martes, 30 de noviembre de 2010

Reflexiones

Hace unos días comentaba que para que el Sevilla pudiera aspirar a más de a lo que aspira hoy día debería remodelar por completo la plantilla y fichar a jugadores que están por completo fuera de su alcance. Y continuando con esa reflexión, me he venido preguntando qué equipo podríamos tener hoy día si, por motivos económicos, no hubiéramos tenido que traspasar a algunas de nuestras estrellas en el pasado, o si hubiéramos podido traer a varios jugadores que interesaron firmemente pero que se fueron a otros sitios porque aquí no podíamos llegar a sus pretensiones. Y la verdad es que asusta un poco el comprobarlo.

En la portería seguiría Palop, porque no creo que sus prestaciones puedan ser superadas de un modo claro y porque en ningún momento se ha dudado de que él es el guardameta ideal para nuestro equipo.

En defensa podríamos tener a Sergio Ramos, Dani Alves, Squilachi y Marcelo (el cual estaba prácticamente fichado pero se fue a última hora al Madrid por dinero). No incluyo a Ujfalusi porque no me gusta y porque me cae fatal.

En el centro del campo disfrutaríamos de Kaká (al que se intentó traer junto a Baptista, pero que se fue al Milan porque ellos ofrecían una barbaridad por él) Kim Kallstrom, Keita, Christian Poulsen o Adriano.

Y en la delantera de Arshavin (que no vino porque Juande se empeñó en Kerzhakov), Huntelaar, Baptista y Robin Van Persie (que se fue al Arsenal porque ofrecieron a su club de origen, el Feyenoord, mucho más de lo que nosotros podíamos dar)

Esto lo escribo así, a bote pronto, sin pensar demasiado ni investigar, simplemente poniendo lo que se me ha venido a la memoria de un golpe. Seguro que se me olvidan algunos.

O sea, que podríamos sacar un once semejante a este:

Palop en la portería

Alves, Ramos, Squilachi y Marcelo en defensa (con Escudé y Cáceres entre otros en el banquillo)

Navas, Kaká, Kallstrom y Keita en el centro del campo (con gente como Poulsen, Adriano, Zokora, Capel o Perotti esperando su oportunidad)

Y Arshavin y Van Persie arriba, la delantera del Arsenal nada menos, pudiendo poner también a Kanouté, Luis Fabiano, etc según las circunstancias.

¿Alguien duda de que este equipo podría aspirar, no sólo a la liga, sino incluso a la Champions?

Pues todos esos jugadores pasaron por el Sevilla o estuvieron en nuestra órbita antes de convertirse en grandes estrellas mundiales. Pero o no se pudieron traer o no hubo manera de retenerlos porque el Sevilla no está capacitado económicamente para ello.

Lo que quiero decir es que la secretaría técnica del Sevilla, aparte de sus errores, está capacitada para crear un equipo de este nivel. No de fichar a los mejores jugadores del mundo a golpe de talonario, sino de descubrir a estos jugadores cuando aún no han explotado. Lo que pasa es que una cosa es descubrir y otra fichar. Y, aún haciéndolo, una cosa es ficharlos y otra retenerlos. ¿Cómo no va a estar interesado Del Nido en reducir la diferencia económica con los grandes en el nuevo contrato televisivo? Si esa diferencia hubiese sido menor en los años anteriores, no todos, pero sí una buena parte de los jugadores anteriormente mencionados estarían hoy con nosotros. Y aspiraríamos a cotas mayores porque, no sólo estarían con nosotros, sino que no estarían con los rivales. Nosotros seríamos más fuertes y ellos más débiles. O nosotros menos débiles y ellos menos fuertes. Seguiríamos siendo menores que ellos, pero podríamos aspirar a doblegarlos si se despistasen un poco.

Pero la realidad es que eso no es así. Tenemos a una de las mejores secretarías técnicas del mundo, pero no podemos sacarle mejor partido por motivos económicos. Últimamente han fracasado en algunos de sus fichajes, pero es que no podemos traer a los que ellos saben que son los mejores. A los que ellos prefieren. Y nos tenemos que conformar con lo que tenemos.

