lunes, 9 de julio de 2012

Una temporada en la mina te daba yo...

Yo no soy minero, pero mi suegro sí. Y también la mayor parte de la familia de mi mujer, tanto por parte de padre como de madre. Mineros de la cuenca leonesa, de la comarca de Gordón, ya fronteriza con Asturias.

Mi mujer nació en Asturias, pero vivió desde que tenía un añito hasta los doce en Ciñera. Luego se mudaron a Pola de Gordón, a cinco kilómetros en coche, y allí estuvo hasta que a los veintipico de años se vino a Sevilla a trabajar. Algo de lo más común, por otra parte. En su tierra, aparte de la minería, no hay nada. Absolutamente nada. Una tierra, por cierto, muy bonita. Si cogéis la Ruta de la Plata en Camas (la N-630, no la autovía) y vais dirección norte, después de mucho recorrido, acabaréis pasando por estos pueblos, La Robla, Pola, Santa Lucía, Ciñera, Villamanín, Busdongo y atravesaréis el Puerto Pajares para entrar en Asturias.



Además, también tiene familia al otro lado del Puerto, en Asturias. En Pola de Lena vivían sus abuelos por parte de padre hasta que murieron.. Y allí siguen viviendo algunos tíos de ella. Nosotros mismos vivimos en Asturias durante dos años, entre 2004 y 2005. En Gijón. De hecho, fue allí donde me casé. Con todo esto quiero decir que conozco de primera mano el conflicto en el que en estos tiempos está metido el sector de la minería. Y tengo que decir que tienen mucha razón en sus reivindicaciones, pero bastante menos en la forma de expresarlas.



Lo primero que tengo que destacar es que el de los mineros es un colectivo que me cae especialmente mal. Lo digo de entrada para que quien quiera me califique de subjetivo a la hora de hablar del tema, aunque trataré de serlo lo menos posible. Y me caen mal porque son gentes cerradas, vanidosas, soberbias y muy, muy intolerantes. Al menos en mi opinión. Son personas que desprecian a los que no son como ellos y rechazan a los que no se unen a su causa. No respetan. Todo el mundo entiende que su trabajo es muy duro, durísimo, probablemente de los más exigentes que existen. Pero eso no les da derecho a despreciar a quienes se dedican a otra cosa. Delante de ellos no puedes opinar nada porque siempre te saltan con eso de "una temporada en la mina te daba yo, verías cómo te enteras de lo que es trabajar". Y ante eso te callas y cambias de tema. Se creen más, te miran por encima del hombro y te dejan de lado si no eres como ellos. Al menos, yo he sufrido ese rechazo. Lo he sufrido en mis carnes.

Sé que hay mucha gente que se solidariza con ellos en estos tiempos difíciles, pero igual si supieran lo que opinan de nosotros los andaluces, se lo pensarían un poco mejor. Para ellos, los andaluces somos gentes parásitas que viven sin trabajar de las subvenciones que otros (ellos incluídos) pagan con sus impuestos. Da igual que les expliques en qué consiste el Plan de Empleo Rural. No importa. Ellos trabajan como negros y los demás nos aprovechamos de su trabajo.

Y eso igual te lo cuenta alguien que aún no ha cumplido los 50 años y que lleva ya varios jubilado con una pensión de 2.500 € mensuales. Y esto no es una exageración ni algún caso aislado. Esto es algo de lo más común. Los mineros ganan mucho dinero. Y es justo, su duro trabajo lo merece. Lo que no lo es tanto es que un pescador o un agricultor gane tanto menos. Pero es que, además, los mineros se jubilan muy jóvenes porque cada año suyo de trabajo computa por bastante más que los de los que trabajamos cualquiera de los "mortales". Para colmo, lo que producen no es rentable. Al revés, hay que subvencionar su producción para que puedan seguir subsistiendo. Es decir, si no fuera por las subvenciones que reciben, el producto de las minas no se vendería, las empresas cerrarían, los trabajadores no cobrarían y no habrían esas pedazo de pensiones, que duran años y años. O sea, que, al final, somos nosotros, los "mortales", los que con nuestros impuestos les mantenemos a ellos. Pero ellos lo interpretan del modo opuesto. Porque ellos son mineros, están por encima de todos, se creen con derechos ilimitados y todo lo demás no importa. Y si al final consigues rebatírselo todo con argumentos, te sueltan eso de "una temporada en la mina te daba yo, verías cómo te enteras de lo que es trabajar".

