viernes, 1 de abril de 2011

¿Y si lo del cuarto puesto no fuera tanta quimera?

Por lo que voy a escribir hoy, es posible que me llamen sevillista "oficialista", o "de sevillómetro alto", o "borrego", "iluso", "soñador", o cualquiera sabe qué otras cosas. No soy nada de eso, nunca me he encorsetado en un grupo homogéneo ni he admirado a nadie hasta el punto que condicione mis opiniones.

Y lo voy a escribir a pesar de que hace apenas un par de semanas me parecía una quimera que el Sevilla lograra la clasificación para la Liga de Campeones. Tras la derrota contra el Athletic, crei estar convencido de que a lo máximo que podíamos aspirar este año era a meternos en la UEFA, aunque fuera a través del séptimo puesto. Y mucho más sabiendo que eran Barcelona y Valencia nuestros siguientes rivales.

Pero las cosas han cambiado, mira tú por donde. Y esta mañana me ha dado por echarle un vistazo al calendario, y ya ves qué cosas, mi opinión ha variado de un modo radical. Ahora sí pienso que podemos aspirar a meternos en Champions. No vía directa a través del tercer puesto, sino para la disputa de la previa a la que se accede mediante el cuarto. Y no hablo de posibilidades matemáticas o ecuaciones logarítmicas de la lechera. Hablo de algo que, no sin dejar de ser compicado, es bastante más factible de lo que algunos se creen. Al menos lo suficiente como para luchar por ello en las próximas cuatro jornadas. Y me explico.

Atención al calendario que tiene por delante el Villarreal (nos saca 12 puntos) en el próximo mes: Barcelona (casa), Valencia (fuera), Zaragoza (casa) y ... ¡ta chan! Sevilla (fuera, o sea en nuestra casa). Y eso aliñado con la eliminatoria de cuartos de final de la Europa League contra el Twente, el actual campeón de la Liga Holandesa y que hoy día ocupa la segunda posición de la misma, a un punto del líder (PSV) y cinco por encima del tercero (Ajax). Un rival lo bastante asequible como para considerarse favoritos, pero lo bastante complicado como para no poder despistarse ni un pelo.

Mientras, nosotros jugamos contra Zaragoza en casa y visitamos Mallorca y Getafe. No es fácil. No está chupao. Tiene su cosa, su miga, pero el Sevilla es capaz de ganar esos tres partidos. Sobre todo el Sevilla de Medel y Rakitic, de Navas y Perotti recuperados y de Negredo enchufado. El anterior, el de hace unas semanas, no lo sería tanto.

¿Es una quimera pensar que el Sevilla puede ganar esos tres partidos? ¿Es una quimera pensar que el Villarreal puede perder en casa con el Barcelona y también en Mestalla? Sobre todo teniendo en cuenta que por esas fechas se tendrá que enfrentar al Twente en algo tan estimulante e ilusionador como unos cuartos de final de la UEFA. ¿Qué nos van contar a nosotros? Que no digo que todo esto se vaya a producir, pero nadie me podrá negar que una quimera no es.

Y para no ser demasiado exagerado, acepto que ganarán al Zaragoza en el Madrigal.

Pues bien, si todo esto se cumple, el Villarreal se plantará en el Ramón Sánchez Pizjuán con seis puntos de ventaja sobre el Sevilla. Y si el Sevilla le gana (¿es eso una quimera?), esa ventaja quedará reducida a tres. Y si el Sevilla le gana por dos goles, también le superará en el goal average. Y quedarán aún cinco jornadas por disputar.

¿Superar tres puntos en cinco jornadas es una quimera?

No, ¿verdad?

Pues esperemos al fin de semana del 24 de abril (que es cuando se juega el Sevilla-Villarreal) para decidir si el Sevilla tiene opciones de verdad o no de clasificarse para la Liga de Campeones. Porque condiciones para que se de un vuelco a la situación las hay. Luego se dará o no, pero a día de hoy, condiciones las hay. ¿Nos vamos a rendir? ¿No vamos a quemar las naves?

Y no hablo de quimeras ni de sueños. Hablo de cosas que se pueden dar. Es complicado, pero se puede dar. No sería nada del otro mundo ni algo tan sorpresivo.

Esdo sí, como en todo, hay un pero a todo esto. Y ese pero lo protagoniza el Real Madrid. Joder, con los de la capital, siempre jodiendo hasta sin quererlo.

Resulta que, después de ese partido contra el Villarreal, tanto los de Castellón como nosotros tenemos un calendario más o menos asequible (puede que el nuestro sea un pelín más complicado, pero no demasiado), salvo por el partido que ambos tenemos que jugar contra el Real Madrid. Lo que pasa es que nosotros lo jugamos en la jornada 35, cuando los madridistas aún pueden tener opciones matemáticas al título, mientras que ellos lo juegan en la 37, cuando seguramente el Barcelona ya sea matemáticamente campeón de liga. No creo que, en estos supuestos, el empuje de los de la capital sea el mismo contra nosotros que contra el Villarreal.

Pero en fin, lo importante es que este mes de abril que hoy iniciamos puede ser de lo más interesante. Tenemos una bonita oportunidad. Tenemos que ganar nuestros partidos y que la suerte nos acompañe un poquito. No es necesario un milagro, pero sí que nos acompañe un poquito.

Y no creo que esto sea ser un iluso.

Ya veremos qué ocurre luego, pero esperemos al 24 de abril para hablar de nuestras opciones.

Curiosamente, el 24 de Abril es el Domingo de Resurrección.

Qué cosas, ¿no?

3 comentarios:

Juan Angel de Tena dijo...

Ayer precisamente hablaba tambien de ello Ravesen.

Los enfrentamientos directos y los partidos que los tres deben jugar frente al R. Madrid van a ser claves.

La semana que viene, con un Valencia-Villarreal de por medio, y si somos capaces de ganar los dos partidos, zaragoza y mallorca, la cosa se pondria a tiro de piedra.

A ver este domingo si empezamos la remontada...

Un abrazo amigo.

Jose Luis de la Rosa dijo...

No es una quimera, es muy dificil.

taio dijo...

interesant

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