Y llegados a este punto, sabiendo que no pueden traer a los que prefieren, uno se pregunta si merece la pena arriesgar tanto dinero en futbolistas que son incógnitas, que no estaban en lo alto de la lista de preferencias. Si no sería mejor apostar por la cantera o por jugadores baratos o gratuitos tipo Javi Navarro, David o Martí. Es cierto que si hoy día se trajeran a este tipo de futbolistas, los de la prensa anti sevillista saltarían a la yugular. Pero, ¿acaso importa lo que se haga o se deje de hacer para que ocurra tal cosa? Aparte, también es cierto que contrataciones arriesgadas fueron sin duda las de Baptista, Kanouté, Luis Fabiano o Keita. Y bien que se metieron con ellos en cuanto tuvieron la más mínima ocasión. Acabaron triunfando, eso sí. Y yo me pregunto, ¿no será que tenemos menos paciencia que antes y que eso acaba por desmotivar a los jugadores hasta el punto de llegar al estado de indolencia en el que algunos se encuentran en la actualidad?

Como vengo insistiendo últimamente, yo apostaría por la cantera. Lo tengo más que claro. En el primer equipo hay jugadores que son lo bastante buenos y están lo suficientemente comprometidos como para enseñar, orientar y apoyar a los más jóvenes. No entiendo por qué un equipo como el Barça puede tener a tantos canteranos compitiendo al más alto nivel y nosotros no somos capaces de hacer lo propio para aspirar a menos que ellos, para intentar meternos entre los cuatro primeros año tras año. Sobre todo conociendo la calidad de la nueva hornada que entrena Ramón Tejada en Segunda B. Quizás fue eso lo que se intentó poniendo como entrenadores a gente de la casa como Jiménez o Alvarez, para que al final la cosa saliera como salió.

Son todas reflexiones de un sevillista preocupado por como nos van las cosas. Y esperanzado en que hay multitud de opciones para salir de esta. En los despachos, en el banquillo, en el terreno de juego y en la Carretera de Utrera. Ojalá los que mandan den pronto con la clave. Ojalá.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Yo no lo veo, digan lo que digan

Dicen que el Madrid - Barça hay más estrellas que en el cielo

Dicen que el Barça es más feliz con Iturralde que el Madrid

Dicen que Casillas se crece en el Camp Nou

Dicen que el Madrid se ha acercado mucho al fútbol del Barça

Dicen que Cristiano no está obsesionado

Dice Mourinho que jugará con el once de la alegría

Han sacado un reportaje con los gestos que puede hacer Cristiano en el partido (en base a los que ha hecho en otros)

Dicen que Zidane es el talismán del Real Madrid

Dicen que en Cataluña hay más madridistas de lo que se hace creer

Dicen que es el mejor partido que se pude ver en el planeta

Dicen que ni la final del Mundial, ni la gran semifinal España-Alemania, ni mucho menos la más reciente final de la Champions pueden competir.

Dicen que tenemos el duelo Messi-Cristiano: el talento innato contra el atleta que se hizo rey.

Dicen que a partir de las once de la noche nacerá un nuevo orden en torno al mejor equipo del siglo XX (el Real Madrid se supone)

Dicen tantas cosas, tantas tonterías...

Y, por fin, dice Cristiano que esto es un espectáculo y que al que no le guste que no vea.

Pues eso.

Que yo no lo veo

Ni por todo el oro del mundo.

Digan lo que digan

domingo, 28 de noviembre de 2010

Harto de mercenarios

Después de cosas como las de anoche, me resulta dificilísimo ponerme a escribir algo. Yo, por naturaleza, trato de pensar en positivo, pero es que es tan difícil en estas circunstancias. Tenía la esperanza de que después del rapapolvo de Manzano a sus jugadores, estos hicieran algo para enmendar la plana y recondujeran el camino del equipo ante un rival asequible como el Getafe. Pero es que ayer vimos más de lo mismo y esto comienza a ser preocupante. La afición parece harta de todo y urgen soluciones.

Es curioso que ya hay más de uno que se está acordando de aquello que tanto criticaron el año pasado.Yo, en concreto, recuerdo algo que se le criticaba a Manolo Jiménez: aquello de que se llevaba mal con los jugadores porque los sobreexplotaba, les exigía demasiado hasta el punto de hartarlos. Incluso, se dijo que el motivo de tanto lesionado era esa sobreexplotación. ¿No sería que se dedicaba a eso para evitar la bajada de brazos? ¿No sería que, en efecto, acabó por hartar a los futbolistas de tanto exigirles que cumplieran con su trabajo? ¿No sería que estos le acabaron por hacer la cama hasta que le echaron? Y luego llegó Alvarez que era "colega", hicieron lo justo para salvarle el culo al final de la temporada, y con el comienzo de la siguiente, la actual, volvieron a las andadas. Seguramente estoy del todo equivocado y las cosas no se dieron así en absoluto. Pero, ¿qué queréis que os diga? Esto no es nada nuevo, ya se hablaba de esto el año pasado y se decía que Jiménez no era capaz de motivar al colectivo.

