viernes, 20 de mayo de 2011

Pienso, luego estorbo

Hoy me voy a meter en un terreno que no es el habitual en este sitio, ni mucho menos, pero que, dadas las circunstancias, es casi imposible no hacerlo o mirar para otro lado. Me refiero a la política, y en concreto a las manifestaciones que están teniendo lugar estos días por toda España. 

Vaya por delante que las apoyo sin reservas. Me parece de las cosas más saludables que han ocurrido al respecto en España en los últimos años, por no decir décadas. 

Lo primero que quiero decir es que esto no es nada nuevo. Ni siquiera espontáneo (lleva tiempo organizándose en la red). Hace unos meses, un señor francés de 93 años publicó un libro llamado "¡Indignaos!" ("Indignez Vous!") en el que pedía justo lo que está ocurriendo ahora en España (que no en Francia... aún) Este señor se llama Stéphane Hessel, y en la propia página web dedicada al libro lo define como "un ciudadano, judío, nacido en Alemania y nacionalizado como ciudadano francés posteriormente, una persona que ha vivido incluso el horror de un campo de concentración y que publica este alegato de movilización destinado a la juventud, instándoles a abandonar la indiferencia en estos tiempos adversos"

Y no es un señor cualquiera. Es nada menos que uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Vamos, que sabe de lo que habla el hombre.  

Lo que está ocurriendo en España no es sorprendente. Lo sorprendente es que no hubiera ocurrido antes. Sinceramente, si yo fuera uno de los líderes de los sindicatos, ahora se me estaría cayendo la cara de vergüenza porque a los supuestos motores de las reivindicaciones sociales les ha cogido esto a contrapié. Ellos que se creen la voz del pueblo, no tienen ni idea de lo que piensa dicho pueblo. 

Por mucho que los grandes partidos no se enteren, o no se quieran enterar, esto no es la forma lúdico-festiva de expresarse de unos jóvenes inconformistas y manipulados por no sé qué poderes ocultos. En esas concentraciones hay gente de todo tipo, como demuestra el hecho de que no tengan un discurso claro ni unos objetivos definidos. A cada uno que le preguntas te contesta algo diferente. Se trata, ni más ni menos, de gente que está hasta los cojones (con perdón) de todo. Y que ha salido a la calle a gritarlo a los cuatro vientos. Unos piden la reforma dela ley electoral. Otros que le quiten el dinero a los banqueros. Otros que se vote a los partidos pequeños. Otros quieren oportunidades, trabajos dignos... lo que sea. Cada uno con su problema y su queja particular. Es lo que se llama una sociedad harta de todo. 

Hace unos días se publicó en el blog "Almas Sevillistas" un interesante artículo acerca de los enfrentamientos que hay entre los aficionados sevillistas, que cada vez están más encasillados en esa horrible nomenclatura de "oficialistas" y "no oficialistas". Se creó un debate en el que opiné que la bipolarización es algo que se nos está intentando imponer desde no sé qué instancias. O Madrid o Barça, o PP o PSOE.... Justo contra eso se manifiestan aquellas personas porque intuyen que da igual quien de esos dos gane las elecciones, que todo seguirá igual. 

Yo supongo que nos quieren bipolarizar porque de esa manera es más fácil manejarnos. Es más sencillo controlar dos variables que cinco, que veinte o que cincuenta. Es mejor que no pensemos. Y, caso de hacerlo, que pensemos poco. Un par de cosas y ya está, algo facilito de sobrellevar. Bipolarización. En política, en fútbol... en cualquier cosa que se nos ocurra. 

Pienso, luego estorbo... así he titulado el post. Se trata de la transcripción literal de una pancarta que he visto en una de las concentraciones, y que me ha parecido absolutamente genial. De la juventud actual se dicen dos cosas (otra vez, bipolarización). Que es la generación ni-ni (ni estudia ni trabaja) y que es la generación mejor preparada de la historia. ¿Se puede ser más extremista? ¿No hay término medio?

¡Claro que hay término medio!

Cada persona es diferente, cada uno tiene su punto de vista. Yo puedo ser del Madrid y querer que el Barça gane la Champions. ¿O no? Yo puedo ser de derechas, pero defender algunas propuestas del PSOE, ¿o no? Yo puedo sentirme disgustado con el juego del Sevilla de Jiménez, pero ser feliz con los magníficos resultados obtenidos. Y se puede ser un joven ni-ni sin quererlo. Se puede no estar estudiando por haber terminado una carrera, y no estar trabajando porque es que no hay trabajo. Cinco millones de parados no es una cifra. Es un drama con consecuencias. ¿O no?

Pues bien, ahí está la gente en la calle. ¿Qué se creían estos políticos? ¿Que bipolarizando a saco iban a quitar a la gente de pensar? Sin duda han conseguido apaciguar a las personas. Sedarlas, hipnotizarlas, incluso comprarlas a base de subsidios. Qué bonito es estar dos o tres meses sin trabajar, descansando y cobrando a la vez, podría pensar alguno. Pero cuando esos dos o tres meses se convierten en dos o tres años... ¿qué se han creído estos políticos? ¿Que esto no iba a estallar nunca? ¡Insensatos!

Pero lo más triste de todo esto es que ahora hay quien quiere sacar rendimiento de lo está ocurriendo. Que hay quien intenta convencer al personal de que esas personas están manipuladas, que hay una mano negra detrás, que la gente no piensa por si misma. Y, sobre todo, la gran preocupación de los partidos es a ver a cual de ellos va a afectar más esto que está ocurriendo, ya que estamos a las puertas de unas elecciones. Incluso, la Junta Electoral Central ha prohibido las concentraciones porque "deben garantizar que no haya obstáculos para que la gente pueda ir libremente a votar"

¡No te jode!

Pues que prohíban también que la gente se vaya a playa el fin de semana, que los atascos de tráfico también obstaculizan eso. ¡Qué poca vergüenza!

De lo que no se dan cuenta estos tipos es de que la gente piensa. Sí, señores, piensa. Y del pensamiento a la acción hay un paso, que por la razón que sea no se ha dado hasta ahora. Pero que por fin se ha dado. Y esos poderes que intentan bipolarizarnos para que pensemos menos, para que pensemos en simple, están ahora alucinando porque no tienen ni idea de cómo interpretar esto. 

Yo pienso, vaya si lo hago. Y si por eso les estorbo, pues que se jodan.

Con perdón. 

1 comentario:

EL PAPI MAGASE dijo...

Estoy seguro de que ya no hay marcha atrás,habrá un antes y un despues de estas elecciones,un abrazo y como siempre felicitarte por tu entrada,grandiosa hermano,yo también pienso,aunque no me expreso como lo haceis aqui en la blogosfera unos pocos a los que admiro y os sigo a diario.

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