zapatazo más maravilloso de la historia de nuestra entidad. ¿Os dais cuenta, cuando veis el gol, que Puerta se queda quieto un momento, una vez el balón ya ha entrado, como sin terminar de creérselo, como queriendo tomarse una centésimas de segundo para certificar que, en efecto, ha hecho lo que acababa de hacer? Pues justo así me quedé yo. No me lo podía creer, hasta el punto que no sabía si reír, o llorar, o pedir a Dios que lo repitieran una y otra vez para asegurarme de que lo que acababa de ver no era un sueño. Y además fue un golazo. No sólo fue gol, sino que para colmo era una obra de arte. No podía ser de otra manera, con Antonio Puerta, en Sevilla, en Feria...
¿Y qué os parece la imagen de Christian Poulsen mirando estupefacto cómo el balón entraba, y luego a su alrededor? ¿Cómo no iba a acabar fichando por el Sevilla? ¿Acaso había otra opción? ¡Cómo se debe estar arrepintiendo de haberse ido!
No fue Dios, sino la tecnología, la que me permitió poder ver el gol una y otra vez, y os aseguro que no me canso de hacerlo. Hoy hace tres años que ocurrió. Y parece que fue ayer. Luego vino una sucesión de éxitos como nunca lo hubiéramos soñado, pero os aseguro que, para mi, como ese momento no hubo otro. En ese momento estaba convencido de que ganaríamos la final, con lo que esa victoria no me extasió tantísimo como este gol. La UEFA la ganó el Sevilla, pero mi vida la cambió Antonio Puerta. No puedo evitar emocionarme al recordarlo.
Igual es que el el cielo no hay Youtube, y Dios quiso ver repetido el gol una y mil veces. Igual que yo. Por eso se llevó a su autor. Yo lo entiendo, yo también querría tenerlo conmigo. ¿Vosotros no?

lunes, 27 de abril de 2009

32º jornada de la Eredivisie.

Una vez pasado el otro horror, voy a hablar un poco de lo ocurrido con el Ajax de Amsterdam.
Una vez más, el Ajax tenía la oportunidad de alzarse al segundo puesto, tras el empate del Twente en su visita al Heerenveen, y una vez más dejó pasar la oportunidad. Empató a uno ante un AZ que no se jugaba ya nada, que sacó una alineación plagada de suplentes, que se adelantó en la primera parte, y que jugó más media hora con un jugador menos por expulsión de Stijn Schaars. El Ajax llegó a desperdiciar un penalty en el segundo tiempo, y no fue hasta el minuto 87 cuando empató, por medio de Luis Suares también de penalty.
Alineaciones:
Ajax: Vermeer, Van der Wiel, Oleguer (46. Vertonghen), Vermaelen, Alderweireld, Anita (68. Siem de Jong), Aissati, Emanuelson (56. Sulejmani), Enoh, Luis Suarez y Cvitanich
AZ: Didulica (74. S. Romero), Jaliens, Klavan, Pocognoli (92. Swerts), Moisander, Mendes da Silva, Schaars, Van der Velden, Vejinovic (60. Luijckx), Dembelé y Lens
Goles:
0-1: Min. 23 - Jeremain Lens
1-1: Min 87 - Luis Suarez
Pero lo que de verdad marcó el partido fue la lesión del portero del AZ Didulica, que recibió un golpe en la cabeza de Luis Suarez cuando el uruguayo intentaba rematar el balón después de que el guardameta croata lo detuviese en el penalty fallado por el propio Suarez en el minuto 66. El partido estuvo parado 14 minutos, y Didulica fue llevado al hospital. Se ha descartado que tenga alguna fractura, pero hasta que no pasen 48 horas no se descartará definitivamente alguna posible lesión neurológica.
Lo cierto es que el AZ demostró en el primer tiempo por qué ha acabado como campeón, jugando al fútbol mucho mejor que su rival, y disponiendo de varias ocasiones. Y en el segundo las cosas parecían ir igual, pero la expulsión de Schaars en el minuto 57 lo cambió todo, y el Ajax se fue arriba, aunque sin demasiado acierto. Sin embargo, tras el gol en el minuto 87, asediaron la meta defendida por el argentino Sergio Romero tras la lesión de Didulica, y estrellaron tres veces el balón en la madera tras remates de Vermaelen, Cvitanich y Aissati.
Pero el resultado no se movió, y el Ajax tendrá que esperar una semana más para intentar conseguir de una vez por todas superar al Twente en la clasificación. En la próxima jornada los de Marco Van Basten visitarán el campo del Sparta de Rotterdam, un equipo que aún tiene que certificar la permanencia, y que en la jornada de este fin de semana no pasó del empate a cero contra el colista De Graafschaap. Por su parte el Twente visitará el campo del AZ, en un partido imprevisible, toda vez que los locales no se juegan nada, y los visitantes han bajado bastante el nivel de juego en los últimos encuentros.
Del resto de partidos, destacar la victoria del PSV en el campo del Heracles Almelo, que le permite superar al Heerenveen en la cuarta plaza, la que da acceso directo a la UEFA sin necesidad de jugar el play off que disputan en Holanda los clasificados 5º a 8º por dos plazas más. Ya no tiene opciones matemáticas de entrar en Champions, pero al menos parece que están en camino de maquillar su horrible temporada con una clasificación UEFA. Al PSV le queda por recibir al NEC Nijmegen, y visitar el campo de Willem II, ambos equipos que ya se juegan poco (el NEC si acaso meterse en los play offs para la UEFA, aunque lo tienen muy difícil), con lo que el calendario les acompaña para mantener esa cuarta plaza hasta el final.

domingo, 26 de abril de 2009

¿Cuántas veces he visto esto antes?

Me refiero a la secuencia del partido. El Sevilla sale al ataque, presionando y atacando con velocidad. Se abre el campo por las bandas, y los medios centros suben al ataque protegidos por una segura defensa. Las ocasiones se suceden, unas más claras que otras, hasta que finalmente conseguimos marcar. Entonces el rival se va arriba y nosotros reculamos. Durante unos minutos mantenemos el tipo, e incluso sacamos algún que otro contragolpe en los que estamos a punto de sentenciar, pero no lo hacemos. Damos la sensación de dominar el encuentro a pesar de todo, y de que en cualquier momento podemos vover a marcar, pero lo que en verdad ocurre es que el rival cada vez nos encierra más en nuestra area. Surgen los nervios y las imprecisiones. Las ocasiones en contra son cada vez más claras, y al final ocurre lo que todo el mundo está viendo venir. El rival nos empata y es entonces cuando nos venimos abajo.
Parece que se nos ha olvidado jugar al fútbol. El partido parece otro, es increíble. Pero así es. Hasta el rival parece no creérselo, y no se decide a lanzarse al ataque. Pero finalmente se rinde a la evidencia, lo hace, y acaba por volver a marcar, dándole la vuelta al marcador. Nosotros seguimos sin reaccionar, parece que somos incapaces de hacerlo. Pero el otro equipo nos teme a pesar de todo, y se decide a recular para guardar su botín. Entonces el partido entra en una fase de quiero y no puedo sevuillista, y de comodida rival para mantener el resultado (hoy incluso hasta nos marcan un tercero). Y de repente algo pasa, un cambio, una voz, lo que sea, y el Sevilla vuelve a lanzarse al ataque, a la desesperada, a la épica, sacando el orgullo y la casta, y los aficionados nos preguntamos por qué coño no han hecho eso antes. Pero ya es tarde. Hoy incluso recortamos distancias, pero ya es tarde. Ya hay poco que hacer. Han habido partidos en los que hemos salvado algún punto, pero en otros no. Ya es una lotería, un esperar que haya suerte. Y, claro, siempre no la hay. A veces sí, pero siempre no.
Y eso es justo lo que ha ocurrido hoy. Con el añadido de que hoy, precisamente hoy, hemos visto al Raúl que una vez fue, que hace tiempo que ya no es, pero que de vez en cuando nos hace recordar lo que hacía en otras épocas. Precisamente hoy lo ha hecho.
Hoy no ha habido árbitrajes extraños, ni fallos clamorosos, ni cosas raras a las que echar la culpa. Hoy hemos vuelto a ver el mismo partido que tantas otras veces hemos visto. Justo el mismo. Y hoy no ha habido la suerte de otras ocasiones, ni el acierto rematador de nuestros magníficos delanteros. Me quedo con el sensacional encuentro de Perotti, y el futuro que promete este chaval. Pero me voy a la cama convencido de que este Sevilla puede dar mucho más de si, y no lo hace por la razón que sea. Yo intuyo cual es, pero prefiero estar al lado de los mios hasta que la liga termine.
Yo no grité "Jimenez vete ya". Yo no grité nada. Yo pensé "Jimenez, haz algo, soluciona esto, ten los cojones de siempre, saca el equipo adelante, consigue el objetivo que nos impusimos que aún dependemos de nosotros para lograrlo, y al final de temporada te diré lo que pienso".
Porque desde aquí os digo que al final de temporada, cuando acabe el último partido, y sea cual sea la posición final del Sevilla, yo diré lo que pienso de todo esto. Pero mientras seguiré apoyando al equipo. Porque no hacerlo es perjudicial para mi equipo, y yo quiero que mi equipo, el Sevilla, consiga la clasificación para la Champions. ¿De verdad creemos que gritando "Jimenez vete ya" ayudamos al equipo a clasificarse para Champions? Yo creo que no, y por eso no lo hago. No es mi costumbre tirar piedras contra mi propio tejado.
Aún somos terceros. Nos queda jugar contra el Villarreal y contra otros cuatro equipos teóricamente inferiores, alguno de los cuales no se jugará nada cuando se enfrenten a nosotros. Dependemos de nosotros mismos, ¿vamos a regalarles el puesto que nosotros ahora ocupamos a los que nos persiguen? ¿Vamos a tirar piedras contra nuestro propio tejado? ¿Vamos a facilitarles la labor a nuestros rivales? Que lo hagan ellos, ¿no os parece? Yo pienso así, ¿qué queréis que os diga?
Y el primer cabreado soy yo está claro. Pero no podemos tirar la temporada ahora. Yo voy a seguir apoyando al equipo. Ya diré mi opinión cuando acabe la temporada. Ahora voy a dejar de pensar en fútbol durante un rato, a ver si puedo dormir. Seguro que lo haré, al fin y al cabo hay cosas más importantes.
Y a la prensa que mañana cargará contra todo lo cargable, y a los aficionados que se empeñan en tirar piedras contra su propio tejado como forma de expresar el mismo cabreo que tengo yo, les digo que así no arreglamos nada. Que lo único que hacemos es perjudicarnos, hacer zozobrar aún más el barco en el que todos estamos montados, y que no merece la pena en absoluto.
Vuelvo a insistir, por enésima vez, ya habrá tiempo de pedir responsabilidades. Pero ese tiempo no es ahora. Será cuando acabe la temporada, pero ahora no. Porque aún lo pondemos conseguir. Porque aún dependemos de nosotros mismos. Porque los perseguidores tiene peor calendario que nosotros... aún. Porque si no ganamos en Villarreal (o al menos empatamos) estaremos peor que ahora, con lo que aún estamos a tiempo de evitarlo. Y porque yo quiero que el Sevilla acabe tercero en la liga, no que pierda el puesto para precipitar unas decisiones que muchos consideran imprescindibles, pero que yo estoy convencido de que no ahora. Igual luego. O igual no. Pero sin duda, no ahora.