Ya no se dice nada de eso, ya no parece haber un entrenador que harta a los futbolistas de tanto exigirles que cumplan con su deber. Al menos hasta esta última semana. Eso sí, el resultado es el que es. Los jugadores bajan los brazos y la intensidad se desploma. Y al final lo que pasa es que cualquier equipo nos pinta la cara. Lamentable.

Yo, por mi parte, tengo mi lista de indolentes favoritos en la que está gente como Konko, Romaric, Navarro, Renato, Cigarini, incluso Jose Carlos. El año pasado, Negredo, pero esta temporada por la razón que sea sí que parece enchufado. Al revés que Zokora, que en este curso da la sensación de ser la sombra de lo que fue en el pasado. Y, por supuesto, Luis Fabiano, cómo no, que yo no sé por qué no se le traspasó hace tiempo. Supongo que es por ese contrato tan raro que tiene que por culpa del mismo no se tiene la certeza de sacarle una buena pasta. Y me molesta un montón porque los considero futbolistas buenos y válidos pero que no les da la gana de rendir, de comprometerse, de darlo todo. Decía en mi anterior post que les falta motivación porque saben que en el Sevilla no van a llegar más allá de donde están, pero eso no es excusa para nada. Al menos si se tiene dignidad y vergüenza.

Había un magnífico eslogan publicitario que decía que la potencia sin control no sirve para nada. Extrapolándolo a nuestra situación, podríamos decir que la calidad sin intensidad, pues lo mismo. Y yo sinceramente espero que Manzano tome cartas en el asunto. En la plantilla quedan jugadores comprometidos por sevillismo, por dignidad, por vergüenza o por una mezcla de todo. Ahí están Palop, Cáceres, Escudé, Capel, Alfaro, Navas (cómo se le echa de menos), Kanouté, Negredo... En mi opinión, con esa base, unida a jugadores aprovechables aún como Dabo, Perotti o Alexis, se debería dar la alternativa a algunos de los canteranos para que aprendan lo que tengan que aprender al lado de ellos. De esa forma, espero que algunos de los indolentes se una a la causa. Y los demás, ya saben lo que tienen que hacer.

Yo ya estoy harto de mercenarios. Harto de personajes que no sienten nada por el club que les paga y se dedican a lo que se decican. Y no digo que sean tan sevillistas como yo, por supuesto que no. Pero tampoco lo eran cuando vinieron Palop, Pablo Alfaro, Javi Navarro, David Castedo, Martí, Dani Alves, Dragutinovic etc, y se patieron (o se parten) el pecho por el Sevilla. Y prefiero mil veces ser duodécimos con un equipo de gladiadores que séptimo con esta panda de aprovechados.

Anoche se gritaba en las gradas eso de "más fichajes, menos sueldos". Y no niego que se tenga razón con eso, pero no olvidemos que aquí quienes de verdad cobran buenos sueldos son los futbolistas. Son ellos los que saltan al campo y son ellos los que bajan los brazos y pasan de la historia porque saben que van a ganar lo mismo ganen o pierdan. Son ellos y no otros. Porque los otros hacen su trabajo, bien, mal o regular, pero lo hacen. Pero los jugadores están pasando del tema. Y eso es intolerable. Se puede criticar por jugar mal, pero por no hacerlo es indignante. Pasaron de la memoria de Antonio Puerta, pasaron de la bronca del entrenador y pasan de todo lo pasable. Y yo ya estoy harto.

Por favor, que se tomen medidas. Las que sean. Ya se cambió de entrenador por dos veces y las cosas siguen igual. Aqui hace falta un romper alguna mesa a base de puñetazos. Que lo haga quien lo tenga que hacer, pero se acabe ya esto. Y si lo que nos queda es ser séptimos o décimos o decimoterceros, que sea con gente de la casa partiéndose el alma por el escudo que llevan en el pecho. Y que se suba al carro quien quiera.

Por cierto, el año pasado a estas alturas el Villarreal era undécimo con quince puntos, a nueve de los puestos UEFA. Quiero decir que aún estamos tiempo de hacer lo que sea. Sólo falta que se haga. Háganlo.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Necesitamos aspirar a ganar la Liga

En el día de ayer se expandió como la pólvora la noticia de la bronca que Gregorio Manzanó les echó a sus jugadores en el entrenamiento. Me llamó mucho la atención porque hacía tiempo que no se escuchaba algo así por estos lares. Y me dejó unas sensaciones encontradas. Por un lado fue algo que me satisfizo mucho porque la mayoría del sevillismo sabe que el mayor defecto del equipo no está tanto en el centro del campo (que también) sino, sobre todo, en la falta de intensidad que se demuestra en muchos partidos. Y el comprobar que el entrenador también lo ve así y además toma cartas en el asunto es algo cuando menos positivo. Pero por otro, me parece lamentable que algo así pueda ocurrir, en especial en nuestro equipo, ese que llamamos de la casta y el coraje. ¿Dónde quedaron estas dos virtudes?

