viernes, 10 de diciembre de 2010

Antes sencillo que muerto

Lo primero de todo, decir que lo lamento mucho por esa panda de agoreros que vaticinaban/deseaban una Junta General convulsa y desastrosa, llena de accionistas enfurecidos por la indignación y cargando sin piedad contra una acorralada directiva. Esos que llevan días/semanas dosificando la información (la mala información) en un intento de caldear el ambiente de una reunión tan importante. Que se han dedicado a soltar mentiras o exagerr verdades. Que no han dudado en magnificar hechos que en otras circunstancias se pasan por alto. A todos ello, repito, lo lamento mucho. Y lo lamento no porque la Junta se haya desarrollado con normalidad, sino porque debe ser de lo más frustrante empeñare en algo con tanto denuedo para no conseguir nada. Y también el ver que el colectivo de los accionistas del Sevilla tiene el grado de inteligencia suficiente como para no dejarse manipular. Una de dos, o los habéis minusvalorado o directamente sois más torpes que ellos. O ambas cosas, que también puede ocurrir.

Respecto a los temas que se trataron, hubo cosas que me convencieron y otras que no tanto. Por empezar con algo, lo haré con el asunto de las subidas de sueldo. Subidas que no lo fueron tal, simplemente se trataron de primas por objetivos. A ver, cualquiera que se mueva un poco por el mundillo empresarial sabe que eso de premiar a los empleados por alcanzar según qué metas es algo de lo más normal del mundo, que está presente en todas partes. Incluso en el fútbol. A nadie se le ocurre decir que a los jugadores se les ha suido el sueldo porque hayan cobrado las primas por objetivos al final de temporada. Y es justo eso lo que ha ocurrido con algunos de nuestros directivos.

Y respecto al demagógico argumento de que tales primas son indignas porque estamos en crisis, yo me pregunto si Monchi también tiene la culpa de que nos encontremos en tal situación. Monchi es un alto cargo de una empresa que tiene un sueldo y unas primas por obtener ciertos resultados. Dichos resultados son ganar la liga, ser segundo, meterse en Champions, ganar la Copa del Rey o ser subcampeones. Yo no sé si hay gente que aún no se ha enterado de que el Sevilla el año pasado fue cuarto y ganó la Copa. Es decir, que firmó la tercera mejor temporada de la historia de la entidad. LA TERCERA MEJOR. Y eso tiene un premio para el que planificó tal temporada, por mucho que algunos se empeñen en echar mierda sobre esa planificación. Y si estamos en crisis, pues volvamos nuestras quejas al respecto contra los responsables de dicha crisis, no contra un trabajador al que han recompensado por haber triunfado en su trabajo. Como por otra parte está establecido en su contrato. Peor es lo de las primas de los futbolistas, que ellos ganan más, trabajan menos y los incentivos son mayores, hayan jugado bien, mal o regular. Y de eso no dice nada nadie. ¿No será que cargan contra Monchi por ser piedra angular de nuestro proyacto? Por favor, no nos dejemos manipular.

Bien, una vez dada la de cal, ahora viene la de arena. (O al revés, que nunca he tenido claro si lo de la cal es bueno o malo) No me han convencido los argumentos de los fichajes fracasados. Y no me han convencido por lo siguiente. Cuando seis o siete años atrás veíamos de lo que era capaz Monchi sin apenas un duro, muchos nos preguntábamos qué clase de equipo formaría de disponer de millones de euros. Y ahora que dispone de ellos, ya vemos lo ocurrido. Yo no dudo de la supuesta calidad de los jugadores que han venido. Y también veo normal que alguno fracase. Pero no me gusta eso que dicen de que en los últimos siete u ocho años han habido más éxitos que fracasos porque la mayoría de los éxitos vinieron al principio de ese periodo y la mayoría de los fracasos al final. En el Sevilla hay jugadores que, por la razón que sea, no rinden y parece complicado que lo vayan a hacer. Y eso es un lastre deportivo que impide que haya buen ambiente en el vestuario. A mayor número de jugadores a disgusto, mayores dificultades de crear dicho ambiente. Y también economico porque esas fichas de las que no nos podemos desprender impiden la llegada de otros jugadores que pudieran mejorar las prestaciones. Aquí hay un presupuesto y unas limitaciones. Y como decía el de la tele: "las gallinas que entran por las que van saliendo". El problema es que no pueden entrar gallinas porque las otras no salen. Y para colmo estamos con mayores restricciones económicas por no haber entrado en Champions, cuando se suponía que lo debíamos haber hecho. Cuando el presupuesto se hizo contando con los ingresos de la máxima competición continental (Monchi cobrará menos este año, por tanto, y sin bajarse el sueldo). La cosa no pinta bien en este sentido. No me convence el asunto. Por eso creo tanto en que es el momento de la cantera. Porque son jugadores que mejoran bastante de lo que hay y no suponen un coste extra. Ojalá vayan por ahí los tiros.

Por último, y volviendo a lo de la crisis, ya he dicho que no me parece argumento para cargar contra las primas de los directivos. Pero sí respecto a los abonos. Ha dicho el Presidente que es un tema que se va a estudiar. Pues que se haga. No se puede decir que somos una ciudad pobre y la segunda com más paro de España para justificar que tenemos más dificutades que otros para alcanzar los objetivos y luego subir los abonos cuando van las cosas bien y no bajarlos cuando van mal. Para cuadrar los numeros, yo prefiero que se venda a algún jugador cada año, que se suban a chicos del filial, que se fichen a Martís, Davides, Javis Navarros y Pablos Alfaros (perdón por la licencia con los plurales) y tener la grada llena de gente que ver a los Konkos de la vida pasando de todo, y a los Zokoras de turno "living la vida loca".

Yo soy así, muy de la tierra, muy de los míos. Prefiero ser humilde y feliz que supuesto rico y amargado. No me gustan nada los aires de grandeza que se han instalado en nuestra parroquia en los últimos años. Me gusta ser grande, pero no creérmelo sin acabar de serlo. Y Del Nido bien haría en dejarse de frases altisonantes. Que primero dice que somos la "hostia", que nadie nos va a parar, que somos indestructibles y yo qué sé qué más soflamas, y luego argumenta lo de la pobreza, lo del sexto presupuesto y todas esas gaitas para justificar su gestión.

La gestión de Del Nido es buena, pero no hace falta alardear de ello con bravuconerías. Porque la gente se las cree y luego todo redunda en perjuicio del club. Y es entonces cuando se necesitan las explicaciones. Parece mentira que con la mediocridad que siempre hemos sufrido, sea ahora cuando más amargados vivimos. Y si no se ataja esto a tiempo, la cosa lleva mal camino.

Decía la canción aquello de "antes muerta que sencilla"...,

pues yo digo "antes sencillo que muerto".

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