lunes, 10 de noviembre de 2014

Los principios de propaganda nazi aplicados en el fútbol español

Paul Joseph Goebbels
1897 - 1945
Supongo que la mayoría de ustedes conoce el nombre de Paul Joseph Goebbels. Y también que, al escucharlo, sienten como mínimo una especie de desasosiego interno. Por si acaso alguien no sabe de lo que hablo, Goebbels fue el Ministro de Ilustración Pública y Propaganda del gobierno nazi en Alemania durante toda su duración, es decir, entre 1933 y 1945. Y no es cualquier cosa, porque los nazis, en propaganda, fueron pioneros y líderes. Nunca antes nadie había utilizado esas técnicas con tanta intensidad como ellos y muy pocos después las han desarrollado hasta tal punto. Me refiero hasta el extremo de conseguir la "aprobación" por parte de una población tan civilizada como la alemana para hacer nada menos que un genocidio. Hay que ser un auténtico fuera de serie en esta materia para conseguir que un pueblo como el alemán aprobara, o al menos mirara para otro lado, mientras exterminaban sin motivo ni piedad a todo un colectivo de personas entre las que se encontraban vecinos y amigos de toda la vida. Tanto es así, que las técnicas utilizadas por Goebbels han sido estudiadas y analizadas con posterioridad para comprender el porqué del impacto que tuvieron. Dichas técnicas se resumen en once principios que pueden leer aquí si les place.

Con este post, yo les voy a proponer un juego. Si leen los once principios mencionados y se paran a pensar en ellos un poquito, comprobarán que esas técnicas se han empleado y se emplean sistemáticamente, sobre todo en política, pero también en otros ámbitos. Y uno de estos otros ámbitos de los que hablo es el del fútbol en España. El juego que les propongo es que leamos uno por uno los once principios y comprobemos de qué manera tan espeluznante nos están machacando con técnicas nazis día a día, a todas horas, sin vergüenza, sin rubor, no para justificar el asesinato de nadie, sino con fines menos siniestros, aunque ese atenuante no quite para que nos podamos indignar todo juntos.

Comencemos:

1. Principio de simplificación y del enemigo único: Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

Para el Real Madrid, el enemigo único es el Barcelona. Y viceversa. Los demás somos sparrings. 

2. Principio del método de contagio: Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

Si el fútbol español son Madrid y Barça, todo lo que no sea engrandecer a Madrid y Barça es cosa de los enemigos, es decir, de los que buscan debilitar al fútbol español. Todo el discurso de Tebas para oponerse a un mejor reparto de los derechos televisivos gira en torno a "lo mejor para el fútbol español en su globalidad", identificando ese "lo mejor" a los éxitos en competiciones fuera de España de los dos grandes y de la selección, teniendo en cuenta que ambos se retroalimentan. La selección es, en su mayoría, la unión de Madrid y Barça (o jugadores de equipos extranjeros asimilados por procedencia a uno de ellos) y sus éxitos son debidos a la grandeza de dichos clubes. 

De ese modo, repartir mejor esos dineros televisivos sería debilitar a los dos grandes y perjudicar al fútbol español. El adversario común, pues, es todo lo que vaya contra Madrid y Barça. 

3. Principio de la transposición: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.

Busquen autocrítica verdadera cuando la prensa "vikinga" o "culé" analiza a sus equipos. El clásico "y tú más" de la política se emplea también en este ámbito. Y lo de "distraer" al personal con el peinado de un jugador o el color de las botas de otros es un clásico. ¿O no?

4. Principio de la exageración y desfiguración: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

Y quien dice amenaza, dice notición de primera plana o triunfo glorioso, que se trata de adaptar los principios al ámbito que les interesa. 

5. Principio de la vulgarización: Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

Todos hemos visto alguna vez Deportes Cuatro y nos hemos indignado por las chorradas a las que les dedican minutos y minutos, mientras lo importante que pueda pasar en otros clubes lo pasan por alto. Eso es una técnica de propaganda nazi, encaminada a captar la atención de la masa en lo que a ellos les interesa. Ni más ni menos. Por mucho que su objetivo final no sea el exterminio de una raza, es claramente una técnica nazi.

6. Principio de orquestación: La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente. De aquí viene la famosa frase: "Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad".


¿Hace falta comentar algo sobre esto? Hay millones de ejemplos que se pueden poner al respecto. Por ejemplo, para hundir la reputación de un jugador (Pablo Alfaro o Javi Navarro) o para todo lo contrario (Diego Costa o Fernando Torres). Por ejemplo, que, como digo, hay millones de casos que se pueden citar y a todos se nos ocurren a nada que pensemos un poco. 

7. Principio de renovación: Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. 

En el caso de los derechos televisivos, por ejemplo, dedicaban muchos minutos a expresar el punto de vista de los grandes, muy pocos al de los otros, luego algo para desprestigiar a Del Nido, al Sevilla y a los sevillanos y, por último, cambiaban radicalmente de tema y pasaban a aplicar el principio 5.

8. Principio de la verosimilitud: Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sonda o de informaciones fragmentarias.

Lo que vienen siendo verdades a medias y tergiversación de argumentos (declaraciones) sacándolos de contexto, siempre con el objetivo de convencer a la audiencia de lo que ellos les quieran convencer. Esto lo vemos todos los días. 

9. Principio de la silenciación: Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

Yo creo que este principio habla por si solo y no es necesario decir más porque es demoledor. 