Y eso que las cosas no están tan mal como algún "experto" quiere dar a entender (con "experto" me refiero a alguno de esos periodistas que creen saber de todo, pero que yerran más que una escopeta de caña). El equipo está inmerso en la guerra que la corresponde, en la lucha por un puesto de Liga de Campeones. Eso en Liga. En Copa pasamos la eliminatoria contra el Irún y en la UEFA tenemos en nuestra mano la posibilidad de ser primeros de grupo. El Sevilla no puede aspirar a más, y precisamente por eso nuestro presidente se está batiendo el cobre en los despachos para conseguir un nuevo contrato televisivo que reduzca las diferencias con los más grandes. Y tiene que ser de lo más frustrante para Del Nido comprobar que mientras él lo da todo en la parcela que le corresponde, los jugadores se dejan de ir hasta el punto que merecen una bronca del entrenador. Al menos este parece tener claro el asunto. No está mal como consuelo.

Dicho lo anterior, a mí no me cabe duda de que hay plantilla para hacer más de lo que estamos haciendo. Y eso que queda todo el tiempo del mundo para ir a más, pero nuestro sitio debería ser el que ocupa el Villarreal, a pesar de que no está tan lejos. De hecho, de haber ganado al Mallorca, lo cual era nuestra obligación, estariamos a tan sólo un punto de los castellonenses. No hay nada perdido, pero con la actitud que desplegaron los jugadores contra los baleares no vamos a ninguna parte. Hay quien dice que la solución está en contratar un medio centro creativo, pero yo pienso que de nada sirve ese posible fichaje si la desidia sigue siendo la misma. Por contra, si la actitud cambia, estoy convencido de que  podemos llegar más arriba sin necesidad de incorporar a nadie más.

En toda esta historia hay algo que me entristece un montón. ¿Alguien se ha parado a pensar la inversión que tendría que hacer el Sevilla para aspirar a algo más de lo que aspiramos ahora? Sobre la base de que con la actual plantilla a tope de motivación el tercer puesto está a nuestro alcance (cosa obvia porque lo tenemos a sólo cuatro puntos jugando como estamos jugando), ¿de verdad arreglaría algo el hacer más fichajes? ¿A quién o quienes habría que traer? Es que sería necesario remodelar el equipo al completo para incorporar a grandes estrellas cuyo coste no está a nuestro alcance. Y lo que me entristece es que, en mi opinión, la razón de la desidia de los jugadores, que se está cotagiando poco a poco a la afición (ya no se critica tanto como el año pasado porque la gente parece un poco harta), reside en el hecho de que el Sevilla ha llegado a su tope y que crecer más es imposible, dadas las circunstancias. No me extraña el empeño de Del Nido por reducir las distancias económicas con los más grandes. Dicen que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Y el Sevilla llegó a su tope, pero la idea de que ir más allá es imposible, el hecho de que un objetivo superior es inalcanzable ha reducido la motivación de todo el colectivo, lo cual es humanamente comprensible. Eso sí, por mucho que se comprenda, eso no quita para que se tenga que intentar cambiarlo y corregirlo.

El Sevilla como entidad necesita aspirar a ganar la Liga para seguir creciendo. Aunque luego no se gane, pero al menos aspirar a hacerlo en alguna ocasión. Pero eso no está a nuestro alcance. En las circunstancias actuales, crecer más significaría que al final de la temporada el líder no nos sacara treinta puntos, sino quince. ¿Qué si no? El año pasado nos metimos en Liga de Campeones, ganamos la Copa del Rey y nos eliminaron en octavos de la Champions, después de ser líderes de grupo. ¿A qué más pueden aspirar esos futbolistas? A nada. Por eso se fue Squilachi y por eso se fue Adriano. Por eso se quiere ir Luis Fabiano y por eso parece que los jugadores que vienen nos ven como un equipo trampolín hacia metas mayores. No se toman lo bastante en serio el pertenecer a un club como el Sevilla porque saben que no van a ir más allá perteneciendo a su disciplina. Estos no son los Palop, David, Javi Navarro, Pablo Alfaro, Martí, Casquero, Dani Alves, Baptista etc., jugadores que venían a un equipo en crecimiento, algunos casi defenestrados como futbolistas en busca de una segunda oportunidad y otros jóvenes y ambiciosos que veían que podía crecer como jugadores a la vez que el club hacía lo propio en lo colectivo. Aquel equipo que acabó por ser campeón se completaba con jugadores de la cantera, ávidos por hacerse un hueco en la élite a la que llegaron Reyes, Navas, Puerta, Capel, Sergio Ramos, etc. Lo que pasa es que los canteranos de ahora ven muy difícil asentarse en el primer equipo, dado el teórico nivel de la plantilla, y salvo alguna que otra excepción, tampoco ellos parecen en exceso motivados. Tienen pocas oportunidades, y en las que tienen no acaban de ponerles las cosas difíciles a loa mayores. Insisto, quitando honrosas excepciones.

