miércoles, 20 de octubre de 2010

Ibrahimovic y mi ignorancia

Cuando, durante el verano previo a la pasada temporada, el Madrid contrató a Cristiano Ronaldo, yo aseguré a mis allegados que el fichaje bueno no era ese sino el que había hecho el Barcelona con Zlatan Ibrahimovic. Fue una de esas perlas mías tan habituales con las que demuestro al mundo que no soy más que un ignorante. Y no es que el portugués hiciera una temporada sublime con los de la capital, pero está claro que fue bastante mejor que la del sueco con los culés.

No es la primera vez, ni mucho menos, que me tiro a la piscina alabando a un jugador que considero bueno para que, luego, los hechos me quiten la razón de un modo inmisericorde. Me pasó, por poner un ejemplo cercano, con Arouna Koné, al que defendí con todas mis fuerzas hasta que el hecho de defenderlo resultara de lo más ridículo.Y, sin embargo, aquí sigo, escribiendo lo que me parece en este blog. Total, hablar es gratis. Lo que no entiendo es cómo es posible que aún haya alguien que me lea. :)

El caso es que yo no dije aquello de Ibrahimovic por gusto. En verdad, lo pensaba asi, y tenía mis razones. Cristiano es un buen jugador, per más allá de eso, es un producto de marketing, eso que tanto gusta entre los madridistas. Mientras, Zlatan también es un buen futbolista, pero más centrado, más discreto, con una vida más ordenada, que había triunfado en varios equipos grandes con anterioridad. Con el Ajax jugó 98 partidos y marcó 46 goles. Con la Juventus jugó 91 y marcó 26. Y con el Inter hizo 66 tantos en 116 encuentros. Ganó dos veces la liga holandesa y tres la italiana, y demostró ser capaz de cambiar de equipos y adaptarse con facilidad, consiguiendo la confianza de todos los entrenadores que tuvo, tipos tan diferentes como Co Andriaanse, Fabio Capello, Roberto Mancini o Jose Mourinho. Incluso, fue incluido en el once ideal de la UEFA en 2007 y 2009. Tenía una pinta extraordinaria, pero en el Barça fracasó, a pesar de marcar 22 goles en 42 partidos.

Se fue del Barcelona al Milan bastante frustrado y resentido, diciendo tonterías como eso de que no había comunicación con el entrenador, algo que fue desmentido hasta por sus propios ex-compañeros, y mofándose de Guardiola llamándolo "el Filósofo". Y, ahora, en la previa del partido en el que su equipo de dinosaurios acaba de perder contra el Real Madrid, se ha descolgado con nuevas declaraciones que le dejan en un lugar bastante lamentable. A él y a mí, que, al fin y al cabo, lo defendí en su momento.

Ha dicho cosas como que, con la plantilla del Barça, es fácil ganar lo que los catalanes han ganado y que cualquiera lo haría, incluso él. Y que Guardiola no hubiese ganado tanto de haber entrenado a otro equipo. Lo cual es evidente, por supuesto, porque no todos los equipos tienen la plantilla del Barcelona. Lo que no queda claro aquí es por qué otros entrenadores con otras plantillas fuertes no ganan nada y "el Filósofo", sí. 

Para esto, el sueco también tiene su respuesta. Según él, eso es porque los jugadores del Barça son de perfil bajo, no grandes estrellas con fuertes personalidades, y que por eso son fáciles de entrenar. Y digo yo, ¿a quién coño le importa eso, si resulta que ganan todo lo ganable? ¿No tendrá mayor mérito eso que gastarse un pastizal tremendo, como otros, para quedarse en la mediocridad? Y si jugadores de perfil bajo triunfan en ese equipo, ¿por qué no lo hace él, que se supone por sus palabras que es de perfil alto? Vaya manera de patinar, Dios mío. El propio Mascherano, que acaba de llegar al equipo culé, ha dicho que con lo que han ganado esos muchachos, más vale tenerles un poco de respeto. Y todo sin mencionar lo que han hecho con la selección española, que también debe ser de perfil bajo para el tipo este.