Varias cosas antes del partido

Antes de dejarlo todo de lado para esperar "concentrado" al comienzo del partido, quisiera comentar acerca de algunos temas. Ya luego me olvidaré de todo lo demás y me centraré en lo que de verdad me importa este domingo por la tarde.
Valencia 2 - Barcelona 2
Vaya partidazo hizo el Valencia ayer. Ojalá nosotros hubiéramos salido el miercoles con esa actitud. Tuvieron algo de suerte con esos dos goles al final del primer tiempo, y acabaron fundidos y asediados en los últimos minutos del encuentro, pero sacaron un punto contra los mejores, y se van con la sensación de ser capaces de cualquier cosa. Eso sí, siguen por detrás de nosotros, hagamos lo que hagamos, con lo que todo sigue a nuestro favor a pesar de todo. No debemos desesperar, sino olvidarnos de la ventaja que hemos perdido y seguir peleando hasta el final. Lo seguimos teniendo a mano, y dependemos de nosotros mismos aun perdiendo esta tarde.
Una de disculpas
No me gusta hablar de perogrulladas, ni desviar mi atención de lo que es más importante, pero ayer me dejé llevar por la indignación que me produjo un artículo publicado por As acerca de la marcha de Juande Ramos del Sevilla, y no pude evitar escribir acerca de un sujeto que no merece mayor atención. De hecho en el post de ayer reconocí que me importaba un bledo lo que hiciera el tío este, pero le contradije a mi mismo dedicándole tantas líneas el día antes de un partido tan importante para nosotros. Soy una persona humana y a veces no puedo evitar que la indignación me invada. Procuraré evitarlo en adelante.
El partido de hoy
Adoro comprobar, leyendo los blogs que suelo visitar, que la mayoría de la afición parece conjurada para el encuentro de esta tarde. Ese es el primer paso para hacer del de hoy un partido memorable. Para que seamos nosotros, la afición, los que marquemos el primer gol, y llevemos en volandas a nuestro equipo a la victoria. Para hacer que al rival le tiemblen las piernas, y se pongan nerviosos por la oportunidad que tienen, por lo mucho que pueden perder si la desaprovechan. Y para contrarrestar con las gradas hechas un manicomio todas las influencias externas que sin duda van a intentar decatar el partido en favor de los de siempre. Ojalá sea así. Ojalá, por una vez esta temporada, estemos todos a una, nos olvidemos de las diferencias que nos han impuesto y rememos a favor del barco en el que todos estamos montados. Hoy tiene que ser el día en que nos olvidemos de la mala racha de resultados y volvamos a poner al Sevilla en su sitio. Que los jugadores sientan ese apoyo, y se dejen la vida en el terreno de juego, aunque sólo sea por verguenza torera. Estoy convencido de que han captado el mensaje y darán todo de si mismos para conseguirlo. Si es así, si todos nos concentramos en lo que debemos concentrarnos, estoy convencido de que esta noche vamos a dormir de lujo.
Lo que hago para relajarme
Pues lo que hago es entretenerme viendo lo que pasa en la liga holandesa. Los que suelen pasarse por aquí lo saben. Es mi otra afición, y la comparto con quienes me visitan. Hoy juegan Ajax y AZ, a partir de las 16:3o, hora española, un partido vital para las aspiraciones de los de Amsterdam de alcanzar la segunda plaza que da acceso a la Liga de Campeones. Ahora mismo la ocupa el Twente con dos puntos más, después de su empate ayer en la visita al Heerenveen, a la espera de lo que haga hoy el Ajax.
El AZ se presenta en el partido desconcentrado por las celebraciones del título alcanzado la semana pasada, y con tres bajas importantísimas. Los centrocampistas internacionales por Bélgica y Holanda Martens y De Zeeuw, y el máximo goleador de la liga El Hamdaoui. El Ajax por su parte no podrá contar con su lateral izquierdo titular Rob Wielaert, sancionado.
Si los de Van Basten ganan, alcanzarán la segunda plaza. Si no lo hacen, seguirán teniéndola a tiro, sobre todo teniendo en cuenta que en la última jornada de liga (dentro de 2 semanas), se enfrentan Ajax y Twente en el Amsterdam Arena. Pero conseguirla hoy con una victoria sobre los campeones de Liga les daría un plus de ánimo importante, sobre todo después de la trágica derrota por 6-2 la semana pasada en el campo del PSV Eindhoven.
Pues nada. A partir de ahora mi atención se concentrará exclusivamente en el partido de esta tarde contra el Real Madrid. Deseo con toda mi alma que mi próximo post sea para celebrar una importantísima victoria. De todo corazón.
Un saludo a todos, y que llevemos al equipo en volandas. La ocasión lo merece.