¿Y qué solución tiene esto? Pues parece que Gregorio Manzano la tiene en su mano. Por lo pronto, ya le ha dado un toque a los futbolistas. Espero que le hagan caso. Y si no se lo hacen, confío en que nuestro técnico tome medidas. Y las medidas son quitar a los indolentes para dejar paso a la cantera. Que los filiales vean posible el dar el salto y que sean ellos los que tiren del carro. Y no me refiero a que asuman una responsabilidad injusta porque son demasiado jóvenes, sino que apliquen esa intensidad que llevan en su sangre sevillista y que tanto falta en la primera plantilla. Que sean ellos los que le metan el miedo a esa panda de mercenarios que copan nuestras alineaciones. Que les pongan las pilas. ¿Que los defensas se dejan de ir? Ahí están los Luna o Bernardo para tomar el relevo. ¿Que el medio campo falla? Que le den la camiseta a Luis Alberto, que con su edad debutó Francisco (por ejemplo) allá por los años ochenta. ¿Que en la delantera faltan efectivos? Que le dejen un hueco a Rodri, que a cojones le ganan pocos. ¿Qué pasa? ¿No sería una buena idea? Y el que no quiera subirse al carro, que coja la puerta.

Evidentemente, esto es mucho más fácil de decir que de hacer, pero lo primero que hay que hacer para solucionar un problema es reconocerlo y encontrar la solución. Luego es hora de ponerla en práctica. Y para eso está el entrenador. Para eso le pagan.

Afortunadamente, parece que este sabe lo tiene que saber y ya está en ello. A ver qué pasa.

jueves, 25 de noviembre de 2010

A mí no me sorprendió la soledad de las gradas

Os voy a contar algo que viví hace años en mis propias carnes.

Cuando aún no había cumplido los veinte años, mi padre falleció, de repente, de una enfermedad congénita que se creía controlada pero que se revolvió de golpe para acabar en ese fatal desenlace. Tenía cuarenta y pico de años y aquello fue un bombazo en el pueblo del que era natural. La gente se volcó de una forma inusitada con nosotros, con la familia, y así fue durante bastante tiempo. Recuerdo que la iglesia del pueblo estaba a reventar el día del funeral. Y también cuando se le dijo una misa un mes después. Y dos, y tres.... La cosa decayó un poco, pero volvió por sus fueros cuando hizo un año. No se me olvidará el modo en que nos apoyaron un sinfín de personas y lo agradecido que me sentí. La gente parecía no saber qué hacer para ofrecerse, para ayudarnos en lo que fuera. Fue tan exagerado el asunto que me llegué a sentir agobiado, abrumado.

Pero una vez pasado el año, de repente, todo desapareció. Muchos de los mismos que lloraban como plañideras el día del entierro se pasaban a la otra acera antes de cruzarse conmigo por la calle para no pararse a saludar. Muchas de las ayudas que nos ofrecieron se demostraron falsas cuando quisimos hacer uso de las mismas. Muchas de las personas que llamaban a casa día sí día no desaparecieron por completo. Sólo quedaron los de siempre, los fieles, los mejores amigos y la familia más íntima. Solamente. Nada más.

De aquella experiencia aprendí mucho. Muchísimo. A no confiar en la gente a las primeras de cambio sino a exigir un poco antes de hacerlo. A no creerme las palabras porque las palabras son falsas si no se demuestran con hechos. A recelar de los que se golpean con fuerza el pecho porque con más fuerza aún huirán cuando de verdad hagan falta. A comprender el significado de ese refrán tan sabio que dice eso de: "dime de qué presumes y te diré de que careces". Cuanto más exagerado era el llanto en público de según qué personas, más lamentable fue el modo en que se quitaron de en medio en cuanto tuvieron ocasión.

