viernes, 30 de septiembre de 2011

Veinte años

Aún no lo he hecho, pero antes de que finalice 2011 habré cumplido los 37 años. Depende de la óptica desde la que se mire, para algunos seré joven,  para otros no, y para los demás ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario. Yo, particularmente, me siento joven. No recuerdo tan lejanos los tiempos en los que salía por ahí con los amigos buscando guerra. Si me poneis a un lado a unos chavales de veintitantos y a otro a un grupo de cuarentones, yo me siento mucho más identificado con los primeros, aunque por edad esté mucho más cercano a los segundos. Igual debería meditar sobre esto y replantearme alguna que otra cosa. Igual estoy pasando por una fase análoga a la adolescencia. El adolescente es un niño con cuerpo de hombre que no sabe cual es su lugar en el mundo porque aún no le ha dado tiempo a descubrirlo. Puede que yo sea una persona joven el cuerpo de una que no lo es tanto. O todo lo contrario, quién sabe. Igual he de admitir que ya hace tiempo que pasé la juventud, a pesar de que en mi subconsciente todavía la tengo muy presente.

Y en esas me ando, no suelo pensar demasiado en ello, me limito a vivir mi vida, a cumplir mis responsabilidades y a no hacer demasiado caso al espejo cuando me grita que ya no tengo pelo en la frente, o que hay nuevas arrugas en mi rostro que antes no estaban. Pero hay veces en las que uno no puede dar la espalda a la realidad. Hay veces que te encuentras con cosas ante las que no cabe duda de que el tiempo ha pasado, y de qué manera. Y anoche me ocurrió una de esas cosas.

Anoche mi mujer se fue a dormir temprano, y yo me quedé viendo la televisión. Y me tragué un reportaje sobre el grupo Nirvana, con motivo del vigésimo aniversario de la salida al mercado de su disco más exitoso, "Nevermind". Tal cosa me dejó completamente cuajado.

¡Veinte años!

Para los legos en la materia, el Nevermind de Nirvana fue un disco absolutamente rompedor, que revolucionó la industria de la música del mismo modo que Johan Cruyff hizo lo propio con el mundo del fútbol con el Barcelona del que fue entrenador, por cierto, contemporáneo del disco del que hablo. Anoche me sentí impresionado porque ese álbum fue el paradigma de la modernidad, era lo último, lo más revolucionario, ya digo, lo que rompía con todo. Y asumir que ya hace veinte años que se editó significa comprender que ya es antiguo, que por mucho a mí me siga recordando a modernidad, lo cierto es que hoy día no es más que una antigualla. Muy reputada, pero antigualla a fin de cuentas.

El tiempo ha pasado, mi juventud quedó atrás, estoy más cerca de los cuarenta que de los veintitantos. Cuanto antes lo asuma, menos me rallarán este tipo de noticias.

A mí, la salida al mercado de este disco me cogió a punto de cumplir los 17 años. Yo soy un absoluto enamorado de la música, coleccionista convulso y hasta enfermizo. Recuerdo que en su época iba a Sevilla Rock en busca de un disco, no lo encontraba, pero me iba con otros cinco completamente diferentes. Yo he gastado fortunas en CDs. Me gustan muchísimos estilos musicales, aunque seguramente la mayoría de vosotros no conocerá ni al 10% de los discos que abarrotan mis muebles. Siempre fui muy alternativo en ese sentido. Sin embargo, en el fondo soy rockero, me gusta de todo, pero soy rockero. Eso sí, a finales de 1991, a punto de cumplir los 17 años, aún no lo sabía. O no era consciente de ello del todo. En aquella época, los grupos más famosos de rock eran Guns & Roses, Aerosmith, Bon Jovi y compañía.Y yo no me sentía identificado con ellos. Me parecían falsos, forzados, como actores que fingen una pose. Guns & Roses eran absolutamente comerciales, eran una evolución del heavy con el objetivo de acercar este estilo a las masas. No me gustaban. Aerosmith eran una burda imitación de los Stones. Los Stones son sagrados. Puedes dejarte influir por ellos, pero no imitarles. Imitar a los Stones es ridículo. Y Bon Jovi para mí siempre fue el típico grupo de tías. Insoportables.

Pero Nirvana me abrió los ojos y cambió para siempre mi concepto de gusto musical. Nirvana fue el estandarte de lo que se denominó "Sonido Seattle" (la ciudad americana de donde procedían ellos y otros muchos grupos). Los referentes del "Grunge", un estilo de vida que consistía en no dejarse llevar por las masas, en ser críticos con el mundo que te rodea, en no aceptar lo que te impongan porque sí. Evidentemente, eso llevó a muchos, incluído Kurt Cobain, al extremo más extremo de ese planteamiento, tergiversándolo hasta el punto de convertirlo en excusa para los excesos. El propio Kurt Cobain acabó suicidándose, devorado por el monstruo que él mismo había creado.

Pero Nirvana abrió una puerta, y de ahí salieron muchos. Inició un camino que luego siguieron otros como Pearl Jam, Alice in Chains, Hole o Soundgarden, y poco después Smashing Pumkins o Foo Fighters (cuyo líder es Dave Grohl, batería de Nirvana)

Y yo pasé mi juventud enredado en toda esa vorágine. Consumiendo de modo compulsivo la música de todos esos grupos. El rock alternativo, como los "eruditos" lo conocen hoy en día. Y aunque no me he dado cuenta, los años han pasado. Muchos años. De hecho, salvo Foo Fighters, prácticamente ninguno de aquellos grupos siguen en activo hoy día. Pero tienen que ser cosas como la de anoche las que te hagan caer del guindo y darte cuenta de que eres un poco mayor de lo que te sientes. 

Cuando miro atrás, a veces siento como si ese tiempo hubiese transcurrido de un modo vertiginoso. Pero luego, cuando soy consciente de la cantidad de cosas por las que he pasado, de las experiencias que he vivido, también pienso: "¿y todo eso en tan pocos años?" 

Toda una contradicción. Unos pensamientos enfrentados, encontrados, casi paradójicos. 

El caso es que no me siento una persona infeliz. No soy de los que viven frustrados por que se han dejado cosas en el tintero por el camino. No se me ocurre nada que me hubiese gustado hacer y que no he hecho (o que no pueda hacer en un futuro, ya que el realizarla no depende de la edad que tengas). De hecho, hoy día tengo todo lo que soñaba tener con esta edad, cuando llegase a este momento de mi vida. 

Pero es que me resulta difícil de asumir este cambio. Cuando el Nevermind de Nirvana salió a la luz, hacía veinte años que los Beatles se separaron. En aquella época, a pesar de que los admiraba, para mí los Beatles eran casi jurásicos. Eran la música de mis padres. Eran una antigualla. Y me supera la idea de que un chaval de hoy pueda pensar lo mismo de Nirvana. 

Sin embargo, lo pensará, es ley de vida. 

Seguro que muchos de vosotros estaréis acordándose ahora mismo del tópico tan clásico de la crisis de los cuarenta (adelantada a los treinta y siete). No se trata de eso. Esa es la crisis que pasan las personas que quieren volver a la juventud. Yo no quiero volver a la juventud. No hablo de eso. Sólo digo que a menudo no es sencillo asumir que el tiempo pasa. Y menos que has quemado una fase de tu vida que ya nunca más volverá.

Tengo mucha ilusión por lo que me depararán los años venideros, pero, ya digo, es difícil asumir que lo otro murió para siempre. 

jueves, 29 de septiembre de 2011

A vueltas de nuevo con el debate táctico

Una de las cosas que más confianza me inspiran de Marcelino García Toral es que parece tener las ideas bastante claras acerca de lo que quiere de su Sevilla. Así quedó patente una vez más en la entrevista que concedió al programa "A balón parado" de SFC TV. Eso no quiere decir que comparta siempre y al cien por cien esas ideas, pero teniendo en cuenta que él es técnico de fútbol de alto nivel y yo no, pues no puedo hacer otra cosa que eso, que confiar en él. Y mucho más cuando los resultados comienzan a darle la razón. 

Ya llevamos bastante tiempo enzarzados en un debate que comienza a amenazar con convertirse en un clásico y que consiste en discutir si el Sevilla debe jugar con un 4-4-2 o con un 4-3-3. Yo no tengo una opinión cerrada al respecto, sino que pienso que todo depende del momento, del lugar, del rival, del desarrollo de los partidos o de los jugadores que en un momento dado se tengan disponibles. No me gustan los debates en los que se nos obliga de alguna manera a decantarnos por una opción u otra sin que quepa un término medio. Algo que, por desgracia, es bastante común en los últimos tiempos en todos los órdenes de la vida. 

Dicho esto, a mí me parece que la plantilla del Sevilla está diseñada para jugar con un 4-3-3. Más que nada porque si hay alguna posición en la misma que está bien plagada de elementos, esa es la media punta. En el Sevilla hay muchos media puntas, en su mayoría además polivalentes, lo ideal para un 4-3-3. Contamos con Rakitic, Trochowski, Del Moral y Luis Alberto, todos ellos perfectamente capacitados para jugar en ese puesto de justo detrás del delantero nato. Rakitic y Trochowski pueden hacerlo, además, más retrasados, en el medio centro. El propio alemán, Del Moral y Luis Alberto se defienden con garantías escorados a la banda. Y para la posición de 9 sólo tenemos a dos jugadores, más Del Moral, que también puede desenvolverse ahí. Por tanto, no tiene ningún sentido hablar de que esta plantilla está confeccionada para un 4-4-2 cuando sólo hay dos delanteros. Y ni tan siquiera me sirve el argumento de que debió venir un tercero que finalmente se quedó en el tintero, porque ese tercero que se pretendía era Giovanni Dos Santos, el cual es más media punta que delantero centro también, con lo que tal fichaje sólo vendría a reforzar lo que digo: que esta plantilla está pensada para un 4-3-3.