Y, como colofón, suelta el tío que Guardiola no está capacitado para gestionar una plantilla de 22 estrellas, que aún es demasiado joven. Claro. Seguramente sólo está capacitado para dirigir a 21, y el pobre sueco tuvo la mala suerte de ser el número 22 y quedarse fuera de los bien gestionados.

Tiene huevos lo que hay que escuchar a veces. Todo el planeta futbolístico rendido a los pies de esos jugadores de "perfil bajo" y va el jugador más caro de la historia de ese club, que acabó fracasando en él, y se dedica a desprestigiarlos y a minimizar sus méritos.  O igual es que se han malinterpretado sus palabras y se estaba refiriendo a la altura física de los futbolistas. Claro, él es muy alto y los Xavi, Puyol, Iniesta o Messi son muy bajitos. Y, para colmo, para sustituirle fichan a otro enano como David Villa. ¿Este también es de perfil bajo? Valiente mamarracho.

No es normal que desde aquí se hable de otra cosa que no sea el Sevilla, pero es que, ante todo, hablamos de fútbol. Y, hoy por hoy, decir fútbol es decir Barcelona, eso no le cabe duda a nadie. O a casi nadie, porque este sueco de "perfil alto" se permite el lujo de poner en duda el mérito de esos futbolistas. Y eso llama poderosamente la atención, hasta de un sevillista cualquiera como yo que, al fin y al cabo, no deja de ser un aficionado al fútbol.

Además, así, de paso, reconozco en público un error, que eso es un ejercicio de lo más saludable si aspiro a disipar algún día la nebulosa de la ignorancia que asola mi cabeza.

lunes, 18 de octubre de 2010

Que no se cachondeen más, por favor.

Después de ver el partido de anoche entre el Sporting y el Sevilla, hay una duda importante que asola mi mente.

Si el Sporting de Gijón juega siempre con esa intensidad tan desmedida...

Si sus delanteros son capaces de marcar esos goles tan espectaculares como inauditos con habitualidad...

Si su afición convierte El Molinón en una caldera como anoche, hasta el punto de presionar como bestias al árbitro hasta el último minuto, aun cuando iban ganando con comodidad desde hacía rato...

Si todo eso es así, ¿cómo es posible que el Sporting estuviera hasta ayer en puestos de descenso?

Evidentemente, eso no es así. No suele ser así de cotidiano. Y, entonces, ¿por qué estos equipitos se envalentonan de este modo contra el Sevilla. Algunos dicen que es porque los equipos pequeños se hiper motivan cuando juegan con los grandes. Y como el Sevilla es un grande, pues pasa lo que pasa. Bien. A mí me parece este un argumento muy romántico y muy bonito. Pero yo tengo otro un poco menos bucólico.

Lo más significativo de lo de ayer no fue que el Sevilla perdiera, sino que el Sporting jugara del modo en que lo hizo. Porque el Sporting nos pasó por encima haciendo un partido que no repetirá en mucho tiempo. Como les pasará a otros equipos contra los que nos enfrentemos. No siempre perderemos, pero nuestro rivales harán lo que el Sporting ayer por lo siguiente:

Los jugadores serán hiper motivados porque es muy fácil hiper motivar a los equipos que juegan contra el Sevilla. Si se tratase del Madrid, el Barça o el Atlético, se diria que están calentando el partido, o incitando al juego violento o quíen sabe qué otras cosas. Pero, contra el Sevilla, lo que se hace es motivar a los jugadores. Esto se llama utilizar el lenguaje de un modo perverso. Y las consecuencias las vimos ayer. Los equipos que juegan contra el Sevilla saben que pueden repartir leña a diestro y siniestro, que no pasa nada. Ni el árbitro se va a pasar con las faltas y las tarjetas, ni el juego sucio, hasta violento, va a tener la más mínima repercusión. Distinito es son Messi, Agüero o Cristiano, pero con el Sevilla se puede hacer, no hay problema.

