lunes, 16 de mayo de 2011

De cómo acabar un ciclo sin bajarnos del escalón

Es curioso que si ganamos el próximo partido en Cornellá, para poder quedar quintos necesitamos que los patéticos también ganen. O que el Athletic no lo haga, claro, pero tiene tela que la victoria no nos garantice ese puesto y que necesitemos la victoria de otro para poder conseguirlo. El triple empate nos da la quinta plaza. Los dobles empates sólo nos la proporcionan si es ante el Atlético, pero no ante el Athletic. Lo que sí nos aseguramos venciendo es la sexta posición, lo cual nos permite evitar una ronda previa en verano. 

En fin, al final el Sevilla logró la clasificación matemática para competición europea un año más, y van ocho. Si no me equivoco, eso sólo han conseguido Real Madrid y Barcelona en toda la historia. No hay mayor prueba del crecimiento que ha experimentado nuestro club, ni mejor justificación para la exigencia de una hinchada que no quiere volver a lo anterior ni por todo el oro del mundo. 

Y lo más triste es que si hubiéramos ganado los partidos de casa que perdimos contra Mallorca, Getafe, Almería y Español, ahora mismo estaríamos con 67 puntos, con la cuarta plaza asegurada matemáticamente y luchando codo con codo con el Valencia (que tiene 68 puntos) por la tercera. Vamos, en el puesto que nos corresponde, cumpliendo con el objetivo marcado a principios de la temporada. No creo que sea mucho pedirle al Sevilla que le gane en casa a Mallorca, Getafe, Almería y Español. Y ahí ha estado la clave de lo ocurrido este año. Ahí está la diferencia entre cumplir el objetivo o no. En la sangría de puntos en casa. 

El partido de ayer se ganó porque el Sevilla es mejor que la Real Sociedad aun con las muchas bajas que teníamos. También porque jugaron futbolistas comprometidos como Cáceres, Perotti, Negredo o, por supuesto, Kanouté. (Por cierto, ¿a qué esperan para hacer efectiva la opción de compra por el uruguayo?) Y también gracias a la afición que supo perfectamente cual debía ser su comportamiento en esta tesitura. Y eso que se debatió sobre el tema en la blogosfera durante los días previos. A ver quien discute la actitud del sevillismo.  A ver quien lo pone en duda. A ver quien es capaz. 

Es cierto que el equipo no jugó un gran partido. Pero eso es normal, no contábamos con Navas, ni con Rakitic, ni con Fazio, ni con Navarro... teníamos muchas bajas. Las bajas son excusas para no jugar todo lo bien que se podría desear, pero nunca para perder contra equipos que luchan por no descender, y mucho menos en casa. 

De la decisión del "Profesor" de sacar a Acosta y no a Luis Alberto no voy a hablar. Ni tampoco de esperar al descuento para hacer dos cambios. Ya no quiero saber más de nada de eso. Gracias a Dios, esto está ya prácticamente finiquitado, la temporada de transición se ha salvado, al menos con un poco de dignidad, y sólo nos queda certificar el pase a la Europa League sin necesidad de pasar esa eliminatoria previa en julio. 

Pero sí que querría incidir en un aspecto que creo que demuestra a las claras hasta qué punto hemos crecido, y también cómo de grande es la oportunidad que tenemos de quedarnos en estas alturas indefinidamente y no volver a lo que hemos sido durante décadas. Esta es la trayectoria del Sevilla en los últimos 8 años:

Temporada 03/04 - 6º con 55 puntos
Temporada 04/05 - 6º con 60 puntos
Temporada 05/06 - 5º con 68 puntos, a sólo 2 del 2º, el Real Madrid, con 70
Temporada 06/07 - 3º con 71 puntos
Temporada 07/08 - 5º con 64 puntos, empatados con el 4ª (Atlético) y a 3 del 3º (Barcelona)
Temporada 08/09 - 3º con 70 puntos
Temporada 09/10 - 4º con 63 puntos

Llevamos 7 temporadas entre los 6 primeros y 5 temporadas entre los 5 primeros. Este año se ha calificado como de transición y ha sido el peor desde 2004. Y aún así, tenemos la opción de seguir entre los cinco primeros. La plantilla va a sufrir una transformación, se van a ir jugadores que no nos valen, o que ya son demasiado veteranos. Ya han venido, y van a venir más, otros que son más jóvenes y que prometen mantenernos en estas alturas. Y no podemos desaprovechar la oportunidad de crear otro equipo que nos mantenga ahí. Es una oportunidad de oro soñada por el sevillismo durante décadas. Hemos sido testigos de lo más grande que cualquiera de nosotros hubiera podido imaginar. Y la herencia de eso no puede ser volver a lo que éramos antes después de un pico histórico de gloria. La herencia de eso tiene que ser consolidar al Sevilla en esas cinco o seis primeras posiciones. Que dejemos de ser los 8º, 9º o 10º de España y de celebrar en la Puerta de Jerez un a clasificación UEFA algún año que sonase la flauta. Eso es crecer. Subir ese peldaño y no bajarnos de él nunca más. Habrá otros escalones que subir en el futuro, pero en el que estamos nos tenemos que mantener.

Ese es el reto de la directiva hoy por hoy. Demostrar que son tan buenos como parecen y volver a hacer un equipo grande una vez el anterior va dejando paso por causas naturales de la edad. 

Ojalá sean así de buenos de verdad. Ojalá este equipo que está dejando paso haya sido fruto de su buena gestión y no de un golpe de buena suerte.

En Sevilla ya tenemos a quienes celebran por todo lo alto éxitos menores. 

Nosotros tenemos que certificar la quinta plaza (o al menos la sexta) para no bajarnos del escalón en el que estamos. 

1 comentario:

Juan Angel de Tena dijo...

No lo dudes amigo.
El que en una temporada como esta, el Sevilla haya abierto de nuevo la puerta de Europa, no te quepa la menor duda que los buenos tiempos volveran.
Un fortisimo abrazo y enhorabuena sevillista.

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