Por tanto, aquí se da algo que me preocupa, o, más bien, que me desconcierta un poco. La plantilla ha sido confeccionada bajo la supervisión y el consentimiento de Marcelino. De hecho, el técnico ha dicho más de una vez que está conforme con lo que se ha hecho, y no se ha quejado para nada, en absoluto, ni en su más mínima expresión. Por tanto, no comprendo demasiado bien los argumentos del asturiano, toda vez que, insisto, esta plantilla no puede estar en la vida diseñada para un 4-4-2. 

Además, hay otra cosa que no me cuadra en las cosas que dice nuestro entrenador. Según asegura Marcelino: 

"El Sevilla no tiene estructura para hacer 50 pases y llegar. Tiene jugadores para finalizar rápido, incluso a veces con juego directo."

"A día de hoy es difícil que juguemos un 4-3-3, porque nos daría mayor posesión, pero menos llegada."

Para concluir diciendo que:

"Me gusta el estilo de juego del Manchester United."

Efectivamente, el Manchester United juega a mantener la portería a cero y a desplegarse en ataque con enorme velocidad cuando recupera el balón. Se caracteriza por aplicar una asfixiante presión sobre los contrarios, la mayor parte de las veces realizada lejos de la portería propia (cerca de la del rival), y por la rapidez y contundencia de sus contragolpes. Pero, aún así, no acabo de entender del todo a qué se refiere nuestro técnico con las cosas que dice. Porque no sé bien dónde está escrito que jugar con un 4-3-3 obliga a dar cincuenta pases para llegar a la portería. Acumular tres hombres en la zona ancha lo que pretende es dominar ese sector del campo y ahogar al contrario en el lugar donde se crea el juego. Si encima contamos con jugadores rápidos (Navas, Perotti, Del Moral...), la salida en velocidad está garantizada, no hay por qué hacerlo de forma cansina a base de pases cortos. Además, si los jugadores de banda se van al ataque con rapidez, acompañados del media punta y contando con el delantero centro arriba, el hecho de que sean dos los medios centros sigan las jugadas desde atrás, acompañados en su caso por los laterales que se animen a subir, aumenta las opciones de hacernos con los balones que pudieran venir rebotados, y así generar segunda jugadas que a menudo suelen ser incluso más peligrosas que las primeras. 

Esta es la opinión personal de un aficionado que lleva más de veinticinco años viendo fútbol. Insisto que no me las quiero dar de técnico ni pongo en duda los planteamientos de Marcelino. Simplemente digo que me parece un poco vaga la explicación que ha dado. No dudo en absoluto de que tenga las ideas claras, todo lo contrario, ya digo que me tranquiliza mucho el saber que sí que las tiene. Y es algo que me inspira mucha confianza. Pero no me negaréis que no tiene demasiado sentido que diga cosas como estas después de dar el visto bueno a una planificación deportiva que plantea una plantilla con sólo dos delanteros. 

Repito, que nadie me hable aquí de que Giovanni debió de venir porque Giovanni no es delantero centro nato. Si Giovanni perteneciese a la plantilla, hubiese escrito este post de la misma manera. 

Dicho lo cual, a mí no me disgusta que el equipo juegue con un 4-4-2, Sobre todo porque esos "2" son los dos mejores jugadores del plantel, Kanouté y Negredo, y los mejores siempre deben jugar. Otra cosa es que no haya recambios por si son baja, pero los mejores siempre deben jugar. Y al hilo de esto, quiero romper una lanza en favor de que José Gómez Campaña comience a disfrutar de minutos a la voz de ya. No digo que quite del equipo a Rakitic o a Trochowski, sino que se le utilice también. El Sevilla no tiene otro jugador que mejor sepa canalizar el juego y dar buenos pases. De hecho, uno de los grandes defectos que hay que corregir en nuestro juego son las pérdidas de balón. Y aunque es cierto que el chico sólo tiene 18 años, ya he dicho muchas veces que, en mi opinión, eso nunca debe ser óbice para que le saquen a jugar, si se demuestra que tiene calidad y preparación para hacerlo. Nadie le va a pedir a Campaña que sea hoy, ya, lo que puede llegar a ser dentro de un par de años. Pero si no se le pone hoy, ya, nunca llegará a serlo. Todos coinciden en que el jugador está preparado para dar el salto. Y él no se arruga, todo lo contrario, es de admirar el enorme desparpajo que tiene. 

Si resaltaba antes que los buenos han de jugar siempre, esto habría que aplicarlo también para José Gómez Campaña. Ojalá lo veamos este fin de semana en el Vicente Calderón. 


miércoles, 28 de septiembre de 2011

El mojón intergaláctico

Investigadores de la prestigiosa Universidad de San Pedro y Miguelón descubren que ET es un mojón intergaláctico. "Marrón y brillante, no podía ser otra cosa", declaró Juan Ruiperez, responsable de la mierda de estudio.









En el Madrid se enteran que ET es galáctico y encima es un mojón, y lo quieren fichar








Confirmado, el Real Madrid ha fichado otro mojón intergaláctico...








Rueda de prensa del acontecimiento del día...










El Real Madrid parte la pana y se harta de vender camisetas del Mojonete








Lo he sacado de http://www.facebook.com/fandetuputamadre.


El nombre de la página es bastante soez, pero os aseguro que no tiene desperdicio. 

martes, 27 de septiembre de 2011

¡Qué asco de gente, por Dios!

Hoy voy a hablar de fútbol, pero no del Sevilla. Bueno, nuestro equipo aparecerá en alguna ocasión, pero no será, como de costumbre, el centro y la base de mi entrada. Hoy voy a hablar del partido de Champions de esta noche, no porque lo juegue el Real Madrid, sino porque el rival de estos es el Ajax de Amsterdam. Quien pasa por aquí a menudo sabe que yo soy seguidor del equipo holandés desde que, hace años, estuve viviendo en aquel país durante un tiempo. Conservo allí amigos y, aparte de eso, nunca dejaré de admirar el modo en que ese equipo trabaja año tras año para reinventarse (cada año lo revientan los clubes europeos más ricos llevándose a sus estrellas), para reconstruirse, para seguir viviendo aunque sea de sueños de grandezas pasadas, y siempre, siempre, siempre fieles a su estilo. El Ajax juega como el Barcelona. O mejor al revés, que es el Barcelona de Guardiola, heredero del de Cruyff, a su vez heredero del Ajax de los setenta, el que juega como los holandeses. Porque estos holandeses siguen aferrados a esa forma de jugar y de hacer las cosas. Lo que pasa es que no es lo mismo jugar así con Xavi, Iniesta, Messi y compañía, que con otros jugadores de menor nivel. 

Pues bien, hoy vienen a Madrid a jugar un partido, y en Madrid se frotan las manos porque huelen a goleada. Los están menospreciando de un modo absoluto. Aunque de eso hablaré un poco más tarde. Antes quisiera confirmaros que la guerra de Del Nido está haciendo mucho, pero que mucho daño en Madrid. Si no, ya me contaréis a qué viene este artículo en la previa de su partido de Liga de Campeones. Pido encarecidamente que lo leáis, es muy corto, pero no tiene desperdicio. Lo reproduzco a continuación:

    Para callar a Del Nido y compañía
    Frédéric Hermel

Siempre me defino como francés, madrileño, políglota e internacional (pero, por favor, no uso esa chorrada de ciudadano del mundo). Y por esa razón suelo tener casi a diario contacto con personas de diferentes países. Hablamos mucho de fútbol y, últimamente, no paro de escuchar comentarios desagradables sobre esta Liga que tanto quiero y alabo desde hace veinte años. "Es aburrida, es un campeonato bipolar, es una Liga de m...", me lanzan a la cara esta gente que se ha fijado y ha creído, como todos los medios de comunicación del mundo, en las vergonzosas palabras de José María del Nido. Este señor que preside el Sevilla ha hecho mucho daño a la imagen del fútbol español y ahora toca trabajar para curar las cicatrices.
Como siempre, el primero que debe dar el ejemplo como club que asume su españolidad y defiende la Liga es el Real Madrid. Un equipo que le mete seis goles al Rayo un sábado no lo hace porque el campeonato español no tenga nivel sino porque, de verdad, es muy bueno. Y debe demostrar esa superioridad tres días después en Europa frente a un club histórico como el Ajax. Puedo parecer exigente pero, para ayudar a dar brillo a la Liga, los visitantes de Holanda tienen que volver a casa con un saco de goles equivalente a los que se fueron a Vallecas. Esta noche, el Madrid luchará por algo más que el primer puesto del grupo D de la Champions. Luchará para los demás también. Algo que está íntimamente ligado a su larga historia.

Esto es lo que se le ocurre escribir a este pobre hombre en la previa de un partido de Champions del Madrid. Yo no sé si es tonto, ciego, ignorante o caradura. Tampoco me importa. Pero me siento orgulloso de que crea que Del Nido tiene el poder de convencer a todos los medios de comunicación del mundo. Eso sí, la imagen del fútbol español no ha sido dañada por Del Nido. Creo que con Mourinho, Pepe y compañía se bastan. Por no hablar de la tangana de la paz de la Selección en su partido contra Chile, que vio todo el mundo, y que tan alabada fue por la prensa madriñeña. O del bochornoso espectáculo que dieron los madridistas en su partido del año pasado, precisamente contra el Ajax, en el Amsterdam Arena, cuando no se cortaron en dar instrucciones a ciertos jugadores para que forzaran tarjetas amarillas y así librarse del siguiente partido (y luego se escandalizan de lo de Spahic con Aduriz). Lo vio toda Europa y fueron sancionados por ello. También podemos recordar la vergonzosa serie de Madrid-Barça del año pasado. O los motivos por los que Mourinho cumple hoy su tercer partido de la sanción impuesta por la UEFA. Nada de esto hace daño a la imagen del fútbol español para el impresentable este, pero las palabras de Del Nido, sí.