En consecuencia, un jugador hiper motivado es capaz de hacer lo que no le sale cuando está alicaído. Por eso pasa lo que pasa y se encajan esos goles. Ni Sangoy ni Diego Castro volverán a marcar unos goles como los de ayer. Es más, suponiendo que los hijos de Sangoy y de Diego Castro se conviertan en futbolistas en el futuro y juntásemos las carreras de padres e hijos, tampoco así veríamos otros dos goles como los de ayer. Y mucho menos en un mismo partido. Eso es lo que pasa por hiper motivar a los jugadores. Por dejar que eso pase sin que haya consecuencias. Por permitir que se utilice el lenguaje de forma perversa en beneficio de unos y en perjuicio de otros.

Y, por último, una afición calentita hace lo que la afición del Sporting hizo anoche. Y no pasa nada. A ver, si hoy viniera el Diario Marca, a nivel nacional, transcribiendo lo que esas criaturas les gritaron a los jugadores sevillistas y cuantificando en euros y céntimos de euros el importe de la multa que debaría de caerle al club por el comportamiento de sus aficionados, pues otro gallo cantaría en la siguiente ocasión. Pero como eso no ocurre a no ser que se trate de los equipos protegidos de los medios nacionales, pues ancha es Castilla, dirán los asturianos. Contra el Sevilla, todo vale. Y así nos pasa en Gijón, y en Pamplona, y en Santander, y el Málaga, y en Almería... y... ¿sigo?

Y, claro, cuando nos cruzamos contra un equipo contra el Sporting, entrenado por un zorro de lo más listo como el tal Preciado, pues pasa lo que pasa. Y ojo que la semana que viene nos enfrentamos contra el zorro más listo de entre todos los zorros listos. El grandísimo don Joaquín Caparros con su Athletic de Bilbao. Gracias a Dios, jugamos en casa, con lo que uno de esos tres factores anteriores no se dará.

Insisto, el Sporting ayer nos ganó con todas las de la ley. Pero ayer quedó constancia de que el Sevilla tiene un problema importante. Y una vez solucionado lo del entrenador, bien se debería entrar a estudiar este otro. Vamos a ver, señores, ya vale de que se cachondeen de nosotros. Esto no puede ser. Lo de ayer no puede ser. Adulterar una competición no es sólo amañar partidos o comprar árbitros. Lo de ayer sólo les pasa a los equipos moñas y panolis que se dejan. Es como lo de esos chicos con los que se meten los demás en el recreo de los colegios. Contra los fuertes no se mete nadie. Contra los respetados, tampoco. Y si el Sevilla presume de ser fuerte y respetado, no puede permitir que ocurra lo que ocurre en Gijón, en Pamplona, en Málaga o en Almería.

Y si se permite, que nadie hable de equipo grande y respetado.

Los objetivos se consiguen rindiendo en el campo y trabajando en los despachos. Vamos bien, pero queremos mejorar, ¿no es cierto? Por eso se traspasó a Duscher (por ejemplo) para traer a Cigarini y a Guarente (por ejemplo) ¿no es cierto? Por eso se echó a Alvarez para poner a Manzano. Muy bien. Ese es el camino. Y, ahora, por favor, que alguien ponga remedio a esto otro, porque de esta forma se nos van un montón de puntos a lo largo de la temporada que, igual, podrían ser nuestros.

O igual no, pero que eso se demuestre en el campo y de buena lid.

No como lo de anoche.

domingo, 17 de octubre de 2010

Hoy vuelve lo importante

Por fin pasó la tortura.

Se terminó por ahora el periplo de la selección. Diez días aguantando chorradas y sandeces en la que hemos sacado en claro dos cosas fundamentales: que España, como buena campeona, gana porque sí, sin importar donde o cuando, ni tampoco el rival que haya enfrente, ni el tipo de partido que se plantee, ni el desarrollo del mismo... ni siquiera quien juegue y quien no, o las bajas que haya. Con Xavi, sin Xavi o de la forma que sea. Se gana y punto. Con un delantero, con dos, con tres, estando concentrdos o pasando por una caraja. Da igual. Siempre se gana, los rivales lo saben y todo va rodado para que se siga ganando. Que sea así por mucho tiempo.

Lo otro que hemos sacado en claro es que Fernando Llorente interesa al Real Madrid.

