viernes, 21 de diciembre de 2012

El proyecto indestructible

Escribía el otro día que nada en el mundo es eterno y que quien crea serlo es un megalómano o un imbécil directamente. Tampoco lo son las opiniones. Y tampoco los proyectos. Nunca me gustó esa frase de Del Nido diciendo que su proyecto era indestructible. También lo era el Titanic y acabó en el fondo del mar sin ni siquiera terminar su primer viaje. Por cierto, se hundió con el capitán al frente. Claro que mejor habría sido que no se hubiera hundido. En verdad, nunca me gustaron esas frases grandilocuentes de nuestro presidente, algunas de las cuales dan nombre a magníficos blogs sevillistas. Yo soy de otra manera, me gusta ser de otra manera. 

Jose María del Nido ha dicho muchas veces que su proyecto en el Sevilla es indestructible, aunque la tozuda realidad se está empeñando, lamentablemente, en desmentirlo. Y supongo que para alguien tan arrogante, que tan a menudo emite sentencias en vez de hablar, echarse atrás de una de esas afirmaciones tan categóricas para reconocer que se ha equivocado y reconducir el camino debe ser harto complicado. Lamentablemente también, porque aquí estamos hablando del Sevilla, no del orgullo de una persona que preside la entidad en cierta fase de su historia. 

Esa realidad tan tozuda dice que el proyecto actual del Sevilla está haciendo aguas por todos lados. Los resultados no llegan, la afición anda dividida sin que eso tenga nada que ver con dichos resultados (como sí ha ocurrido otras veces), tenemos un gran problema económico y lo peor es que nada tiene visos de mejorar, porque esto ya viene de largo. No es simplemente una mala racha. 

No obstante, no creo que la situación actual sea para tirarse de un puente. Aún no ha concluido la primera vuelta, con lo que se está a tiempo de cualquier cosa. Pero lo primero que habría que hacer sería reconocer que el proyecto no es indestructible. Habría que bajarla al suelo, reconocer los errores, admitir que por esta camino vamos directos al abismo y cambiar. Cambiar muchas cosas, y si no se está dispuesto o se ve uno capaz, dejar paso a quien sí. Lógicamente, en estos momentos no es posible ese cambio para buena parte de los problemas porque estamos a mitad de temporada. Pero necesitaríamos salvar el año como fuera y, a partir del siguiente, acometer lo que sea necesario acometer. 

En este sentido, la realidad del Sevilla es que estamos en una situación económica complicadísima que va a obligar a vender a jugadores. Por tanto, pensar en que una clasificación europea nos puede salvar es engañarse a uno mismo. En mi opinión. Primero, porque a día de hoy es casi una quimera ponerse ese objetivo. Y segundo, porque, caso de lograrlo, por mucho que eso se produjese y debido a la necesidad de vender, difícilmente el Sevilla vaya a tener el año próximo un equipo lo bastante solvente como para confiar en que vaya a ir pasando rondas hasta el punto de recaudar lo suficiente. Que luego puede pasar cualquier cosa, pero creo que sería muy aventurado jugárselo todo a esa carta. Por tanto, pienso que la solución debería ser otra. 

En una empresa, los resultados que se exigen deben ir ligados a la inversión realizada. Nadie se gasta un pastizal para quedarse en la medianía. Si se invierte mucho es para ganar más, mucho más, no para quedarse igual o perder. Y en función de esos resultados, se hablará de éxito o fracaso. Aplicando este axioma al fútbol, y siendo muy directo, para estar donde estamos, no es necesario pagar fichas altas o gastarse dinero en fichajes. Para estar donde estamos, yo prefiero ver a jóvenes y a canteranos formándose para ser estrellas en el futuro. El Sevilla no se puede permitir el lujo de pagar esas fichas para esto que estamos viendo. Y todo hace indicar que muchas de esas fichas no van a estar el año próximo. ¿Por qué esperar entonces? ¿Por qué pasar por este calvario? ¿ Por qué no se da paso a gente nueva, a savia nueva, a ilusiones nuevas? ¿Vamos a estar peor? ¿Por qué jugadores como Hervás, Luna, Cala, Rabello, Alex Rubio o canteranos que estén destacando no pueden tener sitio? Insisto, para estar donde estamos. ¿Por qué tenemos que seguir viendo a Del Moral, a Coke, a Babá y a otros jugadores que no rinden por más veces que los pongas? ¿Cuánto vamos a esperar? ¿No sería más normal plantear un futuro con jugadores jóvenes de fichas bajas y hambre de crecer? Más que nada porque la realidad nos impone que no nos vamos a poder permitir otra cosa. 