Igual aún no se ha enterado el "políglota" este (que no ciudadano del mundo, por Dios, vaya chorrada sería esa) del monumental cabreo que tienen en Europa por el hecho de que Madrid y Barça estén robando a diestro y siniestro, de modo que sus presupuestos son infinitamente superiores al resto de grandes clubes europeos. Y su capacidad para fichar también, claro. Y para birlarle las estrellas a sus futuros rivales. Como al Ajax, por ejemplo. El Ajax se trabaja los jugadores desde pequeños, y el Madrid se los quita para luego destrozar sus carreras. ¿Alguien se acuerda de Huntelaar? En mi pueblo a eso se le llama perro del hortelano. Recordemos, por ejemplo, que en los últimos años el Madrid se ha llevado del Manchester a Beckham, primero, a Van Nistelrooy después y a Cristiano Ronaldo por último. Y mañana se les antoja Rooney, y se lo acaban llevando también. O el Barça con Cesc, algo parecido.

Pero en Europa no hablan mal de la liga española por eso, sino porque Del Nido ha convencido a los medios de comunicación con su verborrea. 

Valiente carajote el francés, madrileño, políglota e internacional, pero no ciudadano del mundo que es una chorrada, este. 

Y esto en el primer párrafo. En el segundo habla de la españolidad. ¡De la españolidad! ¡Un gabacho! O sea, que la españolidad es tragar con lo que diga el Madrid y defender esta liga de mierda. ¡Eso dice este franchute! 

Y ya, para acabar con el esperpento, compara al Ajax con el Rayo Vallecano. ¡Al Ajax con el Rayo Vallecano! Dice que al Ajax hay que meterle otros seis para defender a la liga española, y no se da cuenta de que es justo eso lo que cabrea en Europa. La facilidad que tienen los dos clubes ricos españoles para aniquilar a históricos como el Ajax, debido a la forma en que roban a los otros equipos de nuestra liga, de manera que sus presupuestos duplican al de los otros grandes europeos. 

La pena es que es casi seguro que el Ajax se va a llevar un saco de goles. Porque el Ajax no va a salir al campo a defenderse, sino todo lo contrario. Serán fieles a su estilo, como los ingenuos románticos que son. Moverán el balón, tratarán de irse al ataque y dejarán huecos. Caerán con la cabeza muy alta, pero casi seguro que caerán. Y estos impresentables se regodearán de su superioridad ganada de un modo tan indigno y despreciable. Y se jactarán de lo conseguido mientras los demás nos tenemos que aguantar con las migajas. Y encima tendremos que tragarnos que nos digan que somo algo así como anti españoles, que ofendemos el orgullo patrio con nuestras aspiraciones y que menos mal que está el Madrid para defender la españolidad. 

¡Qué barbaridad!

Si vais a ver el partido, fijaos en algunos jugadores de este Ajax, que es entrenado por un grande como Frank de Boer, como el central belga Toby Aldelweireld, el centrocampista holandés Theo Jansen o el media punta danés Christian Erikssen. Este último en concreto va para figura grande de verdad. 

Y ojalá que tengan suerte y hagan morder el polvo a esta panda de engreídos, petulantes e insoportables medridistas. 

Por Dios, nunca pude imaginar que llegaría a sentir tantísimo asco por algo.

lunes, 26 de septiembre de 2011

De méritos y deméritos.

Vaya por delante que, como he dicho en otras muchas ocasiones, yo hubiese fichado a otro entrenador diferente a Marcelino. Y a Jiménez, y a Alvarez y a Manzano. Después de Juande Ramos, yo hubiese traído a un entrenador experimentado y contrastado que sacase partido a una buena plantilla. Ese tipo de entrenador cuesta dinero, pero hubiese bastado con gastar dos o tres millones menos al año para pagarlo. Una vez pasado el tiempo, yo me he quedado con la sensación de que el Sevilla pos-Juande podría haber hecho un poco más de lo que hizo. Que lo que hizo estuvo muy bien, pero que estaba capacitado para más, y ese más lo hubiese logrado otro tipo de entrenador. Por eso yo era de los que apoyaba que se hubiese contratado a Luis Aragonés cuando al final se dio el equipo a Antonio Alvarez, o quien se ilusionó con la llegada de Bielsa para luego conformarse con Marcelino. Claro que visto como le va a Bielsa en el Athletic, pues parece que hemos salido bien parados. 

Con esto no quiero decir que no confíe en que el Sevilla no pueda hacer una buena temporada con el entrenador asturiano. En absoluto. Ni tampoco que no esté dispuesto a tener paciencia con él. Cualquiera que pase por aquí con cierta frecuencia sabe que no me he puesto nervioso en estas últimas semanas, como tampoco voy a lanzar las campanas al vuelo ahora que el equipo ha logrado una soberbia victoria sobre el Valencia. De hecho pienso que poco a poco se van viendo cosas buenas, sobre todo en el ámbito defensivo. Tres jornadas seguidas sin encajar un gol, cero derrotas en cinco partidos, y lo más importante, la sensación de que los rivales no son capaces de crear peligro (al menos en los tres últimos encuentros) certifican dicho argumento. A la vez, en lo que a la creación de juego, dominio del balón y capacidad ofensiva se refiere, aún falta bastante para que me pueda dar por satisfecho. El primer tiempo contra el Valencia fue muy ilusionante en este sentido. Y me dio mucha rabia no poder comprobar una continuidad en ese juego en la segunda, debido, claro está, a las expulsiones. Dice Marcelino que una de las cosas que le faltan al equipo es dicha continuidad. Habrá que esperar a otro partido para comprobar si avanzamos en ese sentido. 

Si conseguimos el objetivos de ser rocosos en defensa y de convertir el Sánchez Pizjuán en un fortín (a la espera de arañar puntos en las salidas), habremos llegado al nivel que teníamos con Manolo Jiménez. De aquel equipo de Manolo Jiménez que quedó tercero jugando a la italiana, y que tantos pitos se llevó a pesar de sus excelentes resultados. Bien, ya sabemos que no es eso lo que quiere el sevillismo. Está bien para empezar: entrenador nuevo, plantilla nueva en un alto porcentaje, y objetivo de corregir el desastre defensivo del año pasado. Eso se está haciendo, el Sevilla defiende mucho mejor, se ha avanzado muchísimo por esa senda. Y estoy contento por ello. Pero, como decía antes, no es momento de lanzar las campanas al vuelo. Ni muchísimo menos. 

El Sevilla tiene que ser capaz de seguir manteniendo esa solidez defensiva a la vez que crea juego y surte de balones a los excepcionales delanteros que tenemos. Eso se hizo ayer en el primer tiempo, y como resaltaba un poco más arriba, me hubiese gustado comprobar que tal tónica se mantenía en la segunda mitad. Y ese es el camino por el que se debe avanzar en adelante. No tengo ni idea de si Marcelino será capaz de hacerlo, él parece tener los conceptos muy claros y eso siempre es bueno. Pero es algo que aún está por ver y que le debemos exigir. Eso sí, un partido como el del sábado sólo lo ganan los equipos que tienen una fe ciega en sí mismos. Los equipos con confianza, con seguridad en que lo que están haciendo les llevará al éxito. Un equipo con dudas igual aguanta un rato, pero tarde o temprano esas dudas acaban por hundirle. Si no sabremos nosotros de eso...

Hablaba Emery de los deméritos del Valencia. Y tenía razón, aunque en parte. Es evidente que un equipo que pierde por un pírrico 1-0, que se dispone a tirar un penalty justo cuando el rival se ha quedado con 9 jugadores y que finalmente no gana, algo mal ha tenido que hacer. Algún demérito ha tenido que perpetrar. Pero a Emery (que debe tener un enorme complejo respecto a nosotros de tantas veces como ha perdido con el Sevilla) se le olvida que el rival también juega, y que lo hizo muy pero que muy bien para provocar esos deméritos. 

Esta semana me han hecho mucha gracia algunos comentarios respecto a ciertos equipos. Se ha alabado al Atlético de Madrid con tanta vehemencia, que parecía como si fueran ellos los líderes y no el Betis, cuando sólo habían ganado dos partidos (eso sí, por goleada) y cuando iban séptimos u octavos en la clasificación, con menos puntos que el Sevilla. Y va el Patético y le endiñan la goleada que se llevan la inmensa mayoría de los equipos que visitan el Nou Camp. Nada nuevo bajo el sol.

Por otro lado, algo parecido pasó con el Valencia, que venía de empatar con el Barcelona, y que no es capaz de ganar a un rival con 9. Que digo yo que si el Sevilla dejó escapar dos puntos por no poder ganar a un Villarreal que jugó con uno menos, esos dos puntos fueron recuperados el sábado ganando al Valencia con nueve. Bien, pues ahora resulta que ese sensacional Valencia está por detrás de un Sevilla que no acaba de convencer y que sigue en proceso de construcción. 

El Atlético está a cuatro puntos de nosotros, por cierto.

Quiero decir que a veces somos demasiado exigentes con nuestro equipo. Por favor, quien esté empezando a malinterpretarme, que relea el principio del post. Soy el primero que reconoce que hay que seguir yendo a más, que no nos podemos quedar donde estamos, porque lo que tenemos a día de hoy sabemos que al sevillismo no le basta. Le vale, pero no le basta. Sin embargo, y aun estando en formación como quien dice, aun jugando mal, aun sembrando de dudas las mentes de los aficionados, lo cierto es que el Sevilla tiene un punto más que el Valencia, el Málaga y el Real Madrid, cuatro más que el Atlético de Madrid, seis más que el Villarreal y nueve más que el Athletic del Bilbao.

Dicha una cosa y dicha la otra, a ver si somos capaces entre todos de encontrar el equilibrio entre la crítica constructiva y los méritos propios. Hablaba Unai Emery que el Valencia perdió por sus deméritos...

Algún mérito también tendríamos nosotros. 

sábado, 24 de septiembre de 2011

Imbéciles redomados

Hasta en el telediario de la Primera se ha visto. A nivel nacional, en hora punta, en el informativo con más audiencia. Para que toda España se pueda reír bien de nosotros. Como siempre, como toda la vida. Hasta ahí ha llegado la gracia de estos imbéciles redomados. 