Permitidme unos segundos para que pueda descojonarme a gusto...

...
...

Ya está, gracias

Interesa al Real Madrid, del mismo modo que interesó Silva (se fue al Manchester City), Villa (se fue el Barcelona), Ribery (vaya la que nos dieron con Ribery para que acabara renovando por el Bayern), Jesús Navas (otro por el estilo, a punto de renovar por el Sevilla), Luis Fabiano (ahí lo tienen, o mejor, aquí lo tenemos), Dani Alves (este estaba fichado... aunque acabara fichando por el Barcelona)... recuerdo que se llegó a hablar en su día de que querían a Antonio Puerta (nuestro querido Antonio, no ese tipo que ha fallecido esta semana) y voy a dejar de poner ejemplos porque me podría llevar así todo el día y no tengo tiempo para eso.

Y es que, claro, por mucho coñazo que den con "La Roja", en diez dias falta noticias para rellenar los tabloides y algo hay que poner. Si en "Cuatro" llegaron a hacer una encuesta sobre quién era más guapo, Michel o Quique Sánchez Flores. Ya hay que ser patético, Dios mío. En fin.

Gracias a Dios, hoy vuelve a jugar nuestro Sevilla, o sea, vuelven las cosas importantes. Con Luis Fabiano o sin Luis Fabiano, que aqui en Sevilla también se han inventado la polémica estéril de cada parón liguero para rellenar páginas. Ayer, Manzano lo dijo claro. Luis Fabiano es uno más y punto. A mí, en el fondo, me da igual esto del brasileño. Que es irregular lo sabemos todos, y ahora toca estar de bajón, jugar poco y que el tal Fuentes hable de buscar una salida. Nada nuevo bajo el sol. Lo de siempre, vamos. Igual, esta noche marca un gol, se besa el escudo y santas pascuas. Todo arreglado. O Fabuloso en esencia. Genio y figura. Y todavía hay que busca polémica en estas cosas. Como si no nos conociéramos.

Esta noche vuelve lo bueno. En Gijón, En ese campo tan difícil, donde tan poco cariño nos tienen. ¿Recordáis aquel partido en el que abuchearon sin piedad a Capel cada vez que tocaba un balón sólo porque le dolió una criminal entrada que le hizo uno de los del Sporting? Y, luego, llegó el impresentable ese de Preciado defendiendo y comprendiendo esa actitud. Para que luego digan de él que es temperamental. En fin, no merece la pena perder el tiempo con este tipo de pesonajes.

Lo importante es que, a partir de mañana, volveremos a hablar largo y tendido de lo que más nos interesa. Hoy es un día para permanecer en capilla, con la familia, pero concentrados en lo de esta noche. A aguantar a los pésimos comentaristas del Plus y a disfrutar con una nueva victoria de nuestro Sevilla. Que así sea.

Y que los demás sigan a lo suyo.

Que al Madrid le interesa Llorente, jeje.

Y todavía hay quien toma en serio a esta gente.

sábado, 9 de octubre de 2010

¡Qué aburrimiento!

Cualquiera que lea este blog con cierta regularidad sabe de sobra que a mí la selección española me motiva bastante poco. Tanto es así que ni siquiera la conquista de una Copa del Mundo es capaz de engancharme. Por tanto, estos días en los que todo lo futbolístico se para para dar paso a los compromisos internacionales me producen un sopor tremendo. Es que no sé qué hacer los fines de semana como este. Estoy tan acostumbrado a meterme de lleno en la actualidad del Sevilla, en las previas de los partidos, en los partidos y en los post-partidos que cuando me quitan eso me descolocan. Algo parecido me pasa en verano, pero en las épocas estivales, entre una cosa y otra, con las vacaciones, los fichajes, las pretemporadas y todo eso, pues lo sobrellevo. Pero con esto de las selecciones...

Ayer, por lo visto, España ganó a Lituania (creo que era Lituania el rival). Os prometo que no sólo no vi el partido, es que ni me acordé de él hasta que hoy he visto el telediario del mediodía. Así que eso, que muy bien. Por supuesto, prefiero que gane España antes que los bálticos, pero poco más. Vi la noticia, me pareció estupenda y el sopor volvió a mi estado de ánimo.

