martes, 29 de mayo de 2012

La vergüenza de Bankia

Hagamos un ejercicio de imaginación. Hace cinco años (mediados de 2007), el director de una oficina de Bancaja firmó en notaría una hipoteca que él mismo concedió a una pareja de bolivianos que llevaban varios años viviendo en España. El importe fue de unos 150.000 euros, aunque el sabía que el piso hipotecado valía uno poco menos en realidad. Sin embargo, ese era un detalle sin importancia. De hecho, la compraventa fue por sólo 120.000, mientras que el resto se destinaría a diversas reformas, mobiliario, incluso para que el propio cliente terminara de pagar el coche que hacía no mucho había comprado, financiado también por Bancaja. ¿Y cómo es posible que eso se pudiera hacer? Muy sencillo. Se le unta un poco de pasta al tasador que va a valorar la vivienda y este infla en valor de la misma lo justo para que los números cuadren. Y como los pisos llevan años aumentando su valor de un modo contundente e imparable, en apenas unos meses se adecuará el precio del inmueble con la hipoteca concedida. 

Esta práctica fue de lo más habitual durante los años de boom inmobiliario en España. Se hacía por sistema, una y otra vez, sin contemplaciones. Hay que tener en cuenta que para que cuadren los balances de los bancos, entre otras muchas cosas, es necesario que el montante de dinero prestado en hipotecas al menos coincida con el valor real de los inmuebles hipotecados. ¿Por qué? Pues porque los bancos prestan con el dinero que las personas depositan en sus oficinas. Ese dinero no es de los bancos, pero lo utilizan para eso. Es su negocio, y el beneficio viene de los intereses que se cobran a las personas a las que se presta. Por tanto, para que un banco esté saneado tiene que tener disponible el dinero de sus clientes. O al menos demostrar que lo tienen invertido en activos cuyo valor se corresponde con ese dinero de sus clientes. La operación del primer párrafo era arriesgada porque se está prestando más que el valor del inmueble hipotecado. Pero, como decía, ya que el valor de los pisos se venía incrementando año tras año, era de suponer que dicho valor se igualaría al dinero prestado en poco tiempo. 

Eso fue así hasta que los pisos dejaron de revalorizarse. Y ahí comenzó el gran problema de los bancos. O de muchos de ellos, que no todos tuvieron un comportamiento tan arriesgado. Entidades como Bancaja sufrieron mucho las consecuencias del estallido de la burbuja inmobiliaria. En el ejemplo del principio, dieron una hipoteca de 150.000 € por un piso que sólo valía 120.000 con la esperanza de que dicho valor se igualase en poco tiempo. Pero con el crack inmobiliario, no sólo no ocurrió esto, sino todo lo contrario. El precio de la vivienda se desplomó y lo que valía 120.000 en 2007 pasó a valer 100.000 un par de años después. La hipoteca, no obstante, apenas bajó de 150.000. Para colmo, y con motivo de la crisis, la pareja de bolivianos perdió sus empleos y ante la imposibilidad de encontrar otros, se acogió al programa del gobierno en base al cual se le daba una cantidad de dinero para que volvieran a su país. Y lo hicieron, dejando el piso impagado. Ahora Bancaja tiene una hipoteca concedida para un piso que vale mucho menos de lo que se prestó, y para colmo, ya saben que no van a cobrar. Pero es que el dinero prestado no era del banco, sino de los clientes del banco que depositaron sus ahorros allí. Si algún día quisieran sacarlo, igual no lo tienen disponible.

Ante este problema generalizado (no sólo de Bancaja, sino de otras muchas entidades), el gobierno de Zapatero promulga decretos para facilitar la fusión de entidades, de manera que las más potentes se hagan con las más deficitarias y que el propio sistema bancario sea el que reparta en su seno las pérdidas de unos, compensándolas con las ganancias de otros. En ese sentido, Caja Madrid, una de las potentes, absorbe Bancaja (y otras cajas más pequeñas) y se crea Bankia. Caja Madrid asume las pérdidas de Bancaja, pero con una buena gestión (ahí ya estaba Rodrigo Rato) y un buen plan de saneamiento, en un futuro cercano ese banco sería solvente. Pasarían unos pocos años complicados, pero luego serían una entidad poderosa. Esto ocurrió en 2010, y el nuevo banco comenzó a operar a primeros de 2011. 

