sábado, 5 de mayo de 2012

La trituradora de entrenadores

Lo llevo opinando desde hace mucho tiempo y los acontecimientos y sucesos no hacen más que fortalecer dicha opinión. El gran problema del Sevilla está en el vestuario. Ellos son los grandes culpables de la situación en la que nos encontramos. Por supuesto, la directiva está para tomar decisiones y solucionar problemas, y si no son capaces de solucionar ese, pues también tienen su cuota de responsabilidad. Pero creo que erramos si sólo cargamos contra estos últimos. Del mismo modo que si lo hacemos sólo contra los primeros, pero es que son los primeros los que de verdad están hundiéndonos.

Esta semana ha tenido lugar un nuevo episodio de este cuento de nunca acabar que son los problemas en el vestuario sevillista. Es que es increíble. Ya sé que roces se dan en todas partes y en cualquier circunstancia, pero es que por aquí ya van varios, y eso no puede ser casualidad. ¿Qué coño le dice Rakitic a Deivid para que el canterano se revuelva de esa forma? ¿Quién leches se cree el suizo-balcánico para actuar de esa forma? Con la temporadita que nos está dando, ¿cómo es posible que, encima, se ponga chulo?

Este tipo de sucesos se convierten en meras anécdotas cuando las cosas van más o menos bien. O cuando el rifi rafe es como consecuencia de la intensidad propia (y debida) de los entrenamientos, o sea, cuando uno le hace una dura entra a otro, fruto de dicha intensidad. Pero es que las cosas ya pasan de castaño oscuro. Llevo toda la temporada preguntándome qué coño pasa en ese vestuario. No dejan de salir rumores y rumores sobre actitudes de unos, enfrentamientos de otros, luchas de egos, si tú no corres, yo tampoco... peleítas, jugadores que se quitan del cartel, jugadores que siempre están lesionados, lo que lleva a algunos preguntarse si no estarán fingiendo...

No quiero hacer caso de rumores porque no son más que eso, rumores. Y los rumores, en muchos casos, suelen ser interesados, suelen ser tiritos o puyitas que unos y otros lanzan para hacer daño o para convencer a los demás de que tienen razón en lo que sea. Paso de eso. Pero es que ya son demasiados.

Y es evidente que algo ocurre.

En la rueda de prensa de ayer, Michel dijo una serie de cosas que no hacen más que convencerme con más intensidad de que esto que pienso no se desvía demasiado de la realidad:

(Respecto a los rumores sobre Caparrós) 

"Me dan igual, lo que creo es que a Joaquín Caparrós o a cualquier otro habría que verle trabajar en estas circunstancias".

¿En qué circunstancias?

"Este club ha tenido cinco entrenadores en los últimos tres años. No todos pueden equivocarse"

Luego el problema no está en el entrenador de turno.

"Me siento satisfecho con mi trabajo, hay cosas que se han hecho que los resultados han tapado"

¿Qué cosas se han hecho han sido tapadas por los (malos) resultados y por eso no han salido a la luz, no se han conocido?

"Spahic no juega porque dice que está lesionado"

¿Dice? No que está lesionado, sino que dice que está lesionado. Y se lo tiene que creer. Y nos lo tenemos que creer.

Este discurso es muy parecido a algunas cosas que decía Jiménez, a aquello a lo que se refería Manzano y casi, casi igual a los lamentos de Macelino de hace pocos meses. Recordemos lo que dijo de Campaña, su reacción con el asunto Medel - Spahic, algún que otro tirito a Negredo...

Ya lo he comentado en alguna ocasión. El Sevilla se ha convertido en una trituradora de entrenadores, y Michel se ha dado cuenta. Al igual que sus antecesores, Michel se da cuenta de que su futuro está en juego y que está en manos de unos tipos a los que parece importarles una mierda todo lo que no sea su ego. Se nota que le gustaría defenderse. Que querría señalar claramente a los culpables para convencer al personal de que es un buen entrenador que merece seguir en el club y que los malos resultados no son motivados por su mal trabajo, sino por factores que afectarán a cualquiera que venga si no se eliminan antes.

 "Habría que ver a Caparrós trabajando en estas condiciones".