Y ahora estoy aquí, escribiendo por escribir simplemente porque hace ya varios días que no escribo y eso no debe ser. He consultado las noticias que se han publicado últimamente, pero pocas de ellas me han llamado la atención. Me ha fastidiado bastante lo de la lesión de Capel, más que nada porque no sé qué coño hace Capel en la sub'21. Si ya me molesta que jugadores del Sevilla vayan a la absoluta, imaginaos esto otro. Con la falta que nos hace que estén todos los jugadores entrenando y empapándose de las ideas que traiga nuestro nuevo entrenador.

Por otro lado, me ha escandalizado algo de lo que me enterado en estos días. Eso de que este año se pueden traspasar jugadores en el mercado de invierno aun habiendo jugado más de cinco partidos. Esto lleva camino del desastre. La liga escocesa va a ser un dechado de competitividad y emoción comparado con lo que se va a convertir la nuestra. Ya hasta paso de extenderme demasiado en cosas como esta. Me he hartado. Me aburren más hasta que la selección. Durante un tiempo, tuve la esperanza de que hubiese algo así como una especie de revolución en nuestro fútbol cuando Del Nido abanderó esa idea de plantar cara a los grandes con el tema de la televisiones. Pero al final parece que ha bastado comprar al Valencia y al Atlético de Madrid con lo más parecido a una limosna para que el asunto tenga visos de liquidarse dejando las cosas más o menos como están. Pues bien. Que sigan así. Que hagan lo que les de la gana. Da igual. La cosa estallará tarde o temprano y de la manera que sea. Pero nunca conseguirán quitarme mi sevillismo. Por mucha diferencia que haya con los más grandes, nunca conseguirán algo así.

Y poco más ha habido que me haya llamado la atención. Por eso estoy tan aburrido. No veo el momento de que pase de una vez este martirio y volvamos de nuevo a la normalidad. Y mucho más cuando parece que el Sevilla va recuperando las buenas sensaciones. Qué ganas tengo de que llegue el día del próximo partido para confirmar ese hecho. Y para poder volver a ver nuevos grandes encuentros de mi equipo. Porque me da la sensación de que eso es lo que está por venir.

Confío en que me disculpeis por un post con tan poca sustancia, pero es que no doy para más en estos días. Espero que, una vez vuelva la emoción del día a día en torno a nuestro equipo, también lo haga la inspiración a la hora de escribir artículos. Ahora mismo, ya os digo, no doy para más.

martes, 5 de octubre de 2010

Lo último de Jiménez y de Juande

Hace unos días, desde la inmensa mayoría de los medios de comunicación sevillanos se daba la noticia de que Manolo Jiménez estaría negociando su fichaje por el AEK de Atenas griego.

Prácticamente por las mismas fechas, y con mucha menor repercusión a nivel local, en Sevilla me refiero, Juande Ramos fichaba por un modesto club ucraniano llamado Dnipro, cuyo mejor resultado en dicha liga fue el 2º puesto de 1993, y varios terceros, el último en 2004. El año pasado acabó cuarto.

Es un tema que me llama la atención porque aquí, en Sevilla, todos sabemos que a Jiménez se le crucificó por no conseguir, ni de lejos, que el equipo se pareciera ni siquiera un poco a aquel que entrenaba el manchego. Sin embargo, y mientras el futuro de Jiménez como entrenador es toda una incógnita (aunque el hecho de que un equipo como el AEK - donde entrenó Serra Ferrer - es significativo), la trayectoria de Juande, que aún es joven (tiene dos años más que Manzano), desde que se fue del Sevilla está cayendo en picado, y uno no se explica bien por qué.