Los mineros son un grupo cerrado y muy poderoso. Tanto, que ningún gobierno ha tenido cojones de hacerles frente de verdad. Gobiernos que se cargaron los Altos Hornos, hicieron la reconversión industrial de los 80, redujeron a la mínima expresión los Astilleros, han pasado de las muchas huelgas generales que se han hecho en España..., pero con los mineros no pueden. Los mineros, en su zona de influencia, deciden lo que hay que hacer o no, quien es buena o mala gente, qué negocios merecen tener éxito y cuáles han de quebrar. Si montas una panadería, pero caes mal a uno de los líderes de ellos, nadie te comprará y tendrás que cerrar. Si es al contrario, todo te irá de maravilla. Si ellos hacen una huelga y no cierras tú también, ya sabes que te arruinarás. Luego dicen que todo el mundo les apoya porque nadie abre. A ver quien tiene cojones de hacerlo. Es cierto que son la base del negocio de todos, que ellos mantienen la zona con sus sueldos y con lo que consumen. Pero lo otro también lo es. Y si no eres como ellos, te rechazan. Son intransigentes. Son cerrados. O te metes en su cerrado círculo, o no eres nadie. Y si no eres minero, o les alabas, les dices que son la hostia y les agradeces en el alma por dejarte ir con ellos, o no eres nadie. Si no les dices sí a todo, no eres nadie. 


Por supuesto, uno por uno, no todos son así. Los hay que son grandísimas personas, como en todas partes. Generalizar es siempre injusto. Pero como colectivo, es lo que son. 


Mineros ayudan a una anciana a pasar junto a una barricada


También es posible que yo me haya cruzado con lo peorcito, puede ser. Si es así, mala suerte. O incluso que el malage sea yo y le caiga mal a la gente, cosa rara porque sólo me ha ocurrido allí, pero bueno. Eso sí, lo que yo he vivido en primera persona es lo que estoy contando. 

Dicho esto, en esta huelga en la que están metidos, tienen toda la razón del mundo. Los mineros individualmente, no tanto las organizaciones o sindicatos. Si los planes mineros se reducen tanto como propone el Gobierno, aquello desaparece. Ni más ni menos. Allí no hay otra cosa. De hecho, por eso dejé Asturias y me volví a Sevilla. Asturias, sin la minería, sin los Astilleros, sin la ganadería (todos sectores en durísima caída) no es nada. No hay futuro. Hay mucho dinero porque hay mucho jubilado joven con grandes pensiones. Pero no hay más futuro que los años de vida que les queden a esos señores. Lo que pasa es que las subvenciones a la mina no son solo para pagar sueldos, pensiones y para compensar las pérdidas de su actividad deficitaria. También están para desarrollar otras industrias que sirvan de alternativa. Pero esto no se ha hecho. Nunca se ha hecho. Y ahora vienen los problemas. Si se hubiera hecho, ahora podrían trabajar en otra cosa. Pero no hay nada. ¿Dónde han ido a parar los fondos mineros? Pues no se sabe bien. Y es aquí donde tienen culpa las organizaciones y sindicatos. 

¿ Por qué no se movilizaron al ver que los fondos no se destinaban a lo que debían?

Yo os respondo. Porque saben que ningún gobierno tiene cojones de enfrentarse a ellos. Cuando pasan cosas como las de estos días, sacan a los mineros a la calle, hacen las salvajadas que acostumbran y fuerzan a los gobernantes a mantener las cosas como están. Estro ha sido así toda la vida



En otras palabras, se aprovechan de los mineros, los utilizan para mantener un status quo en el que son privilegiados. ¿De qué sirve un sindicalista minero si desaparece la minería? De nada. A aquellas tierras les interesa una reconversión, pero a los líderes sindicalistas, no. ¿Lo entendemos? Al minero base le arruinan. El minero base igual estaría dispuesto a dedicarse a otra cosa. Pero el líder sindicalista..., el que decide quien es bueno y quien es malo..., el que dice qué negocio triunfa y cual no...

Ahora los mineros están en pie de guerra. Luchan por su pan. Y por muy mal que me caigan, tienen todo el derecho del mundo a hacerlo. Y toda la razón. Quien defiende el sustento de su casa, siempre tiene razón.





Pero posiblemente mañana (o la semana que viene, o cuando sea) ocurrirá como hace unos años, cuando mi mujer aún vivía allí y hubo un conflicto semejante a este. Seis meses estuvieron en huelga. Y sin cobrar, por cierto, un drama que mi mujer vivió en su propia casa. Pues bien, lo que ocurrió fue que los sindicatos dejaron tirados a los mineros, firmaron un acuerdo beneficioso para ellos, pero que poco tenía que ver con las reivindicaciones iniciales, y para colmo, ni siquiera ese acuerdo acabó por cumplirse del todo.