sábado, 25 de abril de 2009

Fue por dinero

De lo que son capaces algunos periodistas de Sevilla cuando hablan del club que al que da nombre nuestra ciudad ya lo sabemos de sobra. Por alguna razón aprovechan la mínima oportunidad para cargar contra el mismo, contra sus dirigentes, su entrenador, sus jugadores, su juego, su... lo que sea, y, por supuesto, su presidente.
Pero hay uno en concreto que se lleva la palma en este aspecto, y mira que es difícil destacar en este sentido. ¿O quizás es eso justo lo que pretende? Hablo del ínclito que firma este artículo junto a otro sujeto que yo, la verdad, no tengo ni idea de quién es. En el citado artículo trata de convencer al resto de España (a los sevillistas que sabemos la verdad de la buena no nos puede convencer de nada) de que Juande Ramos se fue del Sevilla por culpa de José María del Nido. Por culpa, en concreto, de una serie de supuestos desplantes que según él sufrió del Presidente del Sevilla.
Vamos a ver, yo no voy a negar que el traidor sufriera esos desplantes. Y mira que de lo que diga el colega este yo me creo la mitad, y la otra mitad la pongo en duda. Pero voy a darle un beneficio de la duda que ha demostrado no merecer y voy a aceptar que el tipo ese que ahora entrena al equipo de la capital del país sufriera ese tipo de cosas. ¿De acuerdo? Vale, de acuerdo.
Y digo yo, si tan mal se encontraba aquí, si tan enconada era la relación con el Presidente, si tantos desplantes sufrió del mismo, si tan cotizado era su caché, si tantas y tantas ofertas tenía, si tan gran entrenador era considerado por todos..., ¿por qué coño no se fue en verano? A ver, señores, seamos sensatos, ¿por qué coño esperó a que la temporada estuviera comenzada? ¿Por qué coño negó una y otra vez que se fuera a ir? ¿Por qué coño planificó la temporada 2007/2008 con el Sevilla? ¿Por qué coño permitió que el equipo se gastara la pasta en unos fichajes acordes con el proyecto que él defendía? ¿Por qué?
Si hubiera sido yo, si hubiera sufido desplantes del Presidente, si tuviera un caché tan cotizado, si tuviera tantas y tantas ofertas, si fuera considerado como tan gran entrenador por todos le hubiera dicho al Del Nido de turno que se fuera allí donde los cerdos defecan, y me habría marchado justo al terminar aquella temporada tan maravillosa, en todo lo alto, por la puerta grande, dándole un bofetón a ese sujeto tan supuestamente indigno, y, sobre todo, con la cabeza muy alta. Muy muy alta.
Pero, ¿qué hizo el nota este? Se quedó aquí, negó la mayor como San Pedro, planificó la temporada siguiente mientras mantenía reuniones con otro equipo, las cuales también negaba a pesar de que le cazaron y fotografiaron. Se tragó la muerte de Antonio Puerta, hizo un comienzo calamitoso de temporada, y se marchó sin despedirse de la afición, dejándonos hundidos moralmente por la traición, y deportivamente, a cuatro puntos del descenso. Hay gente que dice que planteaba mal los partidos para forzar que le echaran. Yo no quiero pensar eso, porque me basta con todo lo demás para pensar del tipo este que es un traidor.
Y ahora voy a ser realista. Yo he hecho lo mismo en alguna ocasión. Yo me he encontrado con jefes cabrones a los que les he tenido muchisimas ganas. (Sigo dando por hecho que Del Nido hizo eso al tío este, que no lo sé y, sinceramente, no me lo creo, pero bueno). Y me he dedicado a trabajar lo justo para cobrar a fin de mes, mientras buscaba un empleo mejor en otro sitio. Y cuando lo he encontrado, le he dado plantón a ese jefe tan cabrón y me he marchado con una sonrisa de oreja a oreja. Claro que hablamos de pasar de trabajar diez horas al día por ganar 800 euros, a trabajar ocho horas por 1.200. ¿Qué no habría hecho yo por la burrada que le ofrecían al personaje este? ¿Puede decir el jefe cabrón ese que yo fui un traidor con él? Puede decirlo. ¿Qué repercusión mediática tuvo aquella "tropelía" cometida por este humilde aficionado al fútbol? Ninguna. ¿Qué le importa a la gente en general que yo hiciera aquello que hice? Pues imagino que le importa un bledo. Imagino, claro, otra cosa me sorprendería una barbaridad.
Y ahora, ¿puede decir la mitad de la ciudad de Sevilla que es seguidora del Sevilla FC que el individuo ese fue un traidor con el club al que siguen? Puede decirlo. ¿Qué repercusión mediática tuvo aquella tropelía perpetrada por este millonario entrenador de fútbol? Muchísima. Tanta que ahora se quiere maquillar porque ahora entrena a quien entrena. ¿Qué le importa a la gente en general que este especimen hiciera aquello que hizo? Pues que cada uno hable por sí mismo. Yo diré lo que me importa a mi.
A mi me importa una mierda. Creo que lo he dicho bastante claro, ¿no? Yo he visto a mi equipo deambular por la zona media de la tabla, sin pena ni gloria, y festejar una clasificación para la UEFA como algo histórico y glorioso. Yo, siendo aún adolescente, era de los que gritaba aquello de "otro año igual" a Luis Cuervas, que en paz descanse (el tiempo ha puesto a este presidente en el lugar que se merece). Y fui de los que, siendo un poco mayor ya, eché de menos hasta casi la desesperación los tiempos del "otro año igual" cuando nos arrastrábamos lamentablemente por la Segunda División española. Yo he sido el mayor embajador del sevillismo en los tiempos en que me tocó vivir fuera de mi tierra, tanto en otras partes de España como en el extranjero. Yo he estado a punto de morir de felicidad con los títulos conseguidos por mi equipo cuando en el banquillo del mismo estaba la persona esta que ahora nos visita. Yo he llorado la muerte de uno de los nuestros como si fuera un hermano, cuando no lo conocía de nada. Y yo estoy disfrutando ahora de la mejor época de nuestro equipo en toda su historia, y eso que el ser humano ese ya no dirige los designios del equipo. ¿Y con todo eso a mis espaldas creéis que me importa más que una mierda lo que ese tío hizo o dejó de hacer? El sentimiento sevillista va muchísimo más allá de lo que haga o deje de hacer este patético personajucho. Esté tío no debe tener ni idea de lo que estoy hablando.
Porque el Sevilla de Juande Ramos quedó 5º en su primera temporada, 3º en la segunda, y nos dejó 14º a 4 puntos del descenso. Porque aquel equipo que jugaba de ensueño lo hizo sólo durante un año. La primera temporada de liga y copa (insisto, de liga y copa), no fue mucho mejor que cualquiera de las de Joaquín Caparrós. Y en la tercera no conseguimos la clasificación para Champions porque nos faltaron los puntos que se debieron conseguir al pincipio de la misma, cuando el colega este estaba pensando en los millones y no en el equipo. Porque la diferencia entre ganar la segunda UEFA y no ganarla fue la suerte de que Palop marcara un gol en el último minuto (lo podría haber hecho también contra la Sampdoria), o que nos tocara la lotería de los penalties contra el Español (nos podría haber tocado también contra el Fenerbahçe). Esa suerte la tuvimos con Juande, y no con Jimenez, y en el fútbol, como en todos los juegos, la suerte muchas veces es decisiva. Sobre todo en ciertos momentos importantes. Porque esta temporada en la que tanto estamos criticando el juego del equipo vamos terceros, igual que en los mejores momentos del traidor, con un número de puntos parecido (unas veces unos pocos más, otras veces unos pocos menos). Y no peleamos por el título porque el Madrid y el Barça están batiendo todos los récords.
Y en definitiva, porque yo pienso que fue el Sevilla el que hizo grande a Juande, y no Juande el que hizo grande al Sevilla. (Ya lo argumenté en este post, y también la prensa inglesa lo piensa así). Porque si Jimenez hubiera hecho la temporada que está haciendo este año justo después de Joaquín Caparrós, y no justo después de los 5 títulos, sería aclamado por la afición como uno de los mejores entrenadores de la historia del club. Porque no es lo mismo coger a un equipo que viene de celebrar clasificaciones UEFAs como logros extraordinarios, y en franca ascensión, que coger a un equipo que viene de ganar 5 títulos, de ver como se muere uno de sus integrantes, y de comprobar como el capitán del barco se va por la puerta de atrás como una rata. No es lo mismo, nos pongamos como nos pongamos.
Lo que hizo Juande por el Sevilla fue grande. Supo estar a la altura de un equipo en meteórica ascensión, y se ganó con ello la fama de buen entrenador. También tuvo esa suerte en los momentos importantes, pero es que sin eso no se logran los éxitos. También tuvo partidos desastrosos, y se me viene a la memoria aquel contra el Español en la primera temporada.
Y lo que hizo Juande cuando se fue del Sevilla fue una tropelía. Si se hubiera ido en verano, la cosa habría sido de otra manera. Yo no me fui de aquella empresa antes de encontrar otro trabajo porque tengo una hipoteca que pagar. De haber podido lo hubiera hecho mucho antes, sólo por no tener que seguir viéndole la cara a aquel señor que tenía por jefe. Pero Juande ya era millonario en el Sevilla, con lo que ese problema no lo tenía. Si de verdad se fue por lo que le hizo Del Nido, no entiendo por qué no se marchó en verano. Bueno, sí lo entiendo. No se marchó por dinero, por codicia, por avaricia. No se marchó, porque se negocia mejor con otro equipo cuando se tiene trabajo que cuando se está en paro. No se marchó porque quedándose podía apretar al Tottenham para sacarles más pasta. No se marchó porque si lo del Tottenham no hubiera salido, él se habría quedado en el Sevilla ganando el dineral que aquí ganaba. Porque el contrato que aquí tenía era mucho mejor que el mío con aquella empresa.
Juande Ramos pudo sufrir aquellos desplantes del Presidente del Sevilla. No lo sé, no me lo creo, pero la verdad es que no lo sé. Puede que fuera así. Pero Juande Ramos se fue del Sevilla por la pasta gansa. Por dinero, utilizando la institución que le dio la fama como arma de negociación, y dejándonos tirados por un buen puñado de libras.
Eso es ser un pesetero.
Eso es ser un traidor.

viernes, 24 de abril de 2009

El AZ Alkmaar

El próximo rival del Ajax de Amsterdam es nada menos que el flamante campeón de Liga, el AZ Alkmaar. Contra ellos se juegan mucho los de Marco Van Basten. Después de la decepcionante derrota en Eindhoven, tienen la obligación de olvidarla y mirar hacia adelante. Se espera que el AZ venga relajado, después de los festejos, y ya sin jugarse nada. Además, al Ajax aún le quedan tres partidos para seguir en su lucha por superar al Twente, que les sigue llevando un punto de ventaja, y así obtener la clasificación para la previa de la Liga de Campeones. El último encuentro de la liga será precisamente contra el equipo de Enschede, en el Amsterdam Arena. El AZ Alkmaar ha conseguido el título con un equipo jovencísmo, en el que todos los jugadores tienen menos de 25 años, salvo tres: El portero Didulica (31), el defensa Jaliens (30), y el centrocampista Van der Velden (27). Eso quiere decir que si son capaces de retener a un buen número de futbolistas, este éxito es probable que se repita a menudo en los próximos años. Eso no va a ser fácil, de todos modos. Ya a día de hoy suena su entrenador Louis Van Gaal como próximo seleccionador de Bélgica, aunque no hay nada confirmado en absoluto. De todos modos, este éxito del equipo de Alkmaar no es sorpresivo. Ya habían rondado el título en un par de ocasiones desde que Van Gaal llegó a su banquillo en 2005. Era algo que, de alguna manera, se veía venir. El equipo del AZ se sostiene en una portería muy bien cubierta, con dos guardametas de entidad. El argentino Sergio Romero, campeón del Mundo sub’20, y oro en Pekín junto a los Messi, Agüero y compañía. Y el croata Joel Didulica, varias veces internacional con su selección. En defensa cuentan con varios futbolista muy interesantes: El mexicano Héctor Romero acaba de renovar su contrato, y eso que se ha pasado algunos meses de baja por lesión. Tiene sólo 21 años, y ya ha jugado con el combinado nacional de su país. El holandés Kew Jaliens fue integrante de la selección oranje en el Mundial de Alemania, y el estonio Ragnar Klavan ya ha sido 54 veces internacional con sólo 23 años. Y además cuentan con varios jugadores muy jóvenes que ya han debutado en sus selecciones como los belgas Gill Swerts y Sebastián Pocognoli, o el finlandés Niklas Moisander. El centro del campo del AZ en magnífico. Cuentan con dos holandeses asiduos en su selección como son Stijn Schaars y Demy de Zeeuw. Además tienen a dos internacionales australianos: James Holland (de sólo 19 años), y Brett Holman. Y para completar, destaquemos al danés Simon Poulsen, al belga Maarten Martens y al también holandés David Mendes da Silva (aunque su nombre indique otra cosa). Todos ellos han sido internacionales en varias ocasiones, o sea, que no estamos hablando de ningunos mantas. Y arriba, en la delantera, tienen a tres jugadores jóvenes y de proyección: El brasileño Ari da Silva (23 años), el belga Moussa Dembele, 19 veces internacional a sus 21 años (suena para el Arsenal), y el máximo goleador de la Eredivisie, el marroquí Mounir El Hamdaoui. Doy tantos nombres porque no me cabe la menor duda de que muchos de estos comenzarán a sonar como posibles fichajes de equipos más grandes en poco tiempo, y no sería de extrañar que alguno triunfase pronto en esferas más altas del fútbol. No en balde por este club pasaron gente como Cocu, Hasselbaink, Krompkamp, Mathijssen o Averladze (que nos metió los dos goles del partido que ganaron en el Sánchez Pizjuán). Pero el gran valedor de este conjunto es sin duda su entrenador Louis Van Gaal. Un excepcional técnico que ya hizo Campeón de Europa a un equipo muy semejante a este. Fue en 1995, y se trataba del Ajax de los aún adolescentes Van der Sar, Seedorf, Davids, Overmars o Kluivert. Un entrenador que no triunfó en el Barcelona porque no fue capaz de dominar la terrible presión mediática que sufren los equipos grandes de la Primera División española, y a la que no están acostumbrados los holandeses. Johan Cruyff sí que fue capaz de hacerlo, al menos durante unos años, pero no todas las personas son iguales. Y a Van Gaal se le recuerda más por el “siempre negatifo, nunca positifo” que por sus magníficas cualidades. Si finalmente acepta la oferta de la Federación Belga, eso le puede hacer mucho daño al AZ, toda vez que desde que Van Gaal llegó al equipo su crecimiento ha sido constante. Y es que yo siempre lo digo. Para triunfar en el fútbol español no basta con tener buenas cualidades. Ya se trate de jugadores o de entrenadores.

