miércoles, 13 de abril de 2011

No son más que excusas y no me valen

Cuando la temporada pasada el Sevilla encadenó aquella mala racha de finales de 2009 y principios de 2010, una parte importante de la afición se quería comer a Manolo Jiménez a pesar de que el equipo, a duras penas, a trancas y barrancas y me atrevería a decir que sin merecerlo, se mantenía en los puestos altos de la tabla y pasaba rondas de la Copa del Rey, como las agónicas contra Barcelona y Getafe.

De aquella se decía, como justificación, que el equipo llevaba semanas (incluso meses) con una media de entre seis y ocho bajas por partido, muchas de ellas de jugadores bastante importantes. Pero ese sector de la afición no hacía caso de tal hecho y decía de ese argumento que no eran más que excusas.

Actualmente, en estos días en los que hay una parte del sevillismo que se niega a dejar de seguir soñando, que no quiere rendirse, mientras que otra parte les mira como si fueran unos lunáticos y algunos incluso los menosprecian por tragarse esas milongas (que eso de que la fe mueve montañas parece que, según algunos, vale para todo el mundo menos para el Sevilla), nos acabamos de llevar el palo de que Navas no jugará lo que resta de la temporada. Eso, unido a que Kanouté aún no se sabe si se recuperará pronto, que cuando lo haga es una incógnita si cogerá rápido la forma y que Perotti está sancionado para el próximo partido (pero sí que jugará, por tanto, contra el Villarreal) pone aún más difíciles las cosas. Hay quien ve peligrar incluso la clasificación para la Europa League. Vaya ánimos. Vaya fe. Así no movemos, no ya una montaña, sino ni siquiera un castillito de arena de la playa.

Pues bien, ante esto, yo digo que eso no son más que excusas y que no me valen.

Hala, ya lo solté.

Y alguno me podrá decir que eso era lo que muchos decían cuando Jiménez y que yo me rebelaba contra ello. Cierto. Lo que pasa es que con Jiménez éramos terceros o cuartos y consideraba que pedirle más (con la que le estaba cayendo) era de lo más injusto. Y con Manzano somos quintos... ahora, que hasta hace dos días éramos séptimos, ocatavos... o aún peor.

Lo que no entiendo es por qué con Jiménez las lesiones eran excusas y se le pedía más a pesar de ellas, y a pesar de ser terceros o cuartos, y con Manzano las mismas lesiones son la justificación definitiva para dejar de remar y conformarse con lo que caiga. Incluso para ir curándose en salud, afirmar que la Europa League está en peligro y así, si por mano del Diablo nos quedamos fuera de la misma, poder decir aquello de "si ya lo dije yo".

Bueno, pues yo me niego. Me niego en redondo. Renuncio con todas mis fuerzas a darle a Manzano la tranquilidad de saber que, con las bajas que hay, el sevillismo se conformará con el quinto o el sexto puesto, de modo que si lo logra, pueda decir que ha cumplido.

No, señor Manzano. Usted no ha cumplido. Ni siquiera habrá cumplido si finalmente suena la flauta y se mete en Champions. Porque si nos metemos, no habrá sido por su buen hacer sino por eso, porque sonó la faluta. Y no me valen las excusas o las lesiones porque si usted le hubiese ido dando oportunidades a los chicos del filial, fijo que ahora estarían muchísimo más preparados de lo que lo están, porque no es lo mismo debutar en la jornada 15 o 20 que en la treinta y pico, con todo lo que nos estamos jugando, usted el primero. De modo que no quiso darles la responsabilidad cuando la responsabilidad a dar era pequeña, y ahora se va a ver obligado a dársela cuando es enorme. Al menos para mí, que sigo exigiendo más. Con Jiménez era más comprensivo porque éramos terceros. Con usted no porque estamos bastante más abajo. Es así de sencillo. Uno no es conformista o exigente porque sí, sino en función de lo que tiene o de lo que recibe. Ni más ni menos.

Así que nada de excusas. ¿O es que el Sevilla no tiene plantilla suficiente como para vencer al Getafe aun sin Navas, Kanouté y Perotti? Porque si no es así, a mí me han engañado. Luego nos viene el Villarreal. Para entonces probablemente ya estará Kanouté y seguro Perotti. ¿No le podemos ganar al Villarreal en casa sin Navas? ¿Es mucho pedir? ¿Es una exigencia desmesurada?

¡No me fastidien, por favor!

Con la que le dimos a un sevillista histórico como Jiménez, a mí me jode una barbaridad que este Manzano se vaya a ir de rositas. No sé dónde se dejó el sevillismo aquella ambición tan furibunda. No lo entiendo. No me cabe en la cabeza.

A mí no se me han ido las ganas. Estar terceros me valía para atemperar mi ímpetu. Estar quintos no me desagrada en demasía. Pero bajar los brazos porque está muy difícil (que lo está) y porque hayamos tenido el contratiempo de un par de lesiones importantes me pone de los nervios. Sobre todo después de lo visto en los últimos años.

Así que eso. Que, como llevo diciendo en las últimas semanas, desde este blog se va a apoyar al Sevilla en todas sus aspiraciones. EN TODAS. Y también se le va a exigir en consecuencia. Hasta que no se pueda más. Luego se conseguirá o no. Pero si no se consigue, que sea porque los rivales han sido mejores, no porque hayamos bajado los brazos.

Tanto cantar eso de "dicen que nunca se rinde" para luego ver y escuchar todo esto...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sencillamente, las bajas no se consideran ahora escusas, porque esto no lo ha dicho "el búho" y compañía.
Si los señores papafritas comienzan una campaña diciendo que son escusas pues entonces la mitad de los sevillistas dirán que lo son.
Y luego los aborregados somos los demás. Pena de afición.

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