martes, 26 de noviembre de 2013

Están locos estos suizos

Una de las cosas más interesantes que ofrece Twitter es la posibilidad de crear listas. Gracias a ellas, se puede seguir la actividad de un gran número de personas sin necesidad de colapsar el TL (el TimeLine, la pantalla que muestra los mensajes de las personas que sigues en la mencionada red social). Por ejemplo, yo puedo saber cómo respira el colectivo más a la izquierda del panorama político español ante una noticia sin necesidad de seguir a un gran número de ellos y que me llenen el TL de consignas (para eso ya tengo a mi amigo Pepe Gonce, y con él me basto y me sobro). Se trata de una actividad que me interesa mucho. Sale una noticia, la que sea, y me meto en la lista correspondiente para ver cómo ha sentado a este o a aquel colectivo. Es bueno conocer las opiniones y sugerencias de todos. De todo se aprende y todo te enriquece. 

Pues bien, justo eso hice este fin de semana cuando se supo que el domingo en Suiza se iba a celebrar un referéndum para saber si la población estaba o no a favor de limitar a la baja los sueldos de los altos directivos de la Banca. Recordemos que la Banca en Suiza es un sector que tiene incluso más importancia para el país que el Turismo en España. Vamos, que no se trataba de ninguna tontería. Y, claro, me metí en las listas correspondientes para ver qué se decía. Yo tengo mi propia opinión y la expondré un poco más adelante, pero quería conocer la de los demás. Por lo general, el comentario más extendido era algo así como que "igualito que en España". Algo evidente, por otra parte, a la vista de cómo un grupo de gañanes ha reventado el sistema financiero de nuestro país con una gestión nefasta, aparte de engañar y robar a una ingente cantidad de personas, a otras muchas echarlas de sus casas y, para colmo, obligando a realizar recortes y subidas de impuestos a la población para rescatar el sector. Y prácticamente ninguno ha pagado por ello. Al contrario, muchos se han retirado con jubilaciones escandalosas, aparte de haber cobrado una morterada en los últimos años por hacer eso: una nefasta gestión que ha reventado el sistema financiero de todo un país. Ante la pasividad (y hasta aquiescencia) de los gobiernos ante este hecho, es normal que buena parte de la población se relama ante el sueño de que un referéndum así fuera posible en España, para así conseguir que esa gente no ganara tanto por hacerlo tan mal. Y también que envidiase a un país como Suiza, capaz de hacer esa pregunta a sus ciudadanos, cosa que aquí sería impensable. 

Pero, para sorpresa de todos y descojone por mi parte, los suizos votaron que no. Que no se limitasen los ingresos que podían percibir los directivos de la banca. Digo descojone por mi parte, no porque me satisfaga el resultado de la consulta (que, francamente, me importa un bledo), sino porque me divirtió muchísimo el hecho de que todos se regocijaran por la celebración de dicho referéndum, dando por hecho un resultado, y que dicho resultado fuera justo el contrario. Es irónico, no me lo negarán. 

Por supuesto, todos los que tanto celebraron la consulta callaron al ver el resultado. La algarabía del día anterior, los chistes, las bromas, las puyas a los partidos políticos que han permitido lo ocurrido en España en los últimos años..., todo eso se convirtió en un abrumador silencio. Silencio sobre ese asunto, claro, no sobre todo lo demás. Que si se trata de hablar, temas hay para dar y regalar. 

Sobre esta cuestión, igual que sobre tantas otras, yo creo que hay mucha demagogia. Muchas consignas y eslóganes preparados, que llegan rápido a las personas y que son fáciles de repetir. Pero se llega poco al fondo de la cuestión, y esa es la razón que explica la sorpresa que ha causado el resultado de la consulta en Suiza. 

En mi opinión, el gran problema no es el sueldo del directivo, sino su mala gestión. Por supuesto, lo ocurrido en el sector de la Banca en España ha sido escandaloso, pero no por los altos sueldos, sino por la nefasta gestión. Todas las cosas tienen un precio, y un buen gestor para un sector vital en una sociedad como es la Banca cobra una millonada. Y si no se la pagan aquí, se la pagan en otro lado. Por ejemplo, en Suiza. Los suizos han entendido que si su sector económico más importante es el bancario, necesitan a los mejores para gestionarlo. Y si para traerse a los mejores hay que pagarles más que otros (para ficharlos, hablando clarito), pues no es bueno limitar los sueldos que puedan llegar a pagarles. La economía de su país (y la de los ciudadanos, por tanto) está en juego. Esa es la explicación. Otra cosa es que luego se les exiga esa buena forma de hacer las cosas, cosa que en España en los últimos tiempos no ha ocurrido. Pero, insisto, el problema no son los sueldos, sino que los que los cobran lo hagan mal y, además, que no hay penalización por ello.

Bajando al nivel de lo más importante dentro de las cosas que carecen de importancia, podemos apoyarnos en el ejemplo del fútbol. Cuando un equipo se propone fichar a un jugador, sabe que si quiere llevarse el gato al agua, tendrá que competir con otros clubes que le ofrecerán un sueldo. El que más pague (normalmente) lo fichará. Luego se le pedirá un rendimiento acorde con el sueldo que percibe. Y si se demuestra que el jugador no vale lo que cobra, las miradas se girarán hacia quien lo ha fichado por ese precio. Pero si, por contra, el futbolista rinde mucho, nadie se acordará de la morterada que le pagan. Incluso, los habrá que verán con buenos ojos hacerle una revisión del contrato para pagarle más y poner más difícil a otros equipos la tarea de intentar llevárselo. 

Esto del fútbol lo entiende todo el mundo. El problema no es tanto que un jugador cobre mucho, sino que ese dinero que se le paga esté bien invertido. Cristiano Ronaldo o Messi pueden ganar barbaridades obscenas e indecentes de dinero, pero mucho más aportan a quienes les tienen contratados (no sólo en lo deportivo, sino también en lo económico). Y lo mismo pasa en todos los sectores de una economía, incluida la banca. Cambien cualquier entidad bancaria suiza por "Real Madrid", al mejor directivo de banca por "Cristiano Ronaldo" y al sector bancario por "fútbol". Lo que han votado los suizos es que lo que votaría la inmensa mayoría de los aficionados al fútbol de nuestro país: que no se limiten los sueldos para así poder seguir disfrutando de los mejores jugadores del mundo. 

Claro que los suizos prefieren a los buenos directivos bancarios antes que a los buenos futbolistas. Están en un nivel evolutivo superior, supongo. .

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