jueves, 23 de abril de 2009

No fomentemos las injusticias

Bueno, pues ya pasó el horror. Ya está aquí el día después, y ya hemos tenido la oportunidad de leer, ver y oir a los que parece que se alegran de las derrotas del Sevilla.
"Qué maravilla", dirán desde Madrid. "El Sevilla está hundido, y tanto como temíamos el partido contra ellos, igual resulta que va a ser mucho más fácil de lo esperado porque el Sevilla está hundido. Les ganamos fácil, mientras ellos discuten unos con otros, y a seguir pensando en la remontada".
"Qué maravilla", dirán desde Valencia. "Nuestro equipo está lanzado, y los que tenemos justo encima parece que han llegado muertos al final de liga. Al final, con el desastre de gestión que hemos hecho, vamos a terminar por encima de los que presumen de ser los mejores en la llevanza de un club de fútbol. Algunos dirán que es injusto, pero, ¿qué coño importa la justicia, cuando hay dinero de por medio?".
¿Esto es lo que queremos? ¿Que un equipo que despilfarra sin piedad y juega un fútbol penoso, apoyado en una cohorte de patéticos aduladores y en una potentísima fuerza de poder mediático, se lo pase en grande viendo cómo el equipo al que más temen después del Barça se hunde a falta de seis jornadas por culpa de discusiones que no son para ahora, sino para cuando llegue el verano? ¿Que un equipo que lo ha hecho tan desastrosamente mal que ha llegado a no pagar a sus empleados se crea capaz de superarnos sólo porque su mejor racha ha coincidido con nuestra peor racha?
¿Qué pasa? ¿Que ya está todo perdido? Joder, ¡que somos terceros! ¡Que aún estamos ahí! Que ya pasó el mal trago por el que aún tienen que pasar tando Madrid, como Valencia, como Villarreal... joder, que nosotros ya lo hemos pasado.
El partido de ayer fue lamentable. Sí, es cierto. Y yo me cabreé muchísimo. Y lo mismo me estoy callando cosas que pienso, y que igual suelto cuando acabe la temporada. O no, no lo sé. Igual no merecerá la pena cuando llegue el momento. Pero eso me da lo mismo. A mí en este momento lo que me importa es que el Sevilla gane. Nos queda el Madrid, el Villarreal, y luego una suerte de equipos inferiores, con todos mis respetos: Mallorca, Osasuna, Deportivo y Numancia. Algunos de ellos ya no se jugarán nada cuando se tengan que enfrentar con nosotros. Tengamos paciencia, hostia, que hemos perdido en el Camp Nou, como la inmensa mayoría de los equipos de todo el planeta que han pasado por allí. Que sí, que el partido fue lamentable, pero ya está. No nos hundamos. No a falta de 6 jornadas, cuando aún estamos terceros, cuando lo peor ya ha pasado, y cuando los últimos 4 partidos son contra equipos menores.
A mi me molestaría una barbaridad que el Madrid cimentara sus aspiraciones ganando en el Pizjuán. A mi me jodería sobremanera que un equipo como el Valencia de este año quedara por encima de un modelo de gestión tan ejemplar como el nuestro. Eso no es justicia. No lo es, en absoluto. No permitamos que seamos nosotros mismos los que avivemos esa injusticia. El Real Madrid no se merece ganar la liga más que el Barça. No se lo merece. No seamos nosotros los que se lo pongamos fácil. Y el Valencia no se merece quedar tercero este año, porque lo que han hecho los dirigentes de ese club en los últimos tiempos no merece ese premio. Una participación en Champions les aliviaría el problema económico en el que están sumidos por culpa de su incompetencia, y les permitiría salvarse de la quema. Y me da pena por la afición valencianista, porque ese equipo me cae bien, pero es que esa forma de hacer las cosas merece castigo, no premio. Joder, no seamos nosotros los que fomentemos que se lleven el inmerecido premio. Precisamente nosotros, que somos la antítesis en la gestión de un club de fútbol.
Yo me niego a hacerlo. Desde mi desesperanza por el partidito de ayer, estoy decidido a levantarme, a apoyar a los jugadores, al entrenador, al presidente... a todos. Yo soy sevillista, y deseo lo mejor para mi equipo. No deseo que pierda para que las derrotas precipiten unas decisiones que muchos añoran, y que yo no sé de verdad si serían las más idóneas. No lo sé, ya digo. No estoy diciendo que no lo sean. Estoy diciendo que no sé si lo serían, que igual sí. Pero este no es el momento en absoluto de plantearlas. Pero en absoluto. Si no lo era a mitad de temporada cuando había márgen de maniobra, mucho menos ahora que queda sólo el sprint final. Ya llegará el verano. Entonces debatiremos. Pero entonces, no ahora.
Ahora es el momento de dar el cayo, de tragarnos nuestra desilusión, nuestro desencanto, la tristeza que nos invade. Es el momento de callarse las opiniones, de dejarlas para un poco más adelante, de no avivar el fuego de la desesperanza. Es el momento de estar con el equipo, de remar todos a una, de pelear todos juntos. Lo que está en juego es que el Sevilla, nuestro Sevilla, esté el año que viene en Liga de Campeones. Somos terceros, lo tenemos a tiro, a huevo. Menos que hace una semana, pero a tiro, a huevo. No lo dejemos escapar. No, por favor.
Y sobre todo, no permitamos que gracias a nosotros el Madrid siga aspirando el título, porque sería injusto. Ni tampoco que los gestores del Valencia salgan de rositas, porque no se lo merecen.

Y si queréis apoyaros en algo para combatir el desencanto, mirad la barra lateral de mi blog. Admirad el escudo del Sevilla. Analizad la clasificación y el calendario pendiente. Mirad la foto de la Copa de la Uefa. Observad la imagen de Antonio Puerta. Volved a ver el gol que nos cambió la vida. Deleitaros con el video de Quique Sfc que inspiró la cabecera. ¿Qué os creeis que hace todo eso ahí? ¿Por qué pensais que me dio en su momento por ponerlo en ese lugar, tan a la vista? ¿Por decorar? ¿Por rellenar espacio? No amigos. Lo puse ahí para recordar todos los días lo que soy. Un sevillista. En las victorias y en las derrotas. En la más absoluta de las alegrías, y en la más terrible de las desgracias. En lo más alto, y en lo más bajo.

Ojalá a vosotros os inspire igual que me inspira a mí.

Un saludo.

miércoles, 22 de abril de 2009

No hay color

No voy a hablar demasiado. Tampoco es que haya mucho de lo que hablar. De entrada no entendí la decisión de Jimenez de no sacar de inicio a Kanouté. A no ser que se resignara a entregar el partido, o a no pelearno demasiado. O a no tener confianza de poder hacerlo, no lo sé. Tampoco sé si hubiera servido de algo. No tengo ni idea, pero es que me da por sospechar de la actitud con la que se encaraba el partido. Que el Barça deja a Messi en el banco para dar entrada Iniesta, o Etoo, o Henry o el que le de la gana, sabiendo lo que se les viene encima, y que están en tres competiciones, no es lo mismo que el Sevilla deje en el banco a su mejor jugador. Pero bueno, ya digo, igual no tiene ni la más mínima importancia.

El caso es que el Sevilla salió tratando de irse arriba, pero nada más empezar el partido marcó Iniesta un golazo, y... se acabó.

El partido ha sido un desastre. Un total y absoluto desastre. Por muy bien que juegue el Barça, no me puedo creer que la diferencia entre ellos y nosotros sea tantísima. Es que ha sido escandaloso. Y no hablo del marcador, sino de que nos han barrido del campo desde el minuto 1. Es que no parecemos equipos de la misma categoría. Acaso no lo somos, y eso me entristece una barbaridad. Se puede perder, claro que si, y más contra el mejor equipo de Europa (y del mundo). Pero es que no sólo nos han ganado. Es que no hemos tenido ni la más mínima opción de ni siquiera maquillar un poco el resultado. Hemos sido un pelele, un monigote, nada de nada.

A mi me hunde ver al Sevilla así. Me hunde. Me da la sensación de que no podemos aspirar a nada. Sé que lo que digo es injusto, pero es que la superioridad de ellos ha sido tan grande, tan... insultante. Ha sido un escándalo, y yo me rebelo ante eso. No lo puedo evitar. Acepto una derrota, pero no una humillación. No puedo con ello. No puedo.