Hace unos días hablaba de lo que me satisfacía comprobar que la relación entre sevillistas y béticos había mejorado de un modo notable. Recordaba el homenaje que ellos dieron a Antonio Puerta y cómo fueron recibidos en nuestra casa con una ovación. Destacaba el modo en que ambos clubes van de la mano en el asunto de las televisiones. De hecho, el presidente del Betis dio la cara por su homónimo sevillista en la reunión de la LFP cuando todos los demás se mostraban en contra, o callaban como putas. Eso honra al Betis. Le honra muchísimo. Incluso, esta semana, los dos equipos han mostrado públicamente su apoyo a la candidatura de Sevilla para acoger la final de la Copa Davis de tenis. Es para estar orgullosos el comprobar que Sevilla y Betis aparcan su eterna rivalidad cuando un bien mayor, la Ciudad de Sevilla, necesita de esa unión.

Hoy no hablo como sevillista. Hablo como sevillano. Hablo como un ciudadano que tiene sus orígenes en esta maravillosa ciudad y que se siente orgulloso hasta los tuétanos de ser oriundo de ella. Que la defiende como gato panza arriba cuando quien sea osa a desprestigiarla, cosa que tengo que hacer a menudo porque me familia política no es de aquí, y la imagen que se tiene de nosotros fuera de aquí es la que es, a años luz de la realidad. De la realidad mayoritaria, porque esa otra realidad existe, sigue existiendo. Y por mucho que queramos deshacernos de ella, siempre hay un imbécil redomado listo para volver a menear la mierda. En vez de tirar de la cadena, que es lo que haría cualquier persona con un mínimo de raciocinio. 

Y ayer, los imbéciles redomados volvieron a salir a escena. Porque hay que ser imbécil redomado para sacar una noticia como la que se sacó ayer. Me refiero, claro está, a lo del extracto de la clasificación que aparece en la portada de la web del Sevilla FC en el que no aparece el Betis. Ni el Madrid, ni Sporting, ni el Villarreal ni ningún equipo que no esté tres puestos por arriba y dos por debajo del Sevilla. Como siempre ha sido, como es también en la inmensa mayoría de las webs de los clubes de Primera División. 

Que conste que no tengo ni idea de quien fue el que sacó la noticia. Ni interés por conocerlo tampoco. Sólo sé que ha llegado hasta el telediario de la primera. Que, por cierto, también engañan mienten y manipulan, porque lo que dijeron era mentira, para cuando publicaron la noticia ya se habían dado las explicaciones pertinentes por parte del club, tuvieron tiempo de contrastar la veracidad de esa explicación. Y si no lo hicieron, son unos periodistas pésimos. Y si lo hicieron, son simplemente unos embusteros por decir lo que dijeron para que toda España se pudiera reír de nosotros. Se pudiera seguir riendo. 

Lo que sí que sé es que la noticia salió de Sevilla. Y eso es lo más lamentable. Ya hay que ser imbécil. Imbécil redomado. Precisamente ahora que los dos equipos del a ciudad destacan en los puestos altos de la tabla. Precisamente ahora que los dos equipos de la ciudad están de la mano en un asunto tan importante como el de las televisiones. Precisamente ahora que la Ciudad de Sevilla ha presentado su candidatura para un evento tan importante como la final de la Copa Davis y que necesitamos mostrarnos como lo que somos en verdad, personas serias, trabajadoras, responsables y capaces de asumir un reto como ese. Precisamente ahora. Ya hay que ser torpe. Ya hay que ser imbécil.

¿Por qué no se destaca la unión que decía anteriormente? ¿Por qué no se alaba el hecho de que los dos clubes estén haciendo frente común para detener una ofensa tan grande como el hecho de que nos estén robando? ¿Por qué no? Estamos en Sevilla, somos Sevilla, se trata de un bien superior, de lo que nos une. Hay una lucha abierta en la que todos deberíamos unirnos. Que no se trata de hacer desaparecer la rivalidad, sino de aparcarla cuando lo que nos une está siendo amenazado, ninguneado, engañado, insultado, vejado...

¿Tan difícil es de entender la importancia que tiene el momento? No, para una persona normal. Sí, para un imbécil redomado.

Precisamente ahora, joder. Precisamente ahora que todos sabemos que las flechas van dirigidas directas al Sevilla, personificado en Jose María Del Nido, por luchar en pos del bien de todos, vamos y les damos carnaza a los que las tiran. Al Sevilla personificado en Jose María del Nido, el mismo que les invitó a gambas y jamón en la Feria. El mismo que, mientras todos los demás estadios se cerraban para las radios, fue el único que abrió el suyo para que los periodistas pudieran trabajar. Pero lo que más me jode es que esa carnaza viene de aquí, de la propia Sevilla. Se puede ser más imbécil. Más imbécil redomado.

Y cualquiera podría venir ahora hablando de eso tan cínico de la libertad de prensa. ¡Los cojones! La libertad de prensa, la libertad de informar de lo que cada uno quiera es una cosa, y la libertad de mentir es otra que no se puede permitir. Porque lo de ayer no fue información. Informar es decir lo que pasa, no mentir para hacer parecer que pasa una cosa cuando en verdad no es así. Eso es mentir, manipular, engañar de forma torticera. Una mierda vamos. Una mierda de periodismo.

Estarán orgullosos los carajotes. Ya tenemos otra vez charanga y pandereta como portada de los informativos. Ya están otra vez mirándonos y riéndose de nosotros. Otra vez. Ahora, cuando yo vaya al norte a visitar a la familia de mi mujer y ellos se metan con Sevilla y el Sevilla a causa de esto, a ver cómo les explico yo que las cosas no fueron así. A ver como. ¡Gilipollas! ¿No tenéis otra cosa de la que hablar? ¿Es que vuestro cerebro no da más de si? ¿Es que sois tan simples, tan cortos, tan poquita cosa que no se os ocurre nada más que volver a esa estúpida rivalidad de tontos del bote que tanto nos está costando dejar de lado? ¿Es eso lo que vende? Es que os imagino yendo ayer a hablar con vuestros jefes de Madrid como perritos babosos para darles lo que a ellos les gusta. Y a esos jefes acariciándoos la cabecita con complacencia y dándoos un mendrugo de pan como premio. "Bien, perrito, bien. Así se hace. Hala, vuelve a tu casetilla y no molestes". 

¡Gilipollas!

Sólo me queda deciros una cosa más. Es muy simple. Yo, como sevillano, os desprecio. Sevilla se merece mucho más que vosotros. Sois una vergüenza. Me dais vergüenza. Vergüenza ajena. Podréis seguir con vuestras cosas, podréis mantener vuestros trabajos, sin duda volveréis con alguna de las vuestras. En cuanto tengáis la más mínima ocasión, no me cabe duda. Sois así, no dais para más. ¡Qué pena! ¡Qué poca cosa!

Pero que tengáis claro que Sevilla se os queda grande. Que, como acabo de decir, Sevilla se merece mucho más que vosotros, y que vosotros os merecéis mucho menos que Sevilla. Y que, no es que no seáis dignos de ser llamados periodistas. Es que no sois dignos de ser llamados sevillanos. 

Actualización:

El señor que por lo visto hizo saltar la "noticia" ha rectificado en su blog. Lo podéis leer aquí. Una rectificación curiosa, ya que no pide perdón por lo que ha hecho, pero en fin. Todo salió de un tweet irresponsable, y el hombre reconoce que no se podía imaginar que la cosa iba a tener esa repercusión. No le voy a llamar imbécil porque no me gusta insultar a una persona con nombre y apellidos (el post hablaba de una generalidad de personas), pero siendo periodista, sabiendo lo que se está cociendo, y conociendo como se las gastan en Madrid y más ahora que estamos en "guerra" por lo de las televisiones, yo os cito a que seáis cada uno de vosotros los que califiquéis a este personaje. El adjetivo que yo pondría lo tengo clarísimo, pero no lo voy a decir por respeto a las personas. 


viernes, 23 de septiembre de 2011

La liga de los tontos

Normalmente, suelo escribir mis posts y luego, al releerlos antes de publicarlos, pues decido cual va a ser el título del mismo. Suelo tener clara la idea sobre la que escribir, pero no cómo llamarla en un titular hasta que no lo he terminado de hacer. Pues bien, en el caso concreto de hoy se da el opuesto. Hoy tengo clarísimo que voy a hablar sobre la liga de los tontos, aunque no sé si los tontos son los que la dirigen, los que participan en ella, los que informan sobre lo que ocurre en la misma, o nosotros, los aficionados. Y en este último supuesto, no tengo claro si somos tontos, o si tratan de hacérnoslo creer. Y en este segundo supuesto del último supuesto, no puedo decir con seguridad si nos lo quieren hacer creer los que dirigen la liga, los que participan en ella, los que informan sobre lo que ocurre en la misma, o los demás aficionados, los del resto de equipos o los del tuyo propio que no piensan como tú. En fin, que igual me vuelvo tonto de tanto pensar en tonterías. 

Porque las tonterías son propias de los tontos. 

Yo creo que es unánime la opinión de que uno de los que han opositado con más fuerza a tonto del año en lo que a fútbol se refiere es Sergio Ramos, el camero bekhamizado, el cara pony, el tontaco, o el tontolculo, como dicen en mi pueblo, aunque en mi pueblo también dicen otras cosas como tontopolla o tontoputa. Pero se trata de acepciones diferentes que no vienen al caso. No seré yo quien llame así al hermano de René. Lo de tontolculo me gusta más. Después de sus declaraciones sobre la liga y lo de que se busquen otra esos a los que no les guste... pues eso, lo que digo. Y lo digo sin acritud, sin querer insultar, que somos andaluces, que somos mu graciosos, que la gente se ríe con nosotros sólo por escuchar nuestro acento. Que somos los bufones oficiales del reino. Que no se me enfade nadie por hablar de tontolculos o tontopollas, que lo hago para echar unas risas. 