Al terminar 2011, Bankia declaró unos beneficios muy pequeños. Pero beneficios, a fin de cuentas. Lo cual, teniendo en cuenta tanto marrón como tenían en sus balances, pues no estaba nada mal. Porque casos como ese del piso de los bolivianos, que vale mucho menos que la hipoteca que se le concedió y que, además, no se va a cobrar porque los dueños se fueron, los hay a patadas. En este caso, los dueños volvieron a su país. En otros, simplemente se les desahucia. 

Sin embargo, en 2012 se demuestra que la cosa está muchísimo peor de lo que se dijo, hasta el punto que el Estado se ve obligado a entrar en acción y nacionalizarlo. ¿Por qué? ¿Cómo es posible que se digan unas cifras y luego otras completamente diferentes? Eso es muy sencillo.

Después de muchas reformas financieras y directivas europeas, en la la actualidad los bancos tienen que provisionar un porcentaje importante del valor de los activos que tienen. Esto quiere decir que han de apartar dinero en metálico en función de los inmuebles que tienen hipotecados. ¿Y cual es el valor de esos inmuebles? Ahí está el quid de la cuestión. El motivo por el que bailan las cifras. Volvamos al ejemplo de Bancaja. Aquel piso valía 120.000 € en 2007 y bajó a 100.000 un tiempo más tarde. Y la hipoteca es de 150.000, con lo que la diferencia es de 50.000. Ese es el desfase, el agujero. Pero si yo hago las cuentas inflando el precio de los inmuebles, el agujero disminuye. Si yo digo que el piso vale 120.000 en vez de 100.000, el desfase es de 30.000, no de 50.000. Y si digo que vale 160.000, tengo beneficios. 

No es así de sencillo, es bastante más complejo, pero el ejemplo está bien para entender el concepto básico.

Así se adaptan los balances para presentar buenos números. Pero las mentiras tienen un recorrido muy corto y tarde o temprano acaba por estallar todo. Como le ha ocurrido a Bankia. Lo que el año pasado eran beneficios se transformó en un desfase de 7.000 millones hace unas semanas. Y cuando los nuevos gestores han llevado a cabo una auditoria en condiciones, ha aparecido el monumental agujero de 23.000 millones del que se habla ahora. Pero es que incluso han contratado a una auditora externa independiente para que certifique esta cifra, con lo que igual vuelve a cambiar en un futuro próximo. 

Y el Estado ha de intervenir. Ha de hacerlo, no queda otra. Recordemos el primer concepto. Unos clientes depositan su dinero en un banco. Y el banco lo utiliza para prestarlo a otros clientes a cambio de un interés. Ese interés es el beneficio del banco. Pero el dinero no es suyo, es de los clientes que lo depositaron allí. Cuando un banco quiebra, eso quiere decir que los clientes que colocaron allí sus ahorros, pierden su dinero. Y el Estado está en la obligación de mirar, no por los bancos necesariamente, sino por los ciudadanos. Y los que tienen su dinero en Bankia son ciudadanos como cualesquiera otros. 

Lo indignante no es que el Estado tenga que intervenir. Lo indignante es que lo haga y que aquí no pase nada. De entrada, es evidente que los antiguos gestores "maquillaron" las cuentas. Y aparte, ¿donde está el director de la oficina aquella del primer párrafo que dio una hipoteca por un importe superior al valor del piso? ¿Donde está el jefe de ese director que lo aceptó? ¿Donde están los responsables del departamento de riesgos del banco que dieron el visto bueno a la operación? ¿Dónde están los responsables de todo este desaguisado?