Esto no es una cuestión de árbitros, ni de tener un mal partido, ni de cometer errores en un momento dado, ni de que tal o cual jugador no rinda, o de que el planteamiento en esta o aquella fase del partido haya sido más o menos acertado. No me gustó que Kanouté no fuera titular. No me gustó que jugara Maresca, cuando necesitábamos velocidad en el centro del campo para hacer trabajar a Xavi o Iniesta. No me gustó lo de que Navas y Capel jugaran a banda cambiada todo el partido. Eso está bien como revulsivo o despiste durante un rato, pero ¿todo el partido?

Pero me da igual de todo eso, de verdad. No se trata de nada de eso, ya digo. Lo que me ha jodido ha sido la actitud. No podemos salir derrotados desde el minuto 1. Ni siquiera por encajar un gol tempranero. Joder, si eso pasa, hay que morder más aún para remontar. ¿Que eso supone dejar espacios? ¿Qué más da? Si de todas formas te golean. Al menos podríamos haber sacado la casta, la garra, asustarles, decirles que se van a tener que emplear a fondo para ganarnos.

Nada de eso ha ocurrido. Me acuesto humillado. Y muy triste. Ojalá el partido contra el Madrid sea distinto. De hecho, estoy convencido de que será así. Yo sé que mañana me levantaré de otra forma, y que seguiré adelante. Que me animaré para seguir apoyando al equipo, pero ¿y los jugadores? ¿Lo harán? Espero que si. De verdad que lo espero. Yo no me cansaré de apoyarlos y de estar junto a ellos. Pero de ellos espero que al menos luchen. No como hoy. No sé si lo que digo es injusto, y no hay otra forma de salir del Nou Camp. No en balde el Bayern Munich, por ejemplo, se llevó el mismo resultado. Pero yo no puedo evitar sentirme muy triste.

Habrá que superarlo. ¡Vamos Sevilla!

Ya tenemos partido otra vez

Ya está aquí el día del partido. Aún no nos hemos repuesto de lo de Valencia y ya tenemos encima el encuentro más difícil de todos los que podemos tener esta temporada. La visita al mejor conjunto del continente hoy por hoy, más allá de los récords de puntos del Madrid y otras gaitas. El Barcelona es casi imbatible, y en su campo mucho más. Hay por ahí quien se resigna a firmar una derrota honrosa, pero yo no estoy de acuerdo. Yo nunca firmo una derrota. Nunca. Por mucho que parezca imposible ganar allí, esto es fútbol, once contra once, un balón y dos porterías. Puede pasar cualquier cosa, y por mucho que haya una lógica aplastante amenazando con imponerse sin piedad, el partido hay que jugarlo, y la superioridad hay que demostrarla.
No podemos regalar nada. Es el partido ideal para ir a muerte, sin miedo, ni tapujos ni complejos. No sería la primera vez que le pintamos la cara a un todopoderoso Barcelona. En la final de Mónaco parecía invencibles, y hablaban de ganar 7 títulos. Les ganamos 3-0 y les dimos un baño de fútbol. Bien es verdad que aquel Sevilla parecía imparable, no se le veía techo a su juego, pero da igual. Yo he visto a mi equipo, a nuestro equipo, sacar lo mejor de sí mismos cuando nadie daba un duro por ellos, por nosotros. No pasa nada si perdemos. Es lo previsible. Pero no podemos entregar el partido. Si el Barça es mejor, que lo demuestre en el campo. Que lo demuestre y que nos gane. Que deje claro quien es el mejor, y quien lo puede ganar todo este año. Pero que lo demuestre, que nadie le regale nada. Y menos nosotros.
Por cierto, una reflexión: Teniendo en cuenta que si el Barça pierde el Madrid se pone a tres puntos, que el el duelo entre los dos grandes está a la vuelta de la esquina, que el Madrid nos teme como a una vara verde y que muchos allí piensan que con el juego que están desplegando muy posiblemente caigan en el Sanchez Pizjuan, y que un Madrid-Barça con las espadas en todo lo alto dejaría mucho más dinero que un Madrid-Barça descafeinado por una gran diferencia de puntos... ¿a quién van a favorecer los árbitros hoy?
Dejo la pregunta en el aire, porque yo, sinceramente, y sabiendo cómo se manipula todo, no tengo ni idea de qué pensar.
Un saludo a todos.

martes, 21 de abril de 2009

Nos tienen miedo

Dándome ayer una vuelta por todos los blogs que suelo visitar, en la inmensa mayoría de ellos se coincidía en que al Sevilla le hicieron un árbitraje desquiciante, y que de ese desquiciamiento llegaron unos errores infantiles que nos costaron un partido que teníamos dominado. No fue un atraco a manor armada (no se anularon goles, ni se pitaron penalties que no fueron o viceversa) Fue un robo de guante blanco, fino y delicado. Como el boxeador que no gana por KO, sino que mina y mina la resistencia del rival hasta derrotarlo a los puntos.
Y muchos nos preguntamos una cosa. ¿Qué pasa con el Sevilla, que cada vez que llega la hora de la verdad, un momento culminante, nos cosen a arbitrajes extraños, y designaciones sospechosas? Yo tengo mi teoría, y os la voy a exponer. No se trata directamente de fútbol, pero al final todo tiene relación.
Yo, por circunstancias laborales y familiares, he vivido un tiempo fuera de Andalucía (incluso en el extranjero), conozco mucha gente de otras regiones, y tengo un contacto muy estrecho con ellos (algunos son familiares). No hablo por hablar, pues. Sé lo que voy a decir. Y lo que voy a decir es que en la mayor parte del resto de España se piensa que los andaluces (todos, en el mismo saco, sin tener ni idea de las enormes diferencias que hay entre un sevillano y un almeriense, por decir algo) somos personas, chistosas, graciosas, bufonas, vagas, fiesteras y unos lamentables gestores que nos aprovechamos de los impuestos de todos para cobrar el paro y vivir la vida a costa de los demás. Que yo les digo muchas veces que se vengan ellos a trabajar aquí en verano, a ver si sobreviven, pero bueno. Esa es la imagen que tienen de nosotros.
Yo me encontrado con personas que están convencidas de que en los bares los camareros se ponen a cantar a lo Camarón para animar el ambiente. Y que cualquier momento es bueno para que uno se arranque por plamas y se monte una fiesta. Muchísima gente está convencida de que estamos todo el día de juerga. "La Semana Santa, la Feria, el Rocío..." dicen. Yo les insisto que el número de días de fiesta en Andalucía es el mismo que en toda España, pero que si mucha gente se coge de vacaciones la semana de Feria o la del Rocío, pues ellos sabrán lo que hacen, pues las dejarán de tener en otras épocas del año. Todas las ciudades tienen sus fiestas, y Sevilla, o Málaga o cualquier otra no es menos. Pero no hay manera de convencerlos. Nosotros estamos todo el día de fiesta. No trabajamos y vivimos del cuento a costa de los impuestos de los demás.
Además somos muy graciosos. De hecho, ha habido gente que nada más conocerme y saber que soy de Sevilla me han pedido que les cuente un chiste. "Cuéntalo tú, capullo" le he respondido a más de uno. O simplemente que me ponga a hablar, porque les hace gracia el acento. Como si fuera un monito de circo. Ellos piensan que nosotros entendemos a todo el mundo, mientras que el resto de españoles no lo hace con nosotros. Piensan que nosotros hablamos mal, y los demás bien. Y yo les digo que cada uno habla de un modo distinto, y que un andaluz no entiende a un asturiano cuando habla cerrado. De eso que no le quepa duda a nadie. Por no hablar de los gallegos. Y tampoco a los leoneses o salmantinos, y eso os lo digo con conocimiento de causa.
Han habido ocasiones en que, al recibir la visita aquí de alguien de fuera, este alguien se ha quedado impresionado, comentando algo así como "pero si aquí teneis de todo", en referencia a infraestructuras, autopistas, etc. Que igual se pensaban que iban a Africa o algo así.
Y también piensan que somos unos pícaros y unos corruptos. Están convencidos de que por no trabajar somos capaces de cualquier cosa para obtener dinero a base de pelotazos. Lo de Marbella ha hecho mucho daño, os lo aseguro. Y es justo aquí cuando entra el fútbol, y llego a lo que quiero exponer.
El Sevilla FC, equipo andaluz, es el club mejor gestionado de España con diferencia, y es eso es algo que cada vez más gente reconoce porque no hay más remedio que hacerlo. Es uno de los cuatro únicos equipos de 1º y 2º división que no está al borde de la quiebra técnica. Y el único con números azules, es decir, con dinero en el banco, no con deudas ahogándolo. Y eso sin un Lopera o un Roig, o un Florentino, etc, que nos saque las castañas del fuego. El Sevilla FC lleva años instaurando un sistema de gestión ejemplar, basado en modelos tales como el Ajax o el Bayern Munich (yo he escuchado al Presidente mencionar a estos equipos al respecto). Estos clubes han conseguido grandes logros vendiendo futbolistas todos los años, potenciando la cantera, y disponiendo de un departamento de ojeadores espectacular, capaz de encontrar una perla en bruto en cualquier parte del mundo. Y ahora Del Nido habla del "Wenger del Sevilla" en clara alusión al Arsenal, que no es más que una evolución mejorada de los clubes mencionados antes. El Arsenal no es vendedor. Vende, como todos, pero "a lo Henry", y me explico. El Arsenal compró a Henry por cuatro duros cuando no era nadie. Disfrutó de él sus mejores años, lo explotó al máximo durante sus mejores temporadas y justo antes de su decadencia lo vende al Barça por una burrada de dinero. O sea que le saca el máximo partido, y luego obtiene un extraordinario beneficio por su venta. A eso se le llama gestionar un activo de forma óptima. Y el Sevilla ha hecho cosas, no iguales pero si semejantes, con jugadores como Reyes o Baptista. El paralelismo no sale, está claro. Aún, porque la tendencia de nuestro club hacia ese modelo de gestión está clara. Al menos a mis ojos.
¿Y cómo encaja un españolito no andaluz esto? ¿Cómo se puede explicar que, teniendo aquella imagen de nosotros, resulte que el club mejor gestionado de España sea andaluz? Eso es algo que les trastorna, os lo aseguro. No les cabe en la cabeza, y buscan excusas por todas partes. "Eso es que Monchi ha tenido suerte con los fichajes", "eso es que Juande es un excelente entrenador y les ha llevado al éxito", "eso es que Del Nido está metido en lo de Marbella y saca pasta de donde no la hay", "es que...". Es que lo que sea con tal de buscar una explicación. Pero no la hay. Y poco a poco van entendiendo que, efectivamente, es que aquí se sabe gestionar una empresa al menos igual de bien que en cualquier parte. Y se hace. E incluso hay por ahí quien empieza a tomarnos como ejemplo. Sobre todo clubes recién ascendidos que no tienen dinero, pero sí la necesidad de crear un equipo competitivo.
¿Y qué piensan de esto los grandes? Ayer comentaba Jose M. Ariza en su excelente blog que lo que les pasa es que nos tienen miedo. Y es cierto. No los tienen. Pero no tanto al hecho de que les quitemos algún título de liga. Eso no es para tanto. De hecho, el los últimos 15 años los han ganado el Atlético de Madrid, el Valencia dos veces y el Deportivo. No es tanto eso. A lo que tienen miedo es a que cada vez más gente se pregunte cómo es posible que con el dineral que manejan los clubes grandes, haya un equipo como el Sevilla que a poco que lo haga medio bien les hace sombra. Y tambián a que se ponga de moda eso de gestionar los clubes a nuestra manera, porque de esa forma pronto habrá otros equiposque sean capaces de hacerles sombra de la forma que ahora lo hace el Sevilla. Eso sería fatal, porque significaría que el poderío económico dejaría de ser lo más importante. Y lo que es peor, les obligaría a trabajar. Porque en el mundo del fútbol, el Sevilla trabaja muy duro, mientras que otros grandes viven de la sopa boba y despilfarran a mogollón. ¿Qués es esto? ¿El mundo al revés? ¿Los andaluces trabajan y el resto despilfarra? No puede ser. Hay que pararlo de la forma que sea. Hay que esconderlo, disimularlo, ningunearlo. Hay quien dice que somos el equipo invisible. ¿Acaso no es por esto? Y en cuanto nos pasamos un poco y amenazamos el trono, no pasa nada. Un par de designacines arbitrales extrañas, un par de sanciones, un penalti no pitado... lo que sea, con tal de evitar que les hagamos sombra. Y por supuesto, nada de hablar de nosotros, no sea que esa moda de gestionar bien se imponga definitivamente. Manipulación pura y dura.
No tienen miedo a que les ganemos. Tienen miedo a que les demostremos que somos nosotros los trabajadores y buenos gestores, y ellos los vagos y despilfarradores. Y que ello les obligue a empezar a trabajar y dejar de despilfarrar para mantener la hegemonía. Y no me refiero a la gente llana. Me refiero a los que tienen poder.
Un saludo a todos.