Pero no puede hablar claro. No puede, sabe que no puede, sabe que un profesional ha de trabajar duro con lo que tiene y lavar en casa los trapos sucios. Sin embargo, es esa actitud la que le va a destrozar a él también. "Hay jugadores que han hecho una mala temporada y que seguirán", dijo ayer también. Quien tenga oídos, que oiga. Se lo ve venir. Él puede ser otro de los triturados. Que pase el siguiente. 

La primera plantilla del Sevilla parece ser un nido de víboras. Y así es imposible llegar a ninguna parte. Un grupo de jugadores de los que muchos cobran una gran cantidad dinero que el club difícilmente se podría permitir con el presupuesto resultante de no jugar competición europea. Sí las fichas de unos pocos, pero no la de tantos. 

Y mientras, en el filial, un grupo de buenos jugadores aún muy jóvenes mantienen un magnífico nivel en la categoría que les corresponde y se sabe que el ambiente y el buen rollo que hay en dicho grupo es una de sus señas de identidad. 

Blanco y en botella. Para mí es blanco y en botella.

Dicen que, cuando van las cosas mal, los entrenadores son los primeros en caer porque es más fácil echar a uno que a veintidós. 

Igual el Sevilla debería plantearse el caso contrario. Evidentemente, no echar a toda la plantilla, pero sí hacer una limpia importante, sin piedad, quedándose con lo bueno y desechando lo malo. De ahí se podría sacar dinero de traspasos y ahorrarse importantes fichas, ajustando el presupuesto a nuestra nueva realidad. Eso sí, para eso necesitamos unos dirigentes con el valor de llevar a cabo esa tarea. Si los actuales están convencidos para hacerlo, adelante, tienen mi confianza. Pero si no, por favor, dejen paso a quien sea que está capacitado para esta misión.

En mi opinión, hacer otra cosa no sería más que una huida hacia adelante. No curar la enfermedad, sino retrasar un poco la fecha de la muerte.


5 comentarios:

juan antonio de la rosa dijo...

El problema puede que este en una plantilla acomodada.

Pero pienso que mas bien esta en unos directivos acomodados y aprovechados.

Mucho Amiguismo y mucha familia .

Hay Clanes y eso no es bueno.

Renovacion desde la base.

Saludos Sevillistas.

Dori dijo...

Me ha quedado de piedra con tú post,
pues nada a los que le coresponda que lo areglen que ya estan tardando.Porque si es así no se puede consentir.
Saludos sevillista.

EL PAPI MAGASE dijo...

El mensaje está claro Rafa,CAMPEÓN DE CAMPEONES DE ESPAÑA,cantera,cantera y cantera,eso y trabajo a destajo,limpia a fondo y abrir ventanas que entre lo bueno y salga lo malo,lo que si hay que tener también claro es el discurso de final de temporada y de principio de la que viene,no mas engañabobos ni vender burras por pura sangres,un abrazo.

Marcu dijo...

Estoy de viaje. Llegué tarde.
Sólo felicitarte por lo que tú sabes.

Un abrazo

Alberto H. dijo...

Seguro que si el club pudiera, haría una limpia. El problema es que no es tan fácil. Para eso tienen que llegar buenas ofertas y que los jugadores quieran irse. El club ha hecho una fuerte inversión en algunos jugadores, y el mal rendimiento de éstos ha provocado su depreciación. Lógicamente, el club querrá, como mínimo, recuperar lo invertido, o en el peor de los casos, no perder mucho dinero.

Y luego está el tema del rendimiento. Por ejemplo, es de esperar que Trochowski mejorará su rendimiento la próxima temporada, pero tambien tenemos el caso opuesto en Rakitic, del que todos esperábamos que se iba a salir este año. En definitiva, el rendimiento de un jugador es una incógnita y depende de múltiples factores, que además son impredecibles.

Como digo, ojalá fuera fácil hacer una limpia, pero lo cierto es que es bastante complicado. Y por otro lado, no conviene olvidar el riesgo de cambiar a una gran parte de la plantilla de golpe. Sin ir más lejos, el año que bajó el Sevilla de Camacho se hicieron, si no recuerdo mal, once fichajes.

Un saludo.

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