Sin embargo, ayer saltó a la palestra otro jugador con presumibles aspiraciones a hacerse con el título de tontolculo del año también. Se trata, ni más ni menos, que del amante de Casillas, de ese que reconoce que se manda mensajitos furtivos con el portero del Real Madrid porque son muy amiguitos, porque se quieren mucho, y se admiran, y se conocen desde la prepubertad, y que aunque se den de hostias en los Madrid-Barça, luego vienen las reconciliaciones. Y todo el que tiene pareja sabe que hay pocas cosas más estimulantes que una buena reconciliación después de una no menos buena pelea. En concreto, las reconciliaciones de estos dos suelen coincidir con las concentraciones de la Selección Española. Y en ellas, todos los presentes coinciden en destacar en el genial ambiente que se respira, en el buen rollo que hay entre los jugadores, en las risas que echan, lo bien que se lo pasan y todo eso. Que yo a veces pienso que veinte tíos juntos aislados del mundo, metidos en un hotel con todo al alcance, a tutiplén, y que cuando les preguntan que qué tal, ellos hablan de lo que hablan, pues da que pensar que a uno no le extraña que algo haya surgido entre Casillas y el amante de Casillas. 

Insisto, que estoy de coña, que no venga ahora la Ministra Sinde con su cohorte de imperturbables a clausurarme el blog por lanzar palabras ofensivas contra los héroes de España.

En fin, que como muchos habréis deducido, me estoy refiriendo a Xavi Hernández, excepcional futbolista él, con ese porte austero, gallardo, serio y responsable, con esa forma de decir las cosas tan contundente, tan aparentemente meditada, con esa sonrisa tan difícil, con ese gesto que desprende intimidación, pero también confianza. Confianza en que lo que dice es verdad, no son tonterías. 

¿Y cómo es posible que este señor con semejante descripción pueda aspirar al título de tontolculo del año?

Bien, en verdad no creo que aspire a él, lo que pasa es que me parece que ha intentado hacernos ver a los demás que los tontolculos somos nosotros. Y a fe que no soy del todo capaz de decidir si lo somos o no. Porque Xavi ha dicho que el no cree que la liga sea bipolar, que cualquier equipo puede hacer un destrozo a cualquier otro, que hablar de eso es una falta de respeto a los demás y que quien lo diga está diciendo una tontería. 

O sea, que quien lo diga es tonto. Tonto tú, tonto yo, tonto Del Nido... tonto todo aquel que diga que la liga española es cosa de dos, que es bipolar, que sólo Madrid y Barça aspiran a ganarla. Eso es una tontería, con lo que quien diga eso es un tonto.

Tontolculo. 

El caso es que yo a Xavi siempre lo he admirado, y me resulta difícil reconocer que el tontolculo es él. Por tanto, he leído entre líneas, y creo que el barcelonista lo que quiere decir es que los tontolculos son los dirigentes de Madrid y Barcelona. Porque si cobrando tres, cuatro, cinco, seis... veces más que los demás no son capaces de imponerse hasta el punto de convertir la liga en bipolar, entonces es que son unos gestores calamitosos. Pésimos, desastrosos, patéticos, lastimosos, deplorables, funestos, infaustos... tontolculos, vamos.

Yo veo claramente una crítica velada a Florentino Pérez y Sandro Rosell.

O sea, que para que la liga sea justa, equilibrada y competitiva, Madrid y Barça tienen que ganar mucho más que los demás porque sus dirigentes son imbéciles y se les va el dinero que los otros gestionan tan bien. Es decir, que el hecho de que Madrid y Barça ganan tantísimo más no descompensa la liga debido a esa imbecilidad de sus dirigentes. 

Tiene huevos.

¿De verdad Xavi piensa que no hay bipolaridad en la liga? ¿En serio? No ya por lo que ingrese cada club, sino por las noticias que aparecen en la prensa, por los minutos que se le dedican a cada uno en las radios, por las páginas de periódico e internet... ¿En serio lo piensa así Xavi? ¿De verdad opina que la liga está igualada y que todos vivimos en el mismo nivel? ¿Y de verdad cree que quien no piense así y diga que hay bipolarización está diciendo tonterías?

Y lo peor es que ese es el mensaje que todos, TODOS, los medios de comunicación están enviando a sus oyentes de forma machacona en los últimos días.

¿Veis por qué decía al principio que no sé si los aficionados somos los tontolculos, o es que nos lo quieren hacer creer?

Porque, según Xavi, yo digo tonterías ya que yo veo evidente la bipolaridad de la liga. Y según él también, estoy faltando al respeto al resto de los equipos por no considerarles capaces de competir con Madrid y Barça por la liga. Y a mí esto me recuerda a la diferencia entre el ladrón violento y el ladrón de guante blanco. El fino, vamos. Ese tipo de ladrón que, a pesar de haberte robado, lo ha hecho con tanta finura, con tanto ingenio, con tanta pericia que uno acaba hasta por felicitarle.

- Coño, me ha robado, pero es que lo ha hecho tan bien que así da hasta gusto. 

El Barça de Xavi te roba, y encima, además de robarte, te llama irrespetuoso. Y le tienes que dar la razón porque el tonto eres tú y no ellos. 

Definitivamente, Xavi ha ingresado en el cuerpo de candidatos a tontolculo del año. De forma muy fina y educada, eso sí. Pero ha ingresado en el mismo, lo siento. Por tonto, y por intentar hacerme creer que el tonto soy yo. ¡Venga ya, hombre!

Esto es la Liga de los tontos, y parece que hacen competición para ver quien hace y dice más tonterías. Lo que sea para evitar la realidad y poder seguir llevándoselo calentito. Manipulémoslo todo y veremos como la gente nos sigue el juego. La gente es imbécil. Quieren hacerme creer que yo soy imbécil. Y tú, y él, y el otro y el de la moto.

Si no será de tontos esta liga, que fijaos quien es el líder. ¿Quién si no iba a encabeza la tabla de los tontos?

P.D. Béticos del universo, que es broma. Es que si no lo digo, reviento. Que a pesar de que sois béticos, no puedo dejar de reconocer que estáis jugando de cine y que ya nos gustaría a nosotros poder decir lo mismo a día de hoy. Eso sí, a ver quien ríe al final.

jueves, 22 de septiembre de 2011

De fanfarrones y otras faunas.

Ya he comentado en ocasiones anteriores la impresión que tengo de los asturianos en general. No es una impresión gratuita, ya que por motivos laborales estuve viviendo allí un par de años. Y no es que sea un gran experto en "asturianía", pero sí que sé un poco más del tema que quien sólo haya pasado por allí de turista. 

El asturiano, por lo general, es soberbio, fanfarrón, vanidoso y hasta engreído. A ver, no es que todos sean igual, no se pude generalizar, pero igual que de los catalanes se dice que son agarrados, o los andaluces graciosos, o los franceses chauvinistas, los italianos presumidos, o que los gallegos no se sabe si suben o si bajan, el trasfondo cultural de la sociedad asturiana los hace ser de esa forma. No es nada malo, no es una crítica, es sólo una forma de ser, con las cosas buenas y las cosas malas que toda condición conlleva.

Los asturianos te sueltan que Asturias es España y lo demás tierra conquistada, y se quedan tan anchos. Un asturiano medio jamás reconocerá que algún lugar del mundo pueda llegar a ser tan bonito como su tierra, como tampoco permitirá que nadie pueda ser considerado mejor que ellos, aunque se peguen contra un muro una y otra vez. Siempre habrá alguna explicación para su fracaso, pero nunca que ellos no sean los mejores.

Insisto, no es que, uno a uno, todos los asturianos sean iguales. Es sólo una faceta de la culturilla que domina esa sociedad. Y ejemplos hay a patadas, sólo hay que ver la pose con la que se mueven por la vida gente como Fernando Alonso, Luis Enrique, David Villa..., ¿os acordáis de aquel actor, Arturo Fernández? ¿Y qué tal Melendi? ¿O Alvarez Cascos? ¿O el mismísimo Rodrigo Rato? Rodrigo Rato nació en Madrid, pero procede de una ilustrísima familia asturiana por parte de padre, y de otra no menos ilustrísima, los Figaredo, también de allí, por parte de madre.  ¿No os parece que todos ellos desprenden un sutil tufillo a discreta chulería? (O sin el discreta directamente).

Pues bien, nuestro entrenador, Marcelino García Toral, también es asturiano. Y no es que tenga pinta de chulo o fanfarrón, que no la tiene, pero algo de eso flota en el ambiente cuando se le analiza con un poco de detenimiento. Aquel "NO" tan lógico y tan polémico es un buen ejemplo. Cualquiera hubiese esquivado la pregunta del mejor modo posible, pero él se tiró a la piscina de modo total. Y cuando vi como lo hacía, no pude evitar reírme. "Si es que es asturiano", fue lo primero que pensé. "Si es que se la han puesto como a Felipe II". Ante una pregunta como aquella, un asturiano medio contesta como lo hizo Marcelino. 

Aquella anécdota nos hizo gracia, y los periodistas tuvieron tema del que hablar durante semanas. Pero el asunto de esa forma de comportarse de Marcelino va bastante más allá, y quizás el Sevilla lo está empezando a sufrir ahora, a pesar de los ocho puntos que llevamos. Y me explico.

Otra de las cosas que dijo Marcelino era que a él no le presionaba que le compararan con Juande Ramos. Es más, que él aspiraba a que su Sevilla jugase como el del entrenador manchego. Y yo ahí vi otra "asturianada". Vamos a ver, mentar a Juande en el Sevilla es mentar al mejor Sevilla de la historia. Hay que tener cuidado con esas cosas, porque, no ya igualar, sino siquiera acercarse a aquel nivel de excelencia es harto complicado. Y mucho más teniendo en cuenta la diáspora de jugadores que se ha producido en nuestro club este año, y la cantidad de gente nueva que ha venido. Por cierto, gente nueva, pero no necesariamente contrastada. O no lo suficientemente contrastada como para aspirar con certeza a un rendimiento como el de aquel Sevilla. Y para colmo, viene con el objetivo de cambiar radicalmente el sistema de juego del equipo para evitar el colapso defensivo del año pasado, y para más colmo aún, la mayoría de los jugadores más importantes de la plantilla se perdieron parte de la pretemporada, o directamente toda ella. 