lunes, 20 de abril de 2009

No hubo vuelco en la Liga Holandesa

El vuelco en la Eredivisie no se dio, y el AZ Alkmaar ya es campeón de modo matemático. Y pienso que fue muy injusto que no pudieran celebrarlo al lado de los suyos, ya que al perder el partido de casa contra el Vitesse tuvieron que esperar a lo que hicieran Twente y Ajax en sus respectivos enfrentamientos. Y lo que hicieron fue perder. El Twente tuvo sus opciones en su visita al Feyenoord, pero un gol de Makaay desniveló el encuentro para los de Rotterdam.
Pero lo del Ajax fue mucho más grave. Un equipo con teóricas aspiraciones no puede caer de la manera que lo hizo en Eindhoven. El PSV, 6 - Ajax, 2 que se dio es un resultado escandaloso. Los de Amsterdam llevan varias jornadas persiguiendo el 2º puesto, recortando diferencias al Twente, que es el equipo que lo ocupa, y manteniendo una muy buena racha de reultados en la medida que iban recuperando jugadores que habían estado lesionados como Vertonghen, Leonardo, Aissati o Lindgren. Y cuando llega la hora de la verdad, caen con tal estrépito, cuando tenían la oportunidad de poner nervioso al este año todopoderoso AZ Alkmaar, contra el que se enfrentan la próxima jornada en el Amsterdam Arena. Es por estas cosas que el Ajax está muy venido a menos últimamente. Marco Van Basten tiene muchísimo trabajo trabajo por delante, si quiere recuperar un poco de la grandeza perdida por este equipo. A ver si este año no venden a tantos jugadores como suelen hacer todos los veranos. Si lo siguen haciendo, será difícil que recuperen nada a corto plazo. Si en año y medio se han desprendido de Sneijder, Maduro, Heitinga o Huntelaar, esta temporada debería retener a los Luis Suarez, Aissati, Emanuelson o Sulejmani. Lo veo difícil, de todos modos. Sobre todo si al final no se clasifican para Champions.
PSV, 6 - Ajax, 2
Alineaciones
PSV: Isaksson, Brechet, Salcido, Marcellis, Dzsudzsak, Afelley (81. Bakkal), Edison Mendez (87. Krompkamp), Culina, Simons, Toivonen y Amrabat (85. Lazovic).
Ajax: Vermeer, Van der Wiel, Vermaelen, Oleguer, Wielaert, Emanuelson (38. Sulejmani), Anita (36. Vertonghen), Aissati, Enoh, Luis Suárez y Cvitanich (62. Leonardo).
Goles: (1-0) Min. 22. Edison Mendez - (2-0) Min. 38. Afelley - (3-0) Min. 41. Amrabat - (3-1)Min. 44. Luis Suárez - (4-1) Min. 57. Culina - (5-1) Min. 66. Dasudzsak - (5-2) Min. 76. Sulejmani - (6-2) Min. 90. Bakkal
El Ajax salió muy presionado, y trató de imponer su ley desde el principio, pero el PSV supo controlar mejor el partido, y ya en el minuto 19 su capitán Timmy Simons falló un penalty cometido sobre Culina. Pero tres minutos después Edison Mendez marcó el primer gol, y el el 36 el internacional holandés Afelley hizo el segundo. Van Basten quiso dar un giro al partido con la extraña decisión de hacer dos cambios pasada la media hora del primer tiempo, quitando a los dos medios centros, Emanuelson y Anita, y dando entrada a un medio de contención, Vertonghen, y a un delantero, Sulejmani. Dio igual, porque en el 41 el marroquí Nordin Amrabat puso un tremendo tres, cero en el marcador, tras un enorme fallo defensivo de Vertonghen, algo maquillado por el gol de Luis Suarez en el 44.
El segundo tiempo siguió por los mismos derroteros, y el PSV aumentó la distancia con dos tantos de Culina y Dzsudzsak en los minutos 57 y 66. Faltaba poco menos de media hora para el final, y el Ajax perdía por 5-1. Algo tremebundo. Sulejmani recortó distancias en el minuto 76, pero ya había poco que hacer. Y ya en el descuento el holandés de origen marroquí Otman Bakkal certificó el 6-2, una goleada tan escandalosa como inesperada.
La derrota supone un duro golpe para el Ajax. Se pueden perder partidos, pero no de esta manera, y menos en el momento tan importante en el que se encuentran. Tantas jornadas destrás de un objetivo (superar al Twente) y cuando tienen la oportunidad de hacerlo les ocurre esto. Al menos saben que la próxima jornada recibirán a un AZ que ya no se juega nada, y que vendrá seguramente desconcentrado por las celebraciones. Y también que en la última jornada del campeonato recibirán al Twente, con lo que su objetivo de acceder a la Champions está en sus manos. Lo que pasa es que visto lo que les ha pasado en el partido clave de este fin de semana, la afición no puede por menos que desconfiar.
Por su parte, el PSV alcanza el cuarto puesto, que da acceso directo a la Copa de la UEFA, tras le derrota del Heerenveen (2-1 en el campo del Utrecht), equipo que la ocupaba hasta ahora. Parece que los de Eindhoven están en el camino de maquillar un poco la desastrosa temporada que llevan con una clasificación para competición europea que hace unas semanas veían bastante lejana.

