lunes, 24 de octubre de 2011

Ocho faltas, nueve tarjetas y un punto

Ayer domingo me comían los demonios con el lío este entre Kanouté y Cesc. Leí un poco en un rato que tuve libre, pero no me puse a escribir porque los sábados tarde y los domingos son para mi familia, eso es sagrado. Además, así de paso relajaba un poco los ánimos, que a mí me gusta escribir con la cabeza tranquila para así no decir demasiadas tonterías. 

De todos modos, estaba deseando de que llegara la mañana de hoy, no para trabajar, sino para exponer mi opinión acerca del asunto. Claro que el asunto ha evolucionado, y ahora resulta que los jugadores se han pedido perdón mutuamente. Iba a cargar duramente contra Cesc, pero yo me ablando mucho cuando alguien pide perdón, de modo que ya no es lo mismo. De todos modos, sí que quisiera decir algo. Es evidente que Cesc insultó a Kanouté. Si no, no habría motivo para que se pidieran perdón mutuamente. Además, es bastante probable que fuera un insulto racista. Y no me vale la excusa del jugador del Barça diciendo que tiene una novia libanesa, que lleva un tatuaje árabe (¿¿!!!???) y que ha jugado y juega con compañeros de la misma religión. Yo tengo muy buenos amigos catalanes que son maravillosas personas y a los que tengo mucho cariño. Pero eso no me impide llamar a Cesc "catalán de mierda" porque el catalán de mierda es él, y no esos buenos amigos que tengo. Por tanto, él puede llamar a Kanouté "moro de mierda" para ofender única y exclusivamente a Kanouté, y no al resto del mundo musulmán. 

Ahora todo está zanjado, sí, y ya sólo hablaremos de fútbol como es el deseo de los interesados, sí, pero la sanción será para el "moro de mierda", mientras el "catalán de mierda" se irá de rositas. Si es que tenía razón Guardiola al hablar de "grandezas". Lo que no dejó claro fue el modo en que se premia o se castiga el ser grandes. En este caso, el grande