Pero claro, un asturiano no puede aceptar que haya otros mejores. Un asturiano siempre puede superar cualquier reto que se le presente. Vuelvo a insistir, como trasfondo social, como generalidad, como deje de personalidad que han heredado generación tras generación. 

Siendo realistas, lo cierto es que lo que le está pasando a este Sevilla puede tener visos de normalidad. Una plantilla nueva, cuya mayor parte de los pesos pesados de estos últimos años se han ido, unos jugadores nuevos y con poca experiencia en su mayoría que los han sustituido y un sistema de juego radicalmente diferente requieren de tiempo para ensamblarse. De mucho más tiempo que lo que dura una simple pretemporada, y mucho más cuando gente como Spahic, Cáceres, Perotti, Medel, Rakitic, Campaña, Luna, etc. se han perdido parte de la misma, o toda entera. Y si, para colmo, el objetivo principal es detener la sangría defensiva de la que adolecimos el curso pasado, lo normal es, sin duda, comenzar por los cimientos, es decir, crear un equipo que juegue bien arropadito para encajar el mínimo de goles posible, y confiar en la pegada de los de arriba. 

Y a partir de ahí, ir avanzando.

Ese debería de haber sido el mensaje de Marcelino, y ahora estaríamos todos más o menos felices al ver que el Sevilla sólo ha encajado tres goles en cuatro partidos, y sólo uno de ellos en jugada. Pero no. A Marcelino le salió la vena asturiana y nos mentó a Juande, nos habló de lineas muy juntas, de presión muy arriba a la salida del balón del rival, de velocidad en las transiciones, de continuos apoyos, de balances defensivos-ofensivos eficientes..., y ahora el sevillismo, con justicia, se pregunta dónde coño están esos conceptos, cuando el equipo se parece más a los de Caparrós o Jiménez que a cualquier otra cosa. 

Y yo no digo que sea eso a lo que aspire Marcelino. Ni que no seamos capaces de llevarlo a cabo. Ni siquiera que dentro de un par de meses el equipo se salga del mapa de lo bien que juega. Pero es que las casas se construyen desde los cimientos. Cuando uno ve una obra en su primera fase, no se imagina que en un tiempo eso será un hogar habitable. Y lo acabará siendo, pero cuando uno observa un inmenso hoyo en el suelo y no tiene ni idea de albañilería, igual le puede preguntar al arquitecto que si él se espera que nadie vaya a vivir en semejante boquete. 

Paciencia, señor, paciencia, que le diría dicho arquitecto.

Y eso es de lo que yo me estoy armando con este Sevilla. De paciencia. 

La rueda de prensa de Marcelino después del partido contra Osasuna también fue la de un asturiano. La de un asturiano superado por sus propias palabras. Por sus propias fanfarronadas. Señor entrenador, no me hable de la belleza de las molduras del salón cuando la excavadora aún está trabajando en los cimientos. Hábleme de la profundidad que ha de tener el hoyo y del material del que constarán los pilares para que la casa sea robusta, pero déjeme de flores y margaritas. 

El Sevilla está en formación, y de seguir así, sumando puntos mientras se acaba de acoplar, manteniendo la portería a cero y ensamblándose, los objetivos se conseguirán porque más pronto que tarde el equipo comenzará a jugar como se desea, y entonces no habrá que remontar, ya que gracias a los puntos que estamos consiguiendo ahora, estaremos en un puesto acorde con nuestras aspiraciones. A pesar del mal juego. 

Así que, por favor, que se nos diga la verdad y que se nos deje de fanfarronadas. Que el sevillismo, tonto precisamente no es. 

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Turno de réplica

Ayer no fue mi cumpleaños. Tampoco mi santo, ni el de mi mujer ni el de mi hijo. No fue el aniversario de mi boda ni ninguna efeméride reseñable. Por contra, se trató de un día normal y corriente en el que me levanté a la misma hora de siempre, me fui al trabajo, hice una caja aceptable al final de la jornada, me fui a casa y lo terminé decepcionándome una vez más con el juego del Sevilla en su partido contra Osasuna. No me voy a centrar en esto, huelga decir que el equipo tiene mucho que mejorar, y espero que lo haga más pronto que tarde, pero no va de esto el post. Va de otra cosa mucho más agradable, al menos para mí. 

Como digo, ayer fue un día normal y anodino, aunque por una una razón que explicaré un poco más adelante, me he visto obligado a buscar algo que lo haga especial, porque si no lo hay, la confusión acabará por dominarme. De modo que indagué a ver sobre qué escribí hace justo un año, por si ahí encontraba alguna pista, y me encontré con un post que versaba sobre mi opinión acerca del sistema de juego que debía utilizar el Sevilla. No encontré en ello nada especial, y me deprimí un poco al comprobar que, un año después, seguimos con las mismas. Un año perdido, pues, qué triste. Prefiero pensar en otra cosa. No, eso no me explica nada de lo que me interesa en estos momentos. 

Definitivamente no encuentro nada que me aclare la mente, aunque algo debe de haber, es que ha de ser así. Porque ayer me hicieron un regalo. Un gran regalo. Posiblemente uno de los mejores regalos que se pueden hacer, esos que se dan porque sí, sin motivo ni razón ni efeméride de por medio. Simplemente porque al que lo hace le sale del alma hacerlo. 

Ayer se publicó este post en el blog del Papi Magase...

Papi, te podría decir que te has pasado un par de pueblos, pero es que después de Puebla del Río sólo está Isla Mayor, y allí se acaba la carretera. De modo que te imagino derrapando por las marismas, porque a esta hora aún no has debido de controlar la frenada.

Vaya pasada, ya de digo. La verdad es que no tengo ni idea de cómo se puede agradecer eso. Y tengo que reconocer que blogger me ha echado una mano, porque ayer me llevé toda la tarde pensando qué comentario publicar, y redactándolo, pero a la hora de subirlo, blogger petó y me lo borró. Pero gracias a eso pude pensar que un comentario era poca cosa, que esto merece un post completo. Y en ello estoy. 

En principio pensé poner una pantalla completa llena de la palabra "gracias" en distintos colores, tamaños y formatos, pero después pensé que eso era demasiado fácil, simple y hasta previsible. Que la cosa merecía más esfuerzo. Y como en su post el Papi se hacía una serie de interrogantes acerca de mí, pues he decidido contestarlos a todos para así darle un poco de sustancia a mi agradecimiento. 

En un principio se muestra convencido de que la entrada no me va a gustar. Evidentemente, ya ha deducido que soy una persona muy reservada, nada amiga de protagonismos, y que algo así me podía llegar a abrumar. No se equivoca ni un ápice, me sentí (y aún me siento) abrumado, se me subieron los colores a la cara (de emoción, no de enfado), y quise que la tierra me tragase. Pero lo agradecí en el alma porque una cosa así no puede otra cosa sino agradecerse. 

Luego afirma que no sabe qué clase de persona soy, aunque algunas cosas veo que las intuye, y muy bien. Pues bien, soy una persona introvertida, solitaria y reservada (aunque no tímida), que sabe perfectamente disimular esas características por prescripción laboral, ya que tengo un negocio de cara al público. ¿Que cómo se consigue eso? Yo siempre pongo el mismo ejemplo. Trabajando soy un comercial nato, pero eso es trabajo, del mismo modo que los albañiles no levantan tapias en su tiempo libre. Soy de esas personas que pueden llevarse un año sin ver a un amigo, pero que cuando se reúne de nuevo con él, lo trata como si lo hubiera visto el día anterior. De esas que a menudo cae mal de primeras, pero que luego se entrega por completo con quien tiene la paciencia de profundizar un poco para conocerme bien. Dicen los que me conocen que por mi aspecto físico y mi forma de ser soy más nórdico que andaluz. Igual es una buena forma de describirme. 

Por otro lado, se pregunta que qué he visto en su blog para visitarlo y participar tanto en él. Pues bien, su blog es uno de mis preferidos porque es como un soplo de aire fresco. Porque es natural, llano, real, sin dobleces. Porque se expresa tal y como siente, como una explosión, como un torrente que fluye sin cortapisas. No sólo describe los sentimientos con maestría (que ya es difícil), es que hace que los demás también los sintamos. En estos últimos tiempos ha hablado de cómo conoció a su mujer y de cómo quiere a sus hijas con motivo de sus cumpleaños. Pues bien, ha conseguido que este que escribe y que no les conoce de nada les tenga un enorme cariño también. Y eso es un logro que está al alcance de muy pocos. A veces me imagino a un niño describiendo lo que sea tal y como le sale, sin pensar en si puede caer mejor o peor lo que dice. Los niños siempre dicen la verdad, eso se asegura, y esa es la impresión que me llevo cada vez que leo uno de sus posts. 

Es más, para mí es hasta una fuente de inspiración. Y puedo asegurar que hace tiempo que trato de imitar ese modo de expresarse. Desde que lo hago, mis entradas me gustan más. Nunca llegaré a expresarme del modo que él lo hace, porque lo suyo es natural y lo mío un modo de intentar hacer las cosas de cierta manera. Pero para mí no deja de ser eso, una fuente de inspiración. Y es que escribir bien  no es más que juntar letras y palabras siguiendo una serie de reglas. Pero expresar sentimientos no es lo mismo. Expresar sentimientos es mucho más difícil, sobre todo si se quiere convencer al lector de que eso se siente de verdad. Decir "te quiero" es muy fácil. Querer de verdad es algo completamente diferente. 

Regalos como el que el Papi me hizo ayer son todo un impulso para seguir adelante con esto. A mí me encanta escribir, es toda una pasión. Llevo casi toda la vida haciéndolo, de distintas maneras, en diferentes circunstancias. Mi madre guarda una carta que le escribí a los Reyes Magos cuando era de pequeño en la que les pedía un paquete de folios y un bolígrafo. Para escribir, claro. No lo hago por nada en concreto, sino porque me gusta. Yo soy el único fan que necesito. Pero reconocimientos como este son tan de agradecer, que cualquier cosa que haga para expresar ese agradecimiento me parece poco. 