10. Principio de la transfusión: Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

Madridistas, fachas. Culés, antiespañoles e independentistas. Sevillanos, yonkis y gitanos. Frases sencillas basadas en complejos y prejuicios que despiertan nuestras actitudes más irracionales. 

11. Principio de la unanimidad: Llegar a convencer a mucha gente de que piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.

Machacarnos con "partidos del siglo", uno tras otro, todos los años, con infinitas audiencias, convenciéndonos de que no se habla de otra cosa, de que la gente es de su equipo y luego de Madrid o Barça y sin decir NADA de que en ciudades como Sevilla, eso es una mentira como una catedral. Pero, claro, ocultar eso es precisamente el objetivo de este principio nazi. 


Como digo, estos principios, en mayor o menos medida, se aplican frecuentemente en política. Lo que ocurre es que los aplican unos partidos contra otros y los ciudadanos recibimos impactos procedentes de, por lo menos, dos sitios, dos partidos, dos supuestas ideologías.

Sin embargo, en fútbol, si no eres del Madrid o del Barça, la idea es que vas en contra del fútbol español y eres el enemigo. No es casualidad que, cuando escuchamos la narración de un partido de nuestro equipo contra uno de los grandes, nos entre complejo de extranjeros, como si fuésemos cualquier rival alemán o inglés de los grandes en competición europea. Somos los enemigos del sistema que han instaurado. Y ese sistema lo mantienen y defienden con las técnicas de propaganda que vengo comentando.

Yo no creo que esto sea un tema baladí. Estamos siendo engañados y manipulados como lo fueron los alemanes del tiempo de los nazis. O al menos lo están intentando con sus mismas técnicas. Sólo en lugares donde el sentimiento por el equipo de la tierra tiene cierto arraigo, cierta intensidad, esto no está triunfando con la intensidad que ellos desean, pero ¿cuánto aguantaremos? Porque los adultos tenemos claras según qué ideas. Pero, ¿y los niños? ¿Quién podrá más, el sentimiento que los padres tratamos de inculcar a nuestros hijos o el "machacamiento" cerebral continuo al que sus inmaduras mentes son sometidas constantemente? Si consiguieron convencer al pueblo alemán para justificar un genocidio, ¿cómo no lo van a hacer con un niño para que se haga del Madrid o del Barça?

Yo tengo un hijo pequeño y me está costando horrores que no se "desvíe". ¿Cómo se hace eso si tiene amiguitos que van al cole con la camiseta del Madrid o del Barça, que además son los que lo ganan todo? ¿Cómo se le convence de que tiene que seguir siendo del Sevilla si su ídolo, Rakitic, ahora juega en uno de los dos grandes? Está claro que se hace, que lo hacemos, pero, como digo, ¿cuánto aguantaremos? Porque en los medios no se cansan de machachar y machacar. Son muy fuertes, eso lo sabemos todos. Y emplean técnicas muy efectivas.

Técnicas nazis. 

4 comentarios:

Jose Manuel Ariza dijo...

Saludos.

¡Pues el retorno no ha podido ser más brillante!

Felicidades, amigo.

En efecto, son técnicas muy desarrolladas (a ellos les va bien) que, además y con los numerosos medios de que disponen, se propagan en segundos y con un alcance inusitado.

Los medios privados (empresas que buscan beneficios), quizás puedan tener alguna justificación porque gana dinero con ello. Mucho dinero.

Pero que los públicos (los que pagamos entre todos y no importa del equipo que seas) observen exactamente las mismas técnicas, es de prisión incondicional (por no decir algo más violento). En cualquier caso es asqueroso. Vomitivo.

Sin embargo, nunca logro desprenderme de la idea de que lo hacen así porque miles, millones los siguen, los compran y reproducen ésos argumentos sin el menor análisis. Hay dioses menores como Marca, As o El Mundo Deportivo; como A3, la Cuatro, Telecinco, la Sexta; como TVE o Canal Sur.

Todos babeando detrás de los gigantes.

Y de ahí la fortaleza del modelo Goebbels y sus técnicas, como bien dices, que son capaces de transformar mentes desde muy pronto. La Iglesia lo lleva haciendo miles de años y les sigue yendo bien.

Un abrazo, Rafael. Me alegro mucho de volver a leerte.

Cuídate y haz un buen palanganilla en tu chico, por favor.

Alvaro dijo...

Vuelves fuerte, amigo Rafa.... No sabes cómo nos alegra.

Abrazo

Marcu dijo...

¡¡...y el torero volvió a los ruedos y salió a hombros por la Puerta del Pímcipe, después de una gran faena!!

Con las técnicas utilizadas; con los medios apropiados de propaganda (todos)más una población con tan grandes tragaderas que le entra todo, el cóctel final es el que es.

Que pases hoy un gran día. Marcos, un hombre ya ¿verdad?

Un abrazo, amigo

Rafael Sarmiento dijo...

@Jose Manuel

Lo de las televisiones públicas es una vergüenza, sobre todo teniendo en cuenta que no emiten publicidad, por lo que no ganan dinero teniendo más o menos audiencia. No tienen la excusa de las privadas, que se deben a ello y es por ello por lo que se centran en los equipos con más seguidores (baboseo aparte)

@Alvaro

Muy agradecido.

@Marcu

Ya te respondí por el otro lado. Y respecto al tema en cuestión, es algo extrapolable a cualquier tema (sobre todo política). Nos manipulan, eso es evidente.

Muchas gracias a todos, un abrazo

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