Yo perdí a mi padre cuando aún era adolescente y nadie, nadie, nadie en el mundo me echó jamás una mano para salir adelante en los años venideros. Salvo la fámilia más íntimo y los tres o cuatro amigos de verdad, claro. Todas las puertas se cerraron, todas los saludos se retiraron y todas las palabras se fueron, se volatilizaron, volaron lejos.

Por eso no me sorprende lo de anoche. Por eso me esperaba algo así. Antonio Puerta murió y la gente se pegó fuertes golpes en el pecho. Y mientras más fuertes fueron, con más velocidad desaparecieron. Sólo quedaron los cuatro de siempre. Los de verdad, los que son, los que nunca faltan. La familia más íntima y los cuatro amigos de verdad que decía antes. La gente se olvida de las cosas muy rápidamente. La vida nos arrolla, nos pasa por encima, nos absorbe por completo. ¿Cuántos casos nos han conmocionado para desaparecer de nuestra memoria pasado un tiempo? El último, el de Marta del Castillo. ¿Quién se acuerda ya de lo que ocurrió con aquella chiquilla? Aún no hace los dos años, ¡eh! Y eso que la semana pasada la familia entregó al gobierno las firmas que recogieron para pedir un referéndum sobre la cadena perpetua y el cumplimiento íntegro de las penas para según qué delitos.

Antonio Puerta sigue en nuestra memoria y nunca desaparecerá. Pero la conmoción si que ha pasado a mejor vida. La gente es así. Somos así, no nos debería sorprender. Eso sí, en manos del club está el poner una solución a esto. El partido no se puede jugar un miércoles cualquiera de noviembre, con frío, con lluvia, en un día laborable, contra un rival tan flojo como generoso. Porque me quito el sombrero ante el Granada, que ellos también tendrán sus cosas en las que pensar, y las dejaron de lado para acudir aquí a honrar a uno de los nuestros.

En mi opinión, este partido se debería de jugar en verano. Tendría que ser la presentación oficial del equipo, el último encuentro antes de comenzar la temporada. Con la gente ávida de fútbol, con ganas de ver a los nuevos fichajes. Con la plantilla motivada por demostrar sus prestaciones al entrenador en cualquier pachanga para comenzar el curso entre los titulares. Y si hay que renunciar al Carranza, pues se renuncia. Y si hay que hacer lo propio con el Colombino, pues eso. Y convertir el Trofeo Antonio Puerta en algo parecido a lo que es el Santiago Bernabéu para los madridistas o el Joan Gamper para los barcelonistas. Eso es lo que habría que hacer.

Y, por supuesto, traer a un equipo con tirón suficiente. Eso también es honrar la memoria de Antonio. No se puede criticar el comportamiento de la gente porque todos somos esa gente, todos sabemos como somos y todos nos hemos comportado de este modo en algún momento. Muchos no acudieron anoche al partido, pero eso no quiere decir que no echen de menos a Puerta. Y pocos sí que estuvieron en las gradas, pero estoy convencido de que todos y cada uno de ellos han hecho lo mismo que esos otros en alguna ocasión, en diferentes circunstancias. Yo lo viví en mis propias carnes.

Insisto, la gente es así. Pero siempre se puede hacer algo para evitarlo. Yo ya di mi opinión al respecto.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

¿Sólo cuestión de audiencias?

Como todos los que pasais habitualmente por aquí sabeis, yo soy simpatizante del Ajax de Amsterdam desde que hace años tuve que vivir un tiempo en la capital holandesa. Suelo seguir sus partidos por internet y alguno que otro por televisión, que hay veces que incluso en España se retransmiten encuentros de ellos en los canales digitales. Anoche tuve una oportunidad de oro para ver uno, pero no lo hice.

Anoche jugaba el Real Madrid en el Amsterdam Arena y precisamente por eso tomé esa decisión. Para que no me utilizasen para engordar las estadísticas de audiencia del evento. Y es que ese partido me interesaba, no por los merengues, sino por los otros. Pero eso no hay manera de demostrarlo luego y los datos de audiencia son empleados como les da la gana a los que los emplean. No pienso entrar en ese juego.