Porque las miradas están puestas en Rodrigo Rato. Y no seré yo quien defienda el ex ministro (sobre todo por lo que decía de "maquillar" las cuentas), pero cuando este señor llegó a Caja Madrid, los desmanes ya se habían hecho. Ahora lo que ocurre es que se están comiendo las consecuencias. 

Por cierto, recordemos que Caja Madrid es el "banco bueno" de todos los que se fusionaron para crear Bankia. Un "banco bueno" que no fue capaz de absorber tanta "maldad" como había dentro de los demás con los que se fusionó. 

9 comentarios:

EL PAPI MAGASE dijo...

Menudo descalabro Rafa,el verano en puertas y las vacaciones de algunos que no merecen mas que estar a la sombra y no precisamente de los pinos,está al caer,siento impotencia ante tanto desproposito.

juan antonio de la rosa dijo...

Lo que esta ocurriendo en España es intolerable.
No hay nadie que salga y denuncie todo esto .
Que nos esta ocurriendo que estamos consintiendo dia a dia que nos sigan pisoteando.
No se....

Marcu dijo...

Otro magnífico post. Quien no entienda el asunto de Bankia que entre aquí
El ejemplo de la pareja de bolivianos, para aclarar conceptos es fantástico.
Pedagogía y didáctica por los cuatro costados.

Claro está que como siempre, el problema está en los políticos. El dia que éstos dejen de intervenir en las Cajas (en todas), quizás el problema se allane, aunque el daño ya está hecho.

Un abrazo

Marcu dijo...

ÚLTIMA HORA:

Aurelio Izquierdo, directivo de Bancaja podría cobrar hasta 14 millones de euros. 7.63 por una póliza de jubilación, fallecimiento o invalidez y otros 6.28 millones por jubilación anticipada. Lo dice BFA-Bankia.

¡¡¡ pa mear y no gotear !!!

¡¡¡ Cómo está la blogosfera !!!

Dori dijo...

Cada día lo tengo mas claro,los politicos,los bancos,toda esta gente sín verguenzas son la ruina del españolito de a pié del que verdaderamente trabaja para que ellos con sus malas artes,se lleven lo que nos cuesta tanto ganarnos y, encima sín nadie que nos defienda.
Esto cada vez da mas asco..
Saludos sevvillista

Juan Jose Roman dijo...

Hay algunas cosas que no has tenido en cuenta en tu análisis y responden a preguntas concretas:
La primera es ¿Cómo podían dar contínuamente créditos los bancos, si no existía una entrada contínua y creciente de depósitos de cliente? La respuesta es una palabrota que se llama "titulización".
La segunda es ¿no se controlaba esto por nadie? La respuesta es El Banco de España.
La tercera es ¿quien se ha llevado el dinero que se ha ganado durante estos años? Se lo han repartido, bien llevándoselo o bien teniendo derecho a llevárselo; en ambos casos los mismos que tienen el dinero o el derecho eran quienes decidían a qué cantidades accedían ¡Genial timo!
La cuarta es ¿entonces a Cajamadrid no le ha afectado la crisis porque no dió estos préstamos hipotecarios ni a clientes bolivianos, ni a promotores españoles o enmascaró las cifras también para hacerlas parecer buenas con el consentimiento de su comunidad y del BCE? Lo segundo.
La quinta es ¿de donde saca el dinero el Estado para pagar estos rescates si no hay dinero para Sanidad, ni educación, que no han sido los culpables de la crisis? En el sistema financiero de la CEE de la Deuda Pública, es decir de los bancos privados, que a su vez lo sacan de inversores y de los préstamos que le hace el Banco Central Europeo al 1% y compran la deuda española al 5, al 6 o más. Negocio completo, negocio Comansi.
En fín, como dice Arguiñano unos gansters.

Manuel Miranda dijo...