domingo, 19 de abril de 2009

Valencia, 3 - Sevilla, 1

Hoy estoy enfadadísimo. No triste, ni resignado, ni siquiera acojonado por cómo nos han recortado distancias, sabiendo lo que se nos viene encima. Estoy con un cabreo de narices. Vaya por delante que la actuación del árbitro me ha parecido demencial. No entiendo como un partido como el de hoy se haya saldado con 15 tarjetas, pero que no haya sido expulsado Albelda por esa agresión a Renato. Me ha parecido un arbitraje de lo más casero, y no me extraña un pelo que con ese árbitro el Valencia nunca haya perdido en casa. De todos modos, a este tipo de atropellos estoy acostumbrado. Por desgracia. ¿Cuántos van ya? No es eso lo que en verdad me cabrea, aunque aumenta la intensidad del enfado, por supuesto.
Si el día del Getafe me quejé de la falta de intensidad de los futbolistas, aunque no le di demasiada importancia porque un partido flojo lo tiene cualquiera, y porque si llegamos a tener un poco de suerte y la pelotita hubiese entrado nada de eso habría tenido importancia, lo de hoy no me parece de recibo en absoluto.
No me gustó la alineación inicial. Ya defendía ayer que me parecía buen día para dejar Renato en el banco (está renqueante), jugar con Duscher y Romaric por el centro, y utilizar extremos. Y se hizo así, más o menos, lo que pasa es que Jiménez dejó a Luis Fabiano en el banquillo, para poner al otro brasileño en su lugar. Kanouté sin Luis Fabiano brilla menos, y pienso que el partido era para ir a por él, no para mostrarse conservador. Sin embargo, me tuve que comer mis pensamientos al ver lo bien que salió el Sevilla, completamente decidido a irse arriba, fruto de lo cual llegó el gol de Escudé. Genial puesta en escena, y mis pensamientos a paseo. Encantado de la vida por ello, por supuesto.
Lo siguiente que ocurrió también me lo veía venir. Arbitro casero, y el Valencia que se va arriba. Crearon mucha inquietud, aunque no tanto peligro, pero poco a poco el Sevilla volvió a controlar la situación. Estuvimos a punto de marcar el segundo gol con esa ocasión de Perotti que sacó César en última instancia, y con esa sensacional jugada colectiva que casi mete dentro Romaric. La cosa pintaba bien, y aunque el Valencia se había estirado, parecía que podíamos volver a marcar.
Y, de repente, ocurre lo primero que me hace cabrear. ¿A donde iba Adriano? Es cierto que la primera tarjeta bien se la podía haber ahorrado el árbitro, pero... a falta de un par de minutos para el descanso..., en un balón en el centro del campo... ¿a donde vas, Adriano, joder? Que tienes una tarjeta por muy injusta que sea. Ya en una jugada anterior hizo otra falta que con ese árbitro que pitaba no sé como no fue amonestado de nuevo. Me cabreé porque pienso que había que estar más concentrado. Porque no se puede dejar al equipo con diez de esa manera.
Y de pronto pasa un minuto y va Escudé y hace un penalty absurdo, saliendo a por uvas y arrollando a un contrario. Con el buen partido que estaba haciendo... ¿dónde iba Escudé? ¿Cómo se puede tirar por tierra el trabajo de todo un primer tiempo de esa manera? Esta vez Palop no paró, y nos vamos al descanso con 1-1, y un jugador menos.
El inicio del segundo tiempo me hizo relajarme. Me encantó ver al Sevilla con 10 en Mestalla jugando de tal manera que era el Valencia el que nos cogía la contragolpe. Insisto, era el partido para hacer eso, aún jugando con 10. Dominábamos el encuentro, aunque la gran ocasión la tuvieron los levantinos con ese tiro al palo de Villa. Pero era mejor jugar de esa manera, porque así el Valencia estaba lejos de nuestra portería. La mejor defensa es un buen ataque. Y eso que no me gustó el cambio de Capel por Navas. Yo hubiera quitado a Renato, pero bueno. Si tanto he defendido a Jimenez en otras ocasiones, no puedo por menos que aceptar sus decisiones. (O comérmelas, en este caso)
El segundo tiempo iba bien y parecía que nos íbamos a llevar un empate buenísimo, y muy bien trabajado. Dos errores en el primer tiempo quedarían en eso, en dos errores, pero el equipo parecía capacitado para sobreponerse a ello, enmendar la plana, y traerse a Sevilla un magnífico resultado.
Y de repente, va Fernando Navarro y hace eso que... ¿qué haces, por Dios, Fernando Navarro? En principio creí que había sido falta del delantero, pero ni el propio Navarro es capaz de decir que fue así. Faltaban 8 minutos. ¡Ocho minutos, por Dios! ¡Estaba casi hecho! Y de repente va Palop y se pone a protestar. ¿Qué protestas, Palop? ¿No has visto que tu compañero estaba como jugando al voleibol? Va ese impresentable de árbitro, le enseña tarjeta, y Palop que no puede jugar contra el Barça. ¡Por Dios, hay que ser un poco más inteligente! Estoy de acuerdo en que lo del árbitro tenía que ser desquiciante, pero vamos. Y para colmo, no sé bien en qué momento, a Jimenez se le va olla, se pone a protestar, y lo expulsan. Vamos al Nou Camp sin nuestro portero y capitán, y sin nuestro entrenador. ¡De cojones!
Pero para idas de olla, la de Luis Fabiano, ¿cómo no? Ya amagó con algo raro en un momento dado, y va de pronto y le pega una patada en el estómago creo que fue a Marchena que, con el impresentable de árbitro que había yo no sé cómo no le echaron. Igual al hombre le daba ya vergüenza, con la que estaba montando.
Este partido se podía perder. Sobre todo con el planteamiento tan ofensivo con el que lo empezamos, y con el que se afrontó la segunda parte con un jugador menos. Pero lo que no se puede consentir es que se pierda por idas de cabeza como las que hemos podido ver. No, hombre. Que se pierda porque el rival te pilla al contragolpe, porque has ido a ganarlo y el rival ha tenido más suerte. O porque el rival es mejor y punto, cosa que en absoluto ha ocurrido. Y, aún así, ya de perderlo aunque sea de esa manera, no complicar más las cosas, con absurdas protestas que acarrean suspensiones. ¡Por Dios!
Es que estoy cabreadísimo, porque el Sevilla ha sido superior incluso con diez jugadores, y hemos dado alas a un rival directo y peligrosísimo por culpa de despistes y desconcentraciiones de novatos. No de profesionales. Y porque nos hemos cargado de tarjetas, con lo que se nos viene encima, y complicado muchísimo el siguiente partido por suspensiones que perfectamente se hubiesen podido evitar. No podemos perder un partido así. Lo del día del Getafe lo comprendo, y lo paso por alto, pero lo de hoy no. No podemos perder así. Espero que en el vestuario se hable, y que no vuelva a repetirsa algo como lo de hoy. Por favor lo pido.
Sea como sea, que hagan lo que tengan que hacer, y que de ahora en adelante salgan a ganar los partidos como hoy. Yo sigo con el equipo. Yo aún confío en ellos. Y espero que no me fallen. Si me fallan, lo diré, pero por ahora tenemos 5 puntos sobre el cuarto, y 8 sobre el quinto. Y el inmediato perseguidor tiene el mismo calendario que nosotros. A ver si tienen cojones de hacerlo 5 puntos mejor.
¡Animo Sevilla! ¡A levantarse y a seguir adelante! Pero, por favor, otra cosa como lo de hoy no.

¿Es posible un vuelco en la Eredivisie?

Como suelo hacer, mientras espero impaciente que llegue la hora del partido del Sevilla, me he entretenido en saber qué ha pasado en la liga holandesa, y lo cierto es que me he llevado una sorpresa.
En los partidos de ayer, el Twente ha perdido 1-0 en su visita al Feyenoord (gol de un viejo conocido, Roy Makaay), con lo que deja via libre al Ajax para hacerse con el segundo puesto, si consigue ganar en el campo del PSV Eindhoven esta tarde a partir de las 16:30, algo nada fácil por otra parte.
Pero la gran sorpresa se ha dado en Alkmaar, donde el AZ ha perdido 1-2 contra el Vitesse de Arnhem. Los de Louis Van Gaal esperaban cantar el alirón hoy, pero lo han tenido que dejar para más adelante. El caso es que si el Ajax gana hoy, se pone a 9 puntos de los actuales líderes, a falta de sólo 3 partidos. Evidentemente, es prácticamente imposible que les den caza, pero hay un detalle que puede poner nervioso al AZ Alkmaar. Y es que en la próxima jornada visita el Amsterdam Arena. En el partido de la primera vuelta el AZ ganó 2-o al Ajax, con lo que los de Marco Van Basten tendrían que ganar por una diferencia de 3 goles la semana que viene para seguir aspirando al título (aparte de ganar hoy, claro). Es prácticamente imposible que se de tal vuelco, por supuesto, pero todo puede pasar, está claro. Esto es fútbol.
Lo que está claro es que antes de iniciarse esta jornada el Ajax ni soñaba con llegar al final de liga con tales aspiraciones. Ya hace dos años el PSV le robó el título al AZ en los últimos estertores del campeonato, después de que los de Alkmaar hicieran una sensacional temporada (fue el año que ganó al Sevilla en el Sanchez Pizjuán, en la última jornada de la fase de grupos de la UEFA, el único que equipo que nos ha ganado en casa en competición europea). Para colmo, el AZ, después de al Ajax, se tendrá que enfrentar nada menos que al Twente y al Heerenven, dos de los equipos más fuertes de la liga, que comenzaban esta jornada 2º y 4º respectivamente. Al equipo de Amsterdam le quedará por jugar contra el Sparta de Rotterdam y contra el propio Twente. ¿Les volverá a ocurrir lo mismo a los de Van Gaal? Todo hace indicar que no, pero son este tipo de cábalas las que hacen apasionante este deporte. ¿No es así?