Viene esto a colación por todo el revuelo que últimamente se está formando alrededor del nuevo contrato televisivo que tendrá vigencia a partir de 2014. Y la verdad es que a mí, como a la mayoría de la gente cabal, me parece escandaloso lo que está ocurriendo. No sé a donde quieren llegar los grandes, de verdad que no lo sé, y me temo que algo tiene que haber escondido, algún interés oculto que se nos escapa y que explica la propuesta del Real Madrid. Es que no me puedo creer que sean tan ignorantes, tan necios, tan torpes como para no darse cuenta de que se van a cargar el fútbol de nuestro país. No puede ser sólo cuestión de dinero. No me lo puedo creer.

Pero es que el argumento de las audiencias supera ya todo mi nivel de comprensión. La gente que asiste a un partido lo hace para ver cómo se baten dos equipos, uno y otro, y unos apoyaran al primeros y otros al segundo. Es que es tan sencillo que no entiendo que haya que explicarlo. ¿Cómo se puede saber cuantos son de los unos y cuantos de los otros? Además, ¿qué importa eso? Aun suponiendo que todos van con el primero, sin el segundo no habría partido, con lo que a quien ven es a los dos. ¿O acaso cierran los ojos cuando el balón lo tiene el segundo? ¿O cambian de canal entre tanto? Es que seria una estupidez porque todo el mundo quiere ver a su equipo tanto atacando como defendiendo, salvo ciertas personas con problemas cardíacos que al final de un partido emocionante prefieren dejar de verlo para así preservar su salud en la medida de lo posible.

Que el Real Madrid y el Barcelona son los equipos con más seguidores de España es algo que no tiene discusión, pero es que sin el resto de equipos no habría a quien seguir. ¿Es que es algo tan difícil de entender? Y no se trata de que todos cobren por igual, como algunos quieren vender. Los grandes seguirían ganando más, por supuesto, pero las diferencias serían menores. Insisto, es algo tan sencillo que hasta la inteligencia me duele por tener que explicarlo.

De todos modos, todo el plan del Florentino se viene abajo en cuanto un sólo equipo se niegue a firmarlo. Así que, habiendo seis, la cosa se pone de lo más chunga para ellos. Y eso es algo que hasta me emociona de la alegría que me da porque es magnífico que por fin haya habido alguien que se decida a plantarles cara de una vez. Para colmo, es el Sevilla quien abandera la causa, lo cual me enorgullece hasta niveles estratosféricos. Y es que, sabiendo cómo se las gasta Del Nido a la hora de negociar cuaquier cosa, no me extraña que por Madrid anden con las carnes abiertas. Porque es así cómo deben estar, viendo el modo en que han desplegado todo su aparato mediático en pos de su causa.

Y si las cosas se ponen extremas, siempre queda la opción planteada por el presidente del Español, otro de los disidentes (así es como nos llaman en el As, jeje). O sea, sacar a suplentes y filiales en nuestros partidos contra ellos. Así evitamos lesiones, sanciones etc. Total, esos partidos se van a perder de todos modos, así que no pasa nada por renunciar a ellos. Y a ver qué pasa con las audiencias entonces.

Insisto, me parece mentira que algunos tengan las miras tan cortas. Tanto es así que no me lo creo. Algo más tiene que haber. Seguiremos hablando del tema.

martes, 23 de noviembre de 2010

Las cosas de Pintinho...

Yo soy de esos a los que les gusta ensalzar a los personajes históricos del sevillismo. Que se les recuerde, que se les mencione de vez en cuando. Que nadie se olvide de lo que hicieron y de las alegrías que nos dieron, cada uno en su época y en función de las circunstancias del equipo en las mismas.

Pintinho es uno de esos historicos. Un futbolista querido y admirado que dejó una profunda huella en Sevilla. Y Sevilla en él también, por muchos motivos. Sin embargo, de vez en cuando dice una serie de cosas que uno no sabe por dónde cogerlas. No es la primera vez que le escucho declaraciones o comentarios de lo más chocantes, pero lo de ayer me molestó, la verdad. Estas son algunas de las perlas que dejó el brasileño.

"... (Cigarini) es un jugador que dio un pase bueno ante el Barcelona y ya dijeron de él que era el nuevo Pirlo o yo qué sé"  

Un ex-futbolista no se debe de meter con un colega de ese modo. Y menos cuando no lo conoce, porque no me creo que Pintinho lo conozca. De hecho, lo del nuevo Pirlo se lo decían en Italia, no aquí tras el pase contra el Barcelona. Que Cigarini no lo está haciendo bien, es evidente. Pero yo creo que es mejor animarle y esperar un tiempo a que se aclimate. Por el bien del Sevilla, vamos. Y cuando llegue el momento, pues se valorará. Pero decir esto ahora mismo..., a ver, Pintinho, hay que saber distinguir entre cuando uno está en un bar de cervecitas con unos amigos y cuando habla para un medio de comunicación. Sobre todo porque en este último caso las tonterías las escucha mucha más gente.