Y si en alguna ocasión dejé de hacerlo (escribir, me refiero), como él mismo intuye, fue por una razón de peso. El año pasado me llevé unos meses alejado de los teclados. Y hubo un gran motivo. Me he llevado tres años pasándolo realmente mal, laboralmente hablando, y de pronto me surgió una oportunidad de negocio que no podía dejar escapar. Me centré por completo en la misma porque la vida me iba en ello, y no es una exageración. Gracias aquel esfuerzo, hoy regento un negocio que me empieza a dar para vivir. Como decía antes, es de cara al público, y entre cliente y cliente puedo escribir mis posts y leer y comentar los de los demás. Mi vida empieza a estabilizarse, aunque me faltan horas para hacer todo lo que tengo que hacer. Trabajo mañanas y tardes de lunes a sábados, y el tiempo libre que me queda lo dedico a mi familia, que para eso la fundé.

Pero espero de verdad que más pronto que tarde las cosas me vayan lo bastante bien como para poder contratar a alguien que me ayude, y así yo poder tener tiempo para hacer otras cosas y conocer a otras gentes. Como a este verdadero monstruo, a esta maravillosa persona que tiene que ser el Papi Magase. 

Entre tanto, una vez más, y de todo corazón, muchísimas gracias por estar ahí y por cosas como la de ayer. Porque cosas como esa no dan la felicidad, pero ayudan un poquito para aspirar a alcanzarla algún día. 

martes, 20 de septiembre de 2011

Lo sagrado no se toca

Desde que, con motivo de la muerte de Antonio Puerta, béticos y sevillistas aparcaran sus diferencias tras esa trágica noticia, la verdad es que la relación entre ambas aficiones ha evolucionado para bastante bien, al menos para como a mí me gusta que sean las cosas. Evidentemente, han habido otros hechos que han ayudado a que tal cosa se produzca: el Betis ha estado en Segunda División, con lo que no ha habido enfrentamientos directos en los últimos dos años. La diferencia de nivel entre ambos clubes es demasiado grande como para que la rivalidad se siga fomentando. Y, sobre todo, en mi opinión, Lopera ya no tiene nada que ver con el equipo verdiblanco. Para mí, Lopera ha sido un auténtico cáncer para ese club, y le ha hecho un daño (tanto económico como institucional, que ha derivado en lo deportivo) que tardarán años en reparar. 

La actitud del Sevilla, por su parte, también ha contribuido a este hecho. A pesar de la aplastante superioridad de la que hemos hecho gala en los últimos años, y salvando las excepciones que siempre se dan, desde nuestra parte no nos hemos cebado (como si hicieron ellos en las ocasiones en las que el caso se dio a la inversa). Quizás nos hemos limitado a ignorarlos, lo cual es a veces hasta peor, pero no se les ha humillado. Del Nido, por su parte, ha mantenido a rajatabla la regla de no hablar del eterno rival, lo cual, sin duda, ayuda. Y eso a pesar del ansia que tiene la prensa por crear absurdas polémicas. 

Como resultado de todo esto, nos encontramos con que Sevilla y Betis están yendo de la mano en el asunto del reparto de los dineros de la televisión. A los dos les interesa, es evidente, no se puede explicar el asunto sólo por lo que he dicho anteriormente, pero qué duda cabe que unas relaciones cordiales contribuyen a esa colaboración. Y, sinceramente, a mí me satisface mucho este hecho. 

En estas últimas semanas han habido voces que aseguran que, a pesar de que la afición sevillista se suele dividir en eternos debates sobre un sinfín de temas (entrenadores, sistemas de juego, fichajes, etc), hay una serie de asuntos considerados sagrados que, cuando se tocan, provocan que toda esa división desaparezca. En lo que al tema de la televisión se refiere, el sevillismo es una auténtica piña, vamos todos a una. Y la idea de que igual no es sólo es el sevillismo, sino toda la sevillanía en sí, nos puede dar una fuerza de cuya magnitud creo que no son conscientes en Madrid (y Barcelona). 

Por cuestiones familiares, yo tengo mucha relación con gente de fuera de Sevilla, y la verdad es que es deprimente la imagen que tienen de nosotros. Aparte de considerarnos algo así como los bufones oficiales del reino, la inmensa mayoría de la gente se piensa que andamos todo el día a hostias entre sevillistas y béticos. Y cuando les digo que, aparte de que imbéciles hay en todas partes, nuestra rivalidad es ante todo a nivel de guasa y cachondeo, me miran así como de reojo, desconfiando, como si les estuviera tratando de engañar. Pero lo malo es que es justo la imagen que damos, o la que dejamos que den de nosotros. O la que algunos les interesa que se de, por la razón que sea. Fijaos si no la poca repercusión que ha tenido el hecho de que Sevilla y Betis vayan de la mano en este tema de las televisiones, cuando, teniendo en cuenta esa imagen que se supone que tienen de nosotros, a cualquiera les debería parecer hasta insólito. Pero no, de eso no se ha dicho apenas nada, esa unión parece que no interesa resaltarla, y mucho menos fomentarla. 

Pero es que ya hubo indicios en el pasado más reciente. Los béticos fueron ovacionados en nuestra casa cuando se acercaron a rendir homenaje a Antonio Puerta. El presidente del club verdiblanco fue aplaudido cuando vino a la reunión que organizó José María del Nido en el Sánchez Pizjuán. El Betis es uno de los pocos clubes que dio la cara por nuestro presidente en la bochornosa asamblea de la LFP de la semana pasada. Y a pesar de los piques lógicos, naturales y tradicionales, la relación entre aficiones, ahora que el Betis ha vuelto a Primera y se encuentra encaramado en el co-liderato, es muchísimo más cordial de lo que se recuerda en una pila de años. 

El caso es que esto debería de ser lo normal, al menos en mi opinión. Todos somos familia y amigos. Mi madre, uno de mis hermanos y algunos de mis mejores amigos son béticos. ¿Cómo voy a andar a la gresca con ellos por el fútbol? Bueno, pues fuera de Sevilla se piensan que es así. Pero es que no sólo es que seamos familia. Es que tenemos en común algo que es mucho más importante. Algo que lo supera todo y que todos consideramos sagrado. Todos somos sevillanos, tenemos en común nuestra ciudad: SEVILLA. 

El día que seamos consciente de esto, la fuerza que podemos demostrar será, como decía antes, de una magnitud extraordinaria. Con esto de las televisiones, si superamos el concepto de clubes de fútbol para pasar al nivel de ciudad, esto puede dar un vuelco más tarde o más temprano. Y la cosa es que es así. Desde Madrid y Barcelona siempre nos han mirado por encima del hombro. Siempre nos han menospreciado, nos han minusvalorado. Y nosotros, los imbéciles de nosotros, nunca hemos sido capaces de defendernos en serio de eso. Nunca hemos sabido deshacernos de esa imagen tan ridícula que damos, y jamás hemos encontrado la forma de dejar de lado nuestras diferencias para hacer frente común.

Yo estoy convencido de que debemos mantener nuestra rivalidad con los béticos por varios motivos: por tradición, porque le da salsa a este deporte y porque es muy divertido, para qué lo vamos a negar. Pero si fuésemos capaces de una vez de unirnos para defender lo que todos consideramos sagrado, saldríamos muy pero que muy beneficiados. 

Hoy el Sevilla juega contra Osasuna, club presidido por uno de los que tienen colocado el culo en la posición idónea para que los grandes hagan con él lo que les plazca. Vienen de  perder por 8-0 contra el Barça, y en vez de morirse de la vergüenza, apelan a la rabia para descargarse contra nosotros. Contra los que nos estamos llevando todos los palos del mundo en defensa de nuestro club y también del suyo. Cuando ganemos la guerra y ellos se beneficien de nuestro éxito, ¿se acordarán de lo que hemos hecho por su club? ¿Comprenderán alguna vez que somos nosotros los que estamos matándonos para conseguir que el Barça no les vuelva a hacer tal estropicio nunca más? ¿Son imbéciles o es que no se quieren enterar?

¿Y ahora somos nosotros los que tenemos que pagar los platos rotos, según ellos? ¿Somos el rival ideal para resarcirse, apelando a una absurda y ridícula rivalidad de la que sólo ellos se acuerdan? ¿Nosotros? ¿Los que estamos dando la cara por ellos a pesar de su traición del otro día?

El mundo se ha vuelto loco. Están pasando cosas incomprensibles. Pero si una de esas cosas incomprensibles es que Real Betis Balompié y Sevilla Fútbol Club se conviertan en la Ciudad de Sevilla en esta lucha, yo me sentiré de lo más orgulloso. 

Que se vayan preparando, porque lo sagrado no se toca. 

lunes, 19 de septiembre de 2011

Una jornada de lo más curiosa.

Y es que es así. La jornada ha dado para mucho. De entrada, sorprende sobremanera que el Levante haya sido capaz de ganar al Real Madrid. Eso ya de por sí llama muchísimo la atención. Pero que lo haya hecho gracias a un gol de Arouna Koné es algo que clama al cielo. De modo que este chaval se lleva tres años en el Sevilla sin hacer nada, y va el tío y anota el tanto que le da la victoria a su equipo contra uno de los mastodontes. Ver para creer. 

¿Ver para creer? ¿Y eso de que sea el Betis el nuevo líder de primera? Madre mía cómo tienen que estar las criaturitas. Y que conste que a mí no me afecta eso. Yo nunca fui antibético. No es que me alegre, que francamente me da igual, pero que un recién ascendido lidere la clasificación después de tres jornadas es cuanto menos curioso. La verdad es que yo hace mucho tiempo que considero que nuestra eterna rivalidad quedó en un concepto romántico y nostálgico, pero para nada realista. Pero si esa rivalidad ha de volver, espero que sea para ver quien queda más arriba de entre los cuatro primeros. 