Juande demostró en el Sevilla ser un excelente entrenador. En el Tottenham fracasó porque allí no ficharon a un técnico sino a un director deportivo que, además, hiciese de técnico (algo común en Inglaterra). Pero en el Real Madrid no lo hizo mal, a pesar de jugar "contra natura". O al menos con un estilo muy distinto al que le hizo famoso en el Sevilla. Vamos, que se parecía más a Jiménez que a otra cosa entrenando a los merengues. Luego, fichó por el CSKA de Moscú, donde fracasó y fue despedido a los dos meses. Aunque eso se puede entender. ¿Qué hace un manchego en Rusia? Puede que no se integrara, que no se le entendiera o que fuera él quien no entendiera a los demás. No es fácil triunfar en un lugar que, para los españoles, no deja de ser exótico.

Pero este último fichaje por el equipo ucraniano me ha dejado desconcertado. No lo entiendo. Puede que al Dnipro lo haya comprado un súper millonario, al estilo del jeque que se hizo con el Málaga, y que le haya puesto la pasta gansa encima de la mesa, eso que tanto le gusta a nuestro ex. Y si antes me preguntaba qué hacía un manchego en Rusia, todavía entiendo menos qué hace en Ucrania. Porque, al fin y al cabo, Moscú es una capital histórica y puede resultar llamativo eso de irse a vivir allí por un tiempo. Pero la ciudad que acoge al Dnipro se llama Dnipropetrovsk, que yo no digo que no tenga su historia, pero llamativa no resulta, precisamente.

Hace un tiempo, cuando Ramos se fue al CSKA, dije que cuando un entrenador comienza a fichar por equipos exóticos es que su carrera comienza a decaer. Y eso que el CSKA era un equipo Champions. Vamos, el que nos eliminó para meterse en cuartos. Si eso era lo que pensaba con los moscovitas, esto del Dnipro... pues eso. Que me deja desconcertado.

Ha dicho este tipo que le ilusiona y motiva el proyecto del Dnipro. No sé de qué proyecto se tratará, pero me cuesta creer que eso sea así por encima del dinero. Es que me cuesta creerlo. Igual soy un ignorante y estoy hablando tonterías. Pero me cuesta, sobre todo conociendo al personaje.

A mí, lo que haga Juande con su vida me la trae al pairo. Me gusta comprobar que el Sevilla sigue en las alturas clasificatorias y ganando títulos mientras él se tiene que buscar la vida en Ucrania, pero poco más.

Sin embargo, Manolo Jiménez me cae bien, aunque sólo sea porque es sevillista. Y mientras me importa un rábano cómo le vaya al manchego en Dnipropetrovsk, no me gustaría ver a Jiménez en Atenas. ¿Qué hace un sevillano en Grecia? A mí me gustaría que Manolo fichara por un equipo español y que triunfara allí, no que comenzara ya con los destinos exóticos. Por supuesto, que el de Arahal haga con su vida lo que le de la gana, pero... no sé... no veo yo a este hombre en aquel lugar.

Son sólo impresiones mías, ya digo, igual sólo soy un ignorante que no para de decir tonterías. Pero es que, con este coñazo de las selecciones, hay veces que uno no sabe de lo que hablar.

lunes, 4 de octubre de 2010

¿Qué les pasa a estos del Atlético?

Ayer, domingo, en la previa del partido entre el Sevilla y el Atlético de Madrid, los muchachos del As sacaron a la palestra un artículo que me dejó estupefacto. Lo titulaban "Sevilla-Atlético: un derbi a 500 kilómetros de distancia" y lo firmaba un tal Javier Santos. En él se defiende que los enfrentamientos entre ambos equipos son especiales desde siempre, y para ello se basan en no sé qué penalti fallado antes de la época de Franco, en partidos vibrantes, en declaraciones, en malas acciones por parte de ciertos futbolistas, en fichajes frustrados, en jugadores "robados", en ultras que forman el taco... vamos, nada que no se pueda extrapolar a la historia de los enfrentamientos entre cualquiera de los equipos de primera y hasta de segunda división.

Y estos tipos hablan de derbi. Desde Madrid hablan de derbi. ¿Hasta ese punto nos tienen miedo?