Si un banco quiebra los clientes no pierden su dinero. Lo que tengan en sus cuentas, hasta 100.000 € lo tienen asegurado por el FGD:

"El Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito fue creado por el Real Decreto-ley 16/2011, de 14 de octubre. Tiene personalidad jurídica propia, con plena capacidad para el desarrollo de sus fines en régimen de derecho privado, y su sede está en Madrid.

El Fondo tiene por objeto garantizar los depósitos en dinero y en valores u otros instrumentos financieros constituidos en las entidades de crédito, con el límite de 100.000 euros para los depósitos en dinero o, en el caso de depósitos nominados en otra divisa, su equivalente aplicando los tipos de cambio correspondientes, y de 100.000 euros para los inversores que hayan confiado a una entidad de crédito valores u otros instrumentos financieros.

Además de ofrecer estas dos garantías, distintas y compatibles, el Fondo tiene por objeto también la realización de actuaciones que refuercen la solvencia y funcionamiento de una entidad de crédito en dificultades."

http://www.fgd.es/es/index.html

Ravesen dijo...

@Papi Magase - Juan Antonio de la Rosa

Yo creo que la fiscalía debería de meter mano, pero eso no es más que una ilusión, una ingenuidad.

@Marcu

Creo que al final no le van a pagar esa pensión. Pero esas cosas las debería haber controlado el Banco de España. Los primeros culpables son los sinvergüenzas. Y luego, los que tienen que controlarlos y que no lo hicieron como Dios manda. Ahora, pasa lo que pasa.

@Dori

Toda la vida ha sido igual. Unas veces de una manera y otras de otra, al final siempre pagamos los más débiles.

@Juan José Román

Hay muchísimas cosas que no he tenido en cuenta. Si lo meto todo, me sale un libro completo. Te respondo:

1. Los bancos tienen maneras de conseguir dinero. EN el mercado secundario. Pero sigue sin ser suyo. Otros bancos les prestan a cierto interés. La titulización es una técnica más.

2. Por supuesto, el Banco de España debería haberlo hecho.

3. Totalmente de acuerdo

4. Puede que hicieran lo segundo también, pero la crisis le afectó menos que a otras entidades porque arriesgó menos en su momento. Igual que La Caixa, el Santander y algunos otros.

5. Lo querían sacar emitiendo deuda por parte del FROB para que no afectase al déficit. Pero parece que la UE les ha dicho que nanai.

Lo que está claro es que en todo este lío, los bancos no van a perder, pero los ciudadanos, sí. ¿Prefieres la palabra gangsters, o mejor mafia?

@Manuel Miranda.

Yo ante profesionales del sector, mejor escucho, veo y callo. Y aprendo. Es cierto que no he hablado del FGD, pero como decía antes, me he dejado muchas cosas porque sólo quería hacer un resumen general explicando los motivos que nos han llevado a esta situación.

Por supuesto, es todo mucho más complicado, pero hablar de todo supone escribir un libro y, aparte de que no me llega el conocimiento para ello, no era mi intención.

De todos modos, el FGD tiene un problema. Imagina un pequeño negocio como el mío que tiene su dinero en una cuenta y que con ese dinero hace los pedidos y paga a los proveedores. Si el banco quiebra, el FGD no llega al día siguiente a pagarme lo mío. Seguramente tardaré una buena temporada en ver el dinero. ¿Qué hago hasta entonces? ¿Cierro? Sé que lo tengo garantizado, pero mientras me lo devuelven, no tengo líquido para seguir operando en mi negocio.

Sea como sea, para los ciudadanos interesados, siempre es mejor evitar la quiebra, por mucho que sus depósitos estén asegurados.

Pero te agradezco el comentario porque la verdad es que se me había pasado decir algo de este fondo.


Muchas gracias a todos, un abrazo.

Jose Luis dijo...

Aqui hay un enlace para recoger firmar a "No al rescate de Bankia":
http://www.avaaz.org/es/petition/No_al_rescate_de_Bankia/?ctVKFdb

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