Y mucho me temo que ahora pasará algo parecido. No queda otra. Ahora no hay dinero para hacer una reconversión, para instalar allí industrias que acojan los puestos de trabajo que pueden desaparecer. Por tanto, al Gobierno no le queda otra que ceder. Como tampoco a los sindicatos. Aquello tiene que perdurar, ambas partes están condenadas a entenderse. Lo que pasa es que el Gobierno tendrá que sacar el dinero de algún lado y eso significará nuevos recortes. Nos lo quitarán a los demás para dárselo a ellos. Los sindicatos y las personas que los mantienen seguirán viviendo de lo de siempre, pero el problema no se habrá solucionado. Se huirá hacia adelante y, dentro de un tiempo, volverá a ocurrir lo mismo. Y entonces volverán a sacar a los mineros a la calle y vuelta a empezar. Hasta que sea imposible mantenerlo más.

Aquellas tierras merecen una solución, pero esto no puede pasar por seguir subvencionándoles. Hay que instalar allí algo, hay que reconvertir la zona. Hay que darles una alternativa. Pero mientras los que chupan del bote sigan ahí, nada de esto ocurrirá. Tratarán de seguir viviendo de esa manera hasta que no puedan más. Y no les importa que al final sean los propios mineros los que sufran las cosecuencias. Se aprovecharán de ellos hasta que agotar la teta de la vaca.

Hasta que una zona tan bonita quede completamente desierta.

P.D. Los mineros no son terroristas, como alguno por ahí ha querido decir. Pero bien harían con tener un poco de cuidado con la forma en la que expresan sus protestas. Sobre todo porque se habla más de las salvajadas que hacen que del fin verdadero de todo, de sus reivindicaciones. 

5 comentarios:

EL PAPI MAGASE dijo...

Rafa sabia que este post no iba a tener desperdicio cuando me comentaste que ibas a escribir sobre el tema de la mineria desde tu propia experiencia,desde luego hablar desde el conocimiento en primera persona,no es lo mismo que hablar solo desde la solidarización con un colectivo de currantes como yo lo he hecho sin saber lo que tú sabes por haber estado allí esos dos años y tener a familiares en el gremio,al final me mantengo en mis trece,porque lo que si dejas entrever en esta entrada,es que los verdaderos culpables son los que están enganchados a esa teta cada vez mas escurrida y no la clase trabajadora ¿hasta cuando? está seria la pregunta y la siguiente ¿porque no reconvierten la zona los que de verdad tienen el poder de hacerlo? claro,la respuesta es los sindicalistas que viven de este colectivo no lo permitirián,en fin como decia el otro,entre todos la mataron y ella sola se murió y como editas en una de las fotos,aqui solo cambia la fecha del año en curso,mi padre me decia una cosa tan cierta como que nos tenemos que morir,me decia,hijo yo he trabajado con Franco,con Suarez,con Calvo Sotelo,con Felipe y trabajaré con el que este en el poder,nadie te va a regalar el sueldo mande la derecha,la izquierda o el que mande,asi que ya sabes lo que te toca con haber nacio en el seno de una familia de trabajadores.


Gran post Rafa como siempre,un fuerte abrazo crack.

Dori dijo...

Esto es como la pescadilla que se muede la cola y para colmo ellos cobran 2500€ se jubilan pronto cobran subenciones,su trabajo sirve para poco y encima los andaluces somos los parasitos? ya esta bien de compararnos con todo lo malo, los andaluces trabajamos como el que mas,que se lo digan a mi marido que hecha mas horas que un reloj y tendra que jubilarse como minimo a los 67 años y con una pension menor que la de ellos, seguro que cara mas dura hay que tener para hablar mal de nosotros, cuando ellos cobran esas subenciones con parte de nuestros impuesto y como somos una comunidad más grande pues pagamos más.
Que intolerante e ignorante si creen que los andaluces somos parasitos.
Y nuestros pescadores y agricultores también lo estan pasando mal y no hacen lo que ellos,
amenazar y hecharle las culpa a los demas.
Todos tenemos derecho a defender nuestro pan,pero no a costa de cualquier precio.
Saludos sevillista

juan antonio de la rosa dijo...

La unica realidad es que siempre pagan los mismos.

Saludos Sevillistas

juan antonio de la rosa dijo...

EL PUEBLOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO.

..........OJU

Ravesen dijo...

@Papi Magase

Hablo de lo que yo he sentido y visto. Igual estoy equivocado. De todas maneras, al final siempre pagan los mismos. Tienen razón y derecho a reivindicarse. Pero sí que me gustaría que lo hicieran de una forma más civilizada.

@Dori

Eso piensa mucha gente de nosotros. Pero no creo que sean ellos los más indicados para decir tal cosa.

@Juan Antonio de la Rosa

Qué razón tienes, amigo


Muchas gracias a todos, un abrazo.

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