Y volviendo al partido del Madrid, fijaos en las declaraciones de algunos de sus protagonistas más execrables:

Mourinho: "El Levante es un equipo que sabe provocar, simular y perder el tiempo. No nos sentimos cómodos en la parte sucia del fútbol"

Habla el que probablemente sea el tipo que mejor sabe provocar, simular y perder el tiempo de entre todos los que campan en el mundo del fútbol a nivel planetario. El personaje más sucio que te puedes encontrar en todo el orbe.

¿Y qué os parece esto otro?

Pepe: "Basta ya de árbitros sin preparación. Turienzo no estaba preparado para dirigir un encuentro como este. No pitó un penalty muy claro"

Escuchar a cualquier persona ligada con el Madrid diciendo cosas como esta suena a chiste. Pero que lo haga nada menos que Pepe es algo que, otra vez, clama al cielo.

Más que "ver para creer", ahora habría que decir "oír para creer". 

Luego estuvo la victoria del Barça sobre el Osasuna, nuestro próximo rival, por 8-0. Por mucho que nos estemos acostumbrando últimamante a este tipo de resultados, no deja de llamar la atención. ¿Qué dirá Patxi Izco ahora? ¿Seguirá callado como una perra como el otro día en la reunión de la LFP? ¿Es esto lo que buscaba? ¿Es esto lo que le gusta, como a Sergio Ramos? Tan gallitos y tan vehementes como se ponen estos tipos cuando se enfrentan al Sevilla, ¿de verdad están dispuestos a seguir tragando con resultados como el del sábado? De verdad que uno no sabe ya qué pensar. 

En el fondo, todo esto me importa bastante poco. A mí sólo me interesa lo que pase con el Sevilla, y el Sevilla lleva siete puntos de nueve posibles cuando es evidente que le falta un mundo por mejorar todavía. ¿Qué pasará cuando el equipo se acabe de acoplar y ejecute el sistema del entrenador con precisión? A mí el Sevilla no me presenta dudas, como dicen algunos, sino impaciencia. No veo el momento de que asimilen los conceptos de una vez. Día a día se van viendo cosas nuevas. Contra la Real Sociedad nos encontramos con un partido trabado y complicado, y el equipo fue capaz de dominar (aun sin profundidad) y tener paciencia hasta encontrar portería. No nos pusimos nerviosos, guardamos nuestra portería de un modo perfecto, no pasamos apuros y acabamos ganando. Equipos como este nos vamos a encontrar muchos, y a veces es necesario olvidarse de las florituras y ponerse el traje de faena. 

Y ahora toca Osasuna. ¿Qué Osasuna tocará? ¿El equipo timorato que jugó contra el Barça, o la horda de contundentes navarros (por no decir salvajes) que suelen presentar contra nosotros?

De verdad que a veces uno tiene que hacer un gran esfuerzo para interpretar la realidad que se plantea. Los valientes navarros están representados por un presidente que se envalentona primero, para luego bajarse los pantalones. Que pierde 8-0 con el Barcelona, pero que fijo que sacan toda su garra contra nosotros. Y uno se pregunta qué son; cobardes, valientes, guadianescos, o es que de verdad nos tienen tantas ganas. 

El martes lo veremos. 

viernes, 16 de septiembre de 2011

Esto es imparable

A lo largo de toda la historia de la humanidad, los gobernantes han procurado siempre que sus súbditos fueran lo menos cultos posible, que dispusieran de cuanto menos información mejor, porque de ese modo eran mucho más manejables. Tal cosa cambió por completo a lo largo de los últimos cien o ciento cincuenta años, cada vez se le dio más importancia a la educación, más que nada porque los continuos avances tecnológicos requerían de un personal cada vez mejor formado para desempeñar los trabajos. Vamos, porque les interesaba a los que manejaban el dinero. Además, con el desarrollo de los medios de comunicación, la información cada vez es más accesible para cualquier persona. Ya no se trata de medir el nivel cultural, ni siquiera la capacidad para acceder a dicha información. Ahora se trata de controlar cual es la información que le llega a las personas. Información es poder. Quien controla los medios, controla el mundo. 

Según testigos presenciales, ayer, en la reunión mantenida en la LFP, Jose María del Nido se enfrentó sin ambages a Florentino Pérez, ganándole la discusión, aunque perdiendo el apoyo de los once equipos (menos tres) que se reunieron la semana pasada en Sevilla. Cualquier persona con un mínimo de raciocinio comprende que estamos en un momento histórico para el fútbol español. Que de lo que salga de esta disputa que se está manteniendo en la actualidad dependerá el futuro de este deporte en nuestro país. Es el tema estrella en cualquier tertulia futbolística. Es lo que centra la atención de cualquier aficionado. Sin embargo, en la prensa capitalina, los titulares del día apenas se acuerdan de este hecho. 

Salvo este "Florentino Pérez pone freno a la revolución de Del Nido", firmado por un periodista de la credibilidad de Manuel Esteban (Manolete para los amigos), y en el cual se pone al presidente del Madrid casi somo si fuera Maximo el Hispano que derrota al Emperador Comodo en la película Gladiator. Y eso que el tal Manolete siempre presume de ser del Atlético de Madrid, pero no duda en admitir que el presidente de los colchoneros fue el primero en pedir perdón por ir a Sevilla la semana pasada. Luego lo suaviza asegurando que Gil Marín sólo quería cambiar cosas en la Liga, pero no el reparto del dinero las televisiones. Bajada de pantalones total, y un aficionado atlético que lo justifica. Hasta ese punto llega la bajeza moral de algunos. 

Por lo demás, lo que le interesa a estos tipos se resume en los siguientes titulares:

El croata no se disculpa: Leko: "Cristiano Ronaldo es un presumido y se lo tiene creído; sólo le rocé" 

El croata es el que le hizo la entrada de la que tanto se queja el idiota este portugués. Que, por cierto, me recuerda a mi hermano pequeño cuando éramos niños e iba llorando a nuestra madre después de que se llevara algún cate por eso, por ser el más pequeño. 

"Cristiano Ronaldo no se entrena y no es seguro que pueda jugar contra el Levante"

¿ Afectará eso a los ingresos por televisión?

"Cristiano Ronaldo vale más que todo el Levante - El presupuesto del Madrid es veinte veces superior"

Lo dicen así, con toda la poca vergüenza. Y todavía los habrá que consideren que la competición es justa.

"Juan Ignacio: "Los valores del Real Madrid no son los que transmite Cristiano Ronaldo"

Juan Ignacio es el entrenador del Levante. Y a mí me encantaría preguntarle que cuáles son entonces los valores del Real Madrid. ¿Los de Mourinho? ¿Los de Florentino Perez? En fin. 

"El Real Madrid anuncia un beneficio de 32,6 millones en el pasado ejercicio - Es la cifra más alta de cualquier club del mundo"

Lo que no dicen es que parte de ese beneficio sale de lo que roban a los demás.  Y como en el resto del mundo eso no pasa, pues es el beneficio más alto del mundo. 

"La UEFA no castigará a Cristiano Ronaldo por sus declaraciones sobre el árbitro"
"Cristiano jugará aunque rabie de dolor" (por Tomás Roncero)
"El Madrid de Mou no cae como visitante en Europa"
"Habría que proteger a un jugador como Cristiano Ronaldo"

Y esto es lo que se puede leer hoy en la prensa de Madrid. La información es poder. Florentino se ha cargado al Del Nido, y a partir de ahí, Cristiano Ronaldo. 

Miren ustedes, yo no sé si esto de verdad surte efecto. O sea, si son capaces de manipular la opinión de la mayoría de la gente con estas cosas. O si eso funcionaba antes, pero ya cada vez menos, de verdad que no lo sé. Lo que sí que sé es que en los últimos tiempos la información fluye de un modo bastante diferente a como lo hacía hace no más de un par de años. Muy poco tiempo, vamos. El auge de las redes sociales está desenmascarando a mucha gente. La opinión de cualquiera de nosotros se puede expandir por el mundo con un sólo click. Hasta hace no mucho, no se podía rebatir lo que se decía en la prensa porque no había modo de llegar a tanta gente como hacen los medios, pero eso ya no es de ese modo. Y, teniendo en cuenta esto, yo no sé si no será hasta peor para ellos el tratar de manipular.

Gracias a las redes sociales han caído regímenes autoritarios en el norte de África. Gracias a las redes sociales se organizado un movimiento como el 15-M que en cuestión de pocos meses ha conseguido estar en primera línea de la escena política y social de nuestro país. Y, sinceramente, estoy convencido de que por mucho que estos tipos se empeñen en manipular, en engañar y en ocultar la realidad, esto que estamos viviendo no va a tener freno. Esto no se puede parar. Es posible que haya gente que aún no se haya dado cuenta, que se crean que pueden seguir con sus amenazas, o que piense que es mejor bajarse los pantalones para no enfadar al poderoso. Pero la revolución en las tecnologías de la información que estamos viviendo en los últimos años facilita enormemente la llevanza a cabo de otras revoluciones como esta que se está produciendo en el fútbol. 

Tardará más o tardará menos. Rodarán algunas cabezas por el camino, como asegura más de uno, como siempre en toda revolución. Pero este proceso es imparable. Cada vez se está haciendo más grande, cada vez se mejoran las informaciones (aunque sea por parte de personas que no se dedican a la información como actividad remunerada), cada vez es más fácil contrastar si lo que se lee, ve o oye es verdad o no. Y cada vez hay más gente empeñada en llevar a cabo ese contraste.

Por mucho que se empeñen, esto es imparable. Igual los que tratan de frenarlo lo saben, y lo que están haciendo es comportarse de forma desesperada utilizando los medios que conocen, y que hasta hace muy poco les funcionaban. Y es cierto que un león herido (o desesperado) es de lo más peligroso, pero al final saldremos ganando.

Estoy tan convencido de ello, que ahora mismo me siento como aquel que espera a la vera del río a que la corriente haga pasar el cadáver de su enemigo. Sólo deseo que el proceso tarde el menor tiempo posible.

Si desde Europa tomaran medidas de una vez...

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