De verdad que yo no entiendo qué le pasa a esta gente con nosotros. ¿Tanto les duele que, hoy por hoy, seamos un equipo superior? Desde que el Atlético bajó a Segunda División, y no se corten en corregirme si me equivoco, no ha habido ni una sola temporada en la que hayan sacado más puntos que nosotros en liga. Sólo en una de ellas lograron sumar los mismos y nos adelantaron en la tabla por un sólo gol de diferencia. Y de títulos no hablo porque la comparación insulta. No estoy hablando de la historia completa de ambas entidades. En este último caso, el palmarés del Atlético es muy superior al del Sevilla. Pero de largo. Sin embargo, en la última década, hay un equipo grande y otro más grande aún. ¿Tanto les molesta aceptar la realidad? No pasa nada por hacerlo. Igual, este año, el Sevilla se hunde y ellos vuelven a reverdecer viejas glorias. O no, que eso es lo que yo espero. Pero actualmente, a día de hoy...

El Atlético de Madrid es, históricamente, el tercer equipo de España. Pero a día de hoy, ese trono no es suyo. Iba a decir que es del Sevilla, pero hay que reconocer que, después de lo ocurrido la temporada pasada y de lo que llevamos visto en esta, ese entorchado se lo debemos dar al Valencia. No pasa nada. A mí no me importa reconocero. Claro que, en ese caso, el Atlético no sería ni el cuarto, porque el cuarto, sin duda, es para el Sevilla. Si no reconozco esto, todo lo que estoy diciendo en este post sería incongruente.

¿Por qué un equipo como el Atlético de Madrid, con la historia y el palmarés que tiene, considera un enfrentamiento contra el Sevilla como un derbi? ¿A alguien en Sevilla se le ha ocurrido alguna vez decir algo así? ¿No os recuerda esto a lo que ocurre con el Málaga? ¿A ese nivel se han rebajado los colchoneros? En Sevilla sólo hay un derbi, que es contra el Betis, y no se basa en el potencial de cada uno de los conjuntos sino en la rivalidad que, históricamente, ha habido siempre entre ellos. Por contra, la rivalidad entre Sevilla y Atlético de Madrid no es muy diferente a la que puede haber contra el Bilbao, el Valencia, el Español o cualquier equipo histórico con quienes nos hayámos enfrentado muchas veces.

Pero no, estos de Madrid lo consideran como un derbi. Y discuten sobre la grandeza de los equipos (vaya la que nos dieron en la Final de Copa). Y calientan los partidos con declaraciones que no vienen a cuento. Y sacan a colación lo que sea que se les ocurra para... ¡yo qué sé para qué!

Y, ¿qué queréis que os diga? A mí eso me enorgullece. Si, es así, porque al Atlético lo considero un club grandísimo e histórico que tradicionalmente ha sido muy superior a nosotros. Y, con la actitud que tienen hoy día, me dejan claro que eso de tradicionalmente se ha quedado obsoleto. Que ya no es así. Que los grandes somos nosotros. Como decía aquel, "ladran, luego cabalgamos". Ellos mismos, con esa actitud, están reconociendo quién es grande y quién no. O, mejor, quién es más grande y quién menos. Actualmente, insisto, no tradicionalmente. En los últimos diez años. No uno, ni tres, ni seis, sino diez.

El último capítulo de esta historia, las declaraciones de Quique Sánchez Flores sobre Manzano. Mucho humo, mucha polémica, muchas historias raras y, al final, lo de siempre. Lo mismo de los últimos años. Lo que ha ocurrido en casi todos los partidos de la historia reciente de enfrentamientos entre ambos equipos. Baño del Sevilla y el Atlético a casa a lamerse las heridas. Uno habla ante los micrófonos y el otro se limita a darle una lección de fútbol con todas las de la ley.

Luego vienen los que dicen que Negredo marcó en fuera de juego, que el segundo gol fue de chorra, que hubo un penalti que se tragó el árbitro... las excusas típicas de los perdedores. Otros argumentan que el Atlético sufría la baja de Godín, Reyes y Aguero, como si las de Dabo y Navas no fueran para tanto. Que si Forlán está en baja forma... ¿acaso no lo está también Luis Fabiano? Que si Quique dejó a algunos de los buenos en el banquillo... ¿y no hizo lo propio Manzano con Zokora o Escudé? Algunos han llegado a decir que los colchoneros sufrieron demasiado castigo en la primera parte. Esto sería alucinante si no fuera porque salió de los labios de Santi Cañizares, ese "comentarista" de Canal + que le tiene un odio tal al Sevilla que le nuble la razón y le amamona las neuronas. Pobrecillo. ¿Qué se puede esperar de un nota que a sus casi 41 años años pretende parecer que tiene 18?

Pero bueno, que me desvío del tema. Yo creo que lo que tiene que hacer el Atlético es trabajar duro para recuperar el sitio que perdió hace ya más de diez años. Si el propio Quique se lo dijo a Manzano. Que se olvide de los demás y se centre en lo suyo. ¿No fue eso lo que dijo?

Pues bien, Atlético de Madrid, aplícate el cuento. Olvídate de nosotros. Déjanos en paz. No te compares con el Sevilla, que siempre sales mal parado. O casi siempre, para ser finos y exquisitos. Olvídate de una vez, no digáis chorradas como lo del derbi. Y mirad para vuestros adentros. Preguntaos por qué, con un presupuesto muy superior, no sois capaces de llegar a nuestra altura. Y haced lo que dice Quique. Ocupaos de vosotros, que bastante tenéis con lo vuestro.

Y nosotros..., pues lo mismo. A lo nuestro. Después de lo que hemos pasado, de lo mal que nos fue en agosto, de los traspiés en liga de septiembre, de lo del día del PSG, de un cambio de entrenador..., después de todo eso y, también, de escuchar continuamente eso de que el Atlético está que se sale y que es aspirante a todo... ahí estamos. Por encima de ellos en liga, y mejor calsificados que ellos en nuestro grupo de UEFA.

Vamos, lo de siempre...

Perdón, lo de los últimos diez años.

domingo, 3 de octubre de 2010

A mí, que me lo expliquen

Palop está demasiado viejo y ya tenían que haberle buscado un sustituto.

Konko finge las lesiones, no demuestra nada en los partidos y es uno de los fracasos más sonados de Monchi.

Alexis no es un jugador de nivel suficiente para el Sevilla y, además, le gusta demasiado la fiesta.

Cáceres es medio bueno, pero vamos, nada del otro mundo.

Fernando Navarro es una calamidad, otro error clamoroso de la dirección deportiva.

Romaric es un gordo fiestero cuyo fichaje merecería la dimisión de más de uno.

Renato esta mayor, es una vergüenza que le hayan renovado.

¿Perotti jugando por la derecha? Si ya por la izquierda lleva una racha que vaya tela, por el otro lado....

Capel está acabado. Sólo tiene 21 o 22 años, pero está acabado.

Kanouté... otro viejo. Ya no está para muchos trotes.

Y Negredo es una negación, una patata que se nos colocó desde Madrid.

Este es el equipo que ha arrollado hoy al Atlético de Madrid, por mucho que en la capital se empeñen en maquillar un poco la derrota diciendo que el primer gol fue en fuera de juego, el segundo producto de la buena suerte de un rebote y que hubo un penalti favorable al Atlético no pitado al final.

Ha dicho Manzano que no se esperaba algo asi en tan poco tiempo. Si antes de venir se informó de lo que opina la prensa sevillana de la plantilla que iba a dirigir, no me extraña nada que se sorprenda de ese modo. Porque todos sabemos que la prensa sevillana es de lo más objetiva y certera describiendo a los jugadores del Sevilla. ¿O alguien duda de que las descrpciones del principio no sean verdad? Sin duda, lo de hoy sorprendente. Sólo se explica si Manzano es, efecticamente, el Mago de Oz.

¿Será posible que alguien dude ahora de que la plantilla del Sevilla no vale para nada?

¿Será posible que alguien dude ahora de que no era sólo el entrenador lo que había que cambiar en el equipo

¿Será posible que alguien dude ahora de la necesidad de seguir mirando hacia arriba buscando más culpables?

¿Hay alguien que me pueda explicar qué es lo que está pasando?

¿O es que todo esto no es más que un truco de magia del Mago?

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