"En el centro del campo hay un problema evidente, y Del Nido y Monchi lo saben, pero no lo reconocen"

¿Que no lo reconocen? Supongo que por eso se han fichado a dos jugadores para ese puesto esta temporada. ¿Cómo que no lo reconocen? Otra cosa es que esos fichajes no lo están haciendo bien hasta ahora o que hayan tenido la mala suerte de lesionarse.

"Con Del Nido es imposible hablar porque se cree que sabe de fútbol más que nadie, y es cierto que tanto él como Monchi han hecho cosas muy buenas, pero también tienen que admitir cuando no se hacen tan bien"

Aquí denoto un poco de pelusilla. No sé bien a qué puede ser debido, pero no es muy normal que se diga algo así. Yo no sé si destituir a dos entrenadores en seis meses no es reconocer que se han hecho las cosas mal. En mi pueblo, sí. Pero en otros lugares igual no. De la arrogancia de Del Nido no voy a hablar porque es evidente que la tiene y mucha. Pero una de las cosas más importantes que ha hecho Del Nido como presidente del Sevilla ha sido departamentar el club y ceder responsabilidades, o sea, lo opuesto al sistema presidencialista tan propio de otros clubes, algunos muy muy grandes.

"El Sevilla lleva años buscando un Francisco y un Pintinho, pero a Del Nido y Monchi no se les puede criticar, no lo aceptan, por eso están rodeados de pelotas que le hacen mucho daño al Sevilla"

Y esta es ya la "refinitiva". Esto lo dice un tipo que jugó en un Sevilla cuya máxima aspiración era meterse en la UEFA, cosa que sólo consiguió en dos temporadas de las cuatro que jugó aquí (8º - 7º - 5º - 8º es su palmarés) Y se refiere a un equipo que lleva siete clasificaciones consecutivas para jugar en Europa, cosa que sólo han conseguido Real Madrid y Barcelona. Eso por no hablar de los títulos. Un equipo para el que sería un fracaso el quinto puesto del que él puede presumir como logro más admirable de su carrera en España. Y dice el tío que el Sevilla lleva años buscando un Pintinho. ¡Eso es humildad!

Mira, Pintinho, tú no tendrías sitio en el Sevilla actual. Puede que sí, si fueses una persona constante, pero con tu carácter. El Sevilla necesita a un tio que sea capaz de jugar como el mejor Pintinho todos los partidos, no sólo algunos, o unos ratos de algunos. Y eso cuesta en el mercado actual unos 30 o 40 millones de euros. Por eso el Sevilla se tiene que conformar con lo que tiene.

A mí estas cosas me molestan porque Pintinho fue un futbolista con unas condiciones sublimes que no supo o no quiso explotar. Por su desgana, por su dejadez, por eso de lo que tanto adolecían los brasileños. Si a Pintinho le hubiera dado la gana, habría llegado a ser un crack mundial. Pero no lo fue. Y yo prefiero a gente como Manolo Jiménez (por poner un ejemplo de supuestos errores de Del Nido que no quiere reconocer), que a base de currar y currar se labró una carrera como futbolista, cuando sus condiciones eran infinitamente menores que las de Pintinho. ¿Y ahora viene este a decir cosas como estas? ¿A dar lecciones y a ponerse como ejemplo de lo que sea?

Por favor, Pintinho, te lo dice un gran admirador, ten cuidado con las cosas que dices. Estás hablando del mejor Sevilla de la historia, no seas tan egocéntrico de creerte que este equipo sueña con alguien como tú. De Francisco no digo nada, pero de ti...

Ya te hubiera gustado a ti jugar en un Sevilla la mitad de bueno que el actual. Ya te hubiera gustado, aunque no creo que hubieses durado en el mismo los cuatro años que te pasaste en aquel en el que jugaste.

Además, que es que parece que nos estamos yendo a Segunda de un modo inexorable, cuando estamos en mitad de la guerra que nos corresponde, con Villarreal, Valencia y Atlético de Madrid, con la primera plaza del grupo UEFA en nuestra mano y vivos en la Copa del Rey tras arrollar (como debe ser) Al Real Unión de Irún.

Por supuesto que hay cosas que no se han hecho bien, pero vamos, que los resultados de esos errores no están siendo trágicos. No nos pongamos catastrofistas otra vez.

Claro que después de las derrotas llega el turno de los oportunistas.

¿De verdad no hay algo de pelusilla por ahí, Pintinho?

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