sábado, 18 de abril de 2009

El puñetazo definitivo

Ya tenemos lista de convocados para el importantísimo partido de mañana en Valencia. Los convocados son: Palop, Javi Varas, Mosquera, David Prieto, Squillaci, Crespo, Escudé, Adriano, Fernando Navarro, Konko, Maresca, Renato, Romaric, Duscher, Acosta, Capel, Perotti, Navas, Luis Fabiano, Koné y Kanouté. O sea, toda la plantilla menos Fazio, Chevantón, Dragutinovic y Javi Navarro.
Hay por ahí quien especula con la posibilidad de que Jimenez vuelva al esquema de dos extremos y dos medios centros. No sé muy bien de donde sacan tal conclusión, imagino que de lo visto en los entrenamientos, pero no lo especifican. Sea como sea, a mí no me parecería mal. Aunque Romaric lo ha hecho bien escorado a la izquierda, lo cierto es que no deja de irse al centro, supongo que por inercia natural, dejando el costado libre para las subidas de Fernando Navarro. Pero eso no hace otra cosa sino acumular jugadores en el centro del campo y, en mi opinión, atascar el juego del equipo. Creo que no sería mala idea volver a jugar con extremos. Ello obligaría al rival a abrir el campo y dejar espacios por el centro, lo cual sería muy beneficioso para el juego entre líneas de Kanouté.
La verdad es que no entiendo bien por qué no lo hemos hecho así en estos últimos partidos, toda vez que Perotti está demostrando su capacidad cada vez que sale a jugar en esa banda izquierda, normalmente en los segundos tiempos. Además, según se dice, Capel lo está haciendo bien en los entrenamientos, y no estaría de más volver a darle una oportunidad de inicio (y de paso, callar las bocas a esos que dicen que Jimenez no lo pone porque está en negociaciones para su renovación). Yo pondría a Duscher y a Romaric por el centro, dando descanso a Renato, que acaba de salir de una lesión, y cuyo concurso va a ser muy importante en los próximos partidos que vienen. Así, Navas y Capel ocuparían las bandas, y yo instigaría a Adriano y a Navarro a doblarles y subir. Hay que tener en cuenta que el Valencia anda justo en los laterales. Moretti está lesionado, pero va a reaparecer Miguel por la derecha, después de varias jornadas de baja, con lo que se espera que no esté al cien por cien. Y por la izquierda tendrán que reconvertir al central Alexis, o hacer que juegue Del Horno infiltrado, ya que anda renqueante. Así que no deberíamos desaprovechar la oportunidad de castigar las líneas en las que el rival está más débil. No es más que mi opinión personal. A ver qué decide finalmente el entrenador.
Pero sea como sea, el Sevilla tiene que imponer su estilo. Sé que el empate sería un excelente resultado, pero tenemos que ir a ganar. Tenemos que pegar el puñetazo definitivo encima de la mesa, para callar a los agoreros, para tranquilizar a los indecisos, y para que el partido contra el Madrid en casa sea una fiesta, y no un drama en potencia, con la gente nerviosa y los pensamientos negativos rondándonos la cabeza. Esto puede parecer una chorrada, teniendo en cuenta la ventaja que llevamos, pero es lo que se respira en el ambiente, por desgracia, y no voy a incidir en los motivos que llevan a ello.
El ambiente en Valencia va a ser duro para nuestros intereses. Está claro que tratan de imitar lo que hizo el Athletic de Bilbao en la vuelta de la semifinal de Copa, y que tan bien les salió. Pero el Sevilla me da que no va a salir tan relajado como contra el Getafe. La última derrota en casa les debe haber escocido, y lo normal sería que salieran a morder, sin tener en cuenta la presión de la grada. Otra cosa sería preocupante. Ya no es tiempo de relajación. Es el momento de poner los cojones encima del tapete. Estamos en el final del campeonato, y la mayoría de los equipos se lo están jugando todo, con lo que relajarse es suicida. Y más contra un equipo como el Valencia, que después de haberlo visto todo perdido, ahora han encadenado una buena racha de resultados que les permite observar el futuro con un optimismo que ni soñaban hace un par de semanas.
No podemos darles alas. Precisamente nosotros no. Ojalá nos salga un buen partido, porque una nueva derrota dispararía el pesimismo. Y desentarraría las plumas y los micrófonos de esos que parecen estar deseando que pierda el equipo para salir a la luz. Ya digo, es algo incomprensible, pero es lo que hay, y tenemos que luchar también contra eso.

viernes, 17 de abril de 2009

15 nombres

Todos sabemos que el Sevilla, por muy bien que vaya, aún tiene que rematar la faena esta temporada. A pesar de los 8 puntos de ventaja que llevamos, no nos podemos desconcentrar porque los que vienen por detrás no van a tener compasión de nosotros, a poco que tengan la mínima oportunidad de darnos caza. A pesar de que algunos se rieron del comentario, no lo hizo mal Jimenez con aquello de aspirar a darle caza al Real Madrid. Todos sabemos que eso es prácticamente imposible, sobre todo porque tienen a toda su maquinaria mediático galáctica obstinada en "la remontada". Pero estaba bien eso de ponernos una especie de objetivo que nos impidiese relajarnos, vista la cómoda ventaja que llevamos faltando aún tanto.
Ese objetivo ya no se puede mantener, y está claro que lo más importante en el entorno del equipo debería de ser los partidos que nos quedan por disputar. No se debería de hablar de otra cosa que del Valencia, igual que la semana pasada no debería haber habido otro tema que el Getafe, o la anterior el Recreativo. Y por eso me sorprende tanto lo que quiero comentar.
En el último mes (el último mes son las dos últimas semanas de MARZO, no de julio, y lo que llevamos de ABRIL, no de agosto, no estamos en pretemporada, pues) han salido los siguientes nombres relacionados con el Sevilla. Todos ellos han sido publicados en medios sevillanos, ya sea por iniciativa de estos, o haciéndose eco de lo que se dice en medios nacionales.
Entrenadores: Fatih Terim y Eric Gerets (parece que el Sevilla ya no quiere a Marcelino...)
Defensas: Angeleri, Sergio Sanchez, Nico Pareja, Andreas Granqvist y Chretien
Medios: De Guzmán, Gourcuff, Guarente, Mehmet Topal y Fritzler
Delanteros: Negredo, Dzeko y Grafite.
Un total de 15 nombres. Fijo que cualquiera que lea esto igual se acuerda de alguno más que a mi se me ha escapado. Decidlo, no hareis otra cosa que darme aún más la razón.
Es que es increíble. ¡15 nombres! ¿Qué va a ocurrir en verano entonces, Dios? Porque esto ha salido entre marzo y abril, justo cuando el equipo se lo está jugando todo. Con el dineral que se ingresa por estar en Champions. Es decir, con el dineral que nos estamos jugando, por no hablar de la ilusion y el prestigio y... ¡todo!
Y, además, no se cortan en asegurar que están en peligro los puestos de trabajo de gente como Jimenez (entrenador), Crespo, Konko, Mosquera, Dragutinovic o Prieto (defensas), Maresca o Fazio (medios), o Chevantón (delantero). Eso es ideal para mantener la concentración del equipo. A ver, está claro que los jugadores saben de sobra si se cuenta con ellos o no, al menos previsiblemente. También que ganan de sobra para aguantar esa presión, y que es parte de su trabajo. Pero, joder, que los ataques vengan de fuera, no de la propia prensa de la ciudad. Hombre, que se supone que todos queremos lo mismo, ¿no? Vamos a apoyarlos, no a ponerlos a los pies de los caballos en marzo o en abril. Por supuesto que el rendimiento de alguno de ellos ha sido deficiente, pero esperemos a final de temporada para echarlos. Apoyemos ahora al equipo, que se la está jugando.
Pues a esto se dedica la prensa sevillana. Bueno, la sevillana y la de todas partes, que yo no se la cantidad de jugadores que le han colocado ya al Real Madrid o al Atlético (el último para estos últimos David Silva, jajajaja, ¿de verdad piensan en al As que Silva va a dejar el Valencia para irse al Patético?)
¡Que triste es todo, de verdad!

PSV Eindhoven

El Ajax de Amsterdam se enfrenta este fin de semana al PSV Eindhoven, en su lucha por arrebatar al Twente la segunda plaza que da acceso a la ronda previa de la Liga de Campeones. El encuentro tendrá lugar en al Philips Stadion de Eindhoven (que tan gratos recuerdos nos trae a todos los sevillistas. Allí ganamos la copa que nos cambió la vida).
Se trata de un partido extremadamente difícil. El PSV Eindhoven es actualmente, sobre el papel y jugador por jugador, el mejor equipo de Holanda. Ha ganado siete de las nueve últimas ediciones de la Eredivisie, incluyendo las cuatro últimas, y cuenta con un plantel que poco le tiene que envidiar a cualquier equipo medio de la Champions League (llegó hasta semifinales en 2005).
A pesar de eso, la temporada que están haciendo es desastrosa. En la Liga Holandesa ocupan el 5º puesto con 55 puntos, a 3 del cuarto que es el Heerenven. En Holanda, 3º y 4º clasificados se clasifican directamente para la Copa de la UEFA, mientras que del 5º al 8º disputan un play off para conseguir una plaza más. Y a eso es a lo que se han reducido las aspiraciones del PSV este año. A intentar quedar cuarto para no tener que disputar ese play off.
Por otro lado, en Liga de Campeones compartieron grupo con el Atlético de Madrid y quedaron últimos, tras perder todos sus partidos menos uno, el de casa contra el Marsella. Quedaron eliminados, sin tener ni siquiera la opción de ir a la UEFA. Es la primera vez que el equipo de la Philips queda fuera de Europa antes del parón de invierno desde 2002. Habían fichado como entrenador a Huub Stevens, procedente del Hamburgo, pero lo destituyeron en enero. Fue sustituido por Dwight Lodeweges.
Y eso que, como digo, la plantilla que tienen es bastante buena (la mejor de Holanda, sin duda). Su portero es Andreas Isaakson, que también lo es de la selección de Suecia. Su defensa la conforman los centrales de la selección mexicana, Carlos Salcido y F. Javier Rodriguez, el lateral internacional holandés Dirk Marcellis, y Jan Krompkamp, ex del Liverpool y del Villarreal. También juega en el PSV el otrora internacional francés Jeremy Brechet, ex del Inter y de la Real Sociedad.
En el centro del campo cuentan con el capitán Tiimmy Simons, 67 veces internacional con Bélgica, Edison Mendez, ecuatoriano que ha jugado más de 80 veces con su selección. El húngaro Balázs Dzsudzsák, también asiduo en el combinado nacional de su país, y, sobre todo, Ibrahim Afellay, media punta holandés de 22 años, asiduo este año en las convocatorias de la oranje.
Por último, arriba cuenta, entre otros, con el internacional serbio Danko Lazović, el ya veterano Danny Koevermans, que en otra época solía ir convocado con Holanda, y un joven sueco de 22 años, fichado en el mercado de invierno, que se llama Ola Toivonen, y que va para figura grande.
El partido va a ser dramático. El que pierda puede decir adios a sus aspiraciones este año. y aunque hace tiempo que estos dos otrora grandes de Europa están un poco venidos a menos, la no clasificación del Ajax para la Champions, o que el PSV no se meta ni en la UEFA, se pueden considerar como rotundos fracasos. Veremos qué pasa.

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