Ya sé que esto es un poco injusto. Ya sé que cada jugador es una persona y que cada persona es un mundo con sus circunstancias. Pero creo que es el momento de dejarse de personalismos y pensar en el conjunto, en el bien mayor. En el Sevilla FC. Para ahora y para el futuro. Ahora mismo, tal y como estamos, hay que olvidarse de objetivos y sacar el equipo adelante. Para eso hay que hacer lo que sea. Lo que sea. Luego, ya veremos hasta donde podemos aspirar. Pero para eso la directiva no puede cerrarse puertas. Para eso hay que estar dispuestos a aparcar el orgullo, a tragarse las palabras, a ser humildes y a poner al Sevilla por encima de todas esas circunstancias personales. Por muy difícil que sea. Porque es muy fácil darse golpes en el pecho y decir cosas como que la entidad está por encima de todo, que nadie es imprescindible salvo el escudo, la bandera y la afición, y soflamas populistas como esas. Pero no lo es tanto aplicarse el cuento cuando llega la hora de la verdad. 

A mí me importa un bledo como quieran llamarle: mala suerte, errores arbitrales, conspiración judeo masónica o la leche en bote. Me importa un bledo. Yo lo único que sé es que mi Sevilla se desangra, se hunde, se despeña. Y mi Sevilla es lo más importante. O debería serlo. Si hay que envainársela para llegar a un acuerdo con los Biris (ya que su apoyo sabemos que es imprescindible), pues se la envaina uno. Los Biris son sevillistas y seguro que vuelven al campo a nada que la directiva les tienda la mano de verdad. Me da igual los rollos que se traigan entre ellos. Y si hay que decidir que el entrenador no puede seguir, pues se decide. Si hay que llegar a la conclusión de que hay jugadores que no pueden vestir la camiseta ni un minuto más, pues se les aparta. O se les cede ahora en el mercado de invierno para ahorrar fichas o lo que sea. No digo que haya que hacer justo todo eso. Digo que si hay que hacerlo, que se haga. Que no se cierren ninguna puerta para mantener el honor personal, el orgullo o simplemente por empecinarse en tener razón. 

Y si hay que reconocer que el proyecto no es indestructible y que hay que renovarlo, reiniciarlo o cambiarlo, pues se hace. Todo eso debe dar igual con tal de que el Sevilla salga adelante. Creo que a la mayoría de la afición no le importaría sacrificar los teóricos objetivos de la temporada con tal de ver avances en lugar de retrocesos. Con tal de que dejen de poner excusas baratas y pasen a la acción. Con tal de ver al equipo batirse el cobre de verdad o de observar a los jugadores del futuro, no a esa caterva de mediocres que nos asolan últimamente. 

Es evidente que, por una razón o por otra, las cosas no funcionan y que el proyecto ya no parece indestructible. No pido la cabeza de nadie. No abogo por dimisiones ni destituciones. No necesariamente, quiero decir. Lo que digo es que yo quiero que mi Titanic no se hunda. Ni tan siquiera con el honor intacto de ese capitán que no se movió del puesto de mando a pesar de conocer el trágico final que le esperaba.

3 comentarios:

EL PAPI MAGASE dijo...

Oues si Rasfa es algo normal todo eso que dices y creo que es algo por lo que se debe de pasar antes de que esto se vaya definitivamente al mismo garete,me recuerda esto al añus horribilis de Camacho,ya lo dije,me da cosa solo pensarlo,pero es que el paralelismo asusta,no es miedo lo que tengo,ya lo expliqué en un post hace dias,es vergüenza de ver como nuestro equipo,nuestro Titanic va directo al iceberg y el rumbo del mismo el capitaán no le da un toque a ese timón que ahora aún lo tiene a tiempo,cuando el iceberg esté encima,ya será demasiado tarde y el hundimiento será mas que una realidad,en fin Rafa nos quedan unas navidades muy comoplicadas con el panorama que tenemos en lo arto,un abrazo hermano.

Alberto H. dijo...

Rafael, aún estamos a tiempo, pero hay que reaccionar ya.

Caemos en picado y todo sigue igual. Primero hay que arreglar el asunto con los Biris, y después arreglar el tema deportivo, que es mucho más complicado.

Un saludo.

Dori dijo...

Hola Rafa¡ la verdada es que se ha perdido la humildad que teníamos hace algunos años y eso esta pasando factura al presidente,al consejo y al equipo.
Nosotros somos un equipo que se le identifica como luchador humilde y con los exitos deportivos que hemos tenido eso,se ha olvidado..
Tenemos que volver a ser humildes para resurguir como ave fenix,nuestros origénes en definitiva.
Te quiero desear un feliz 2013 lleno de ilusión y que tús sueños se hagan realidad...
Salud y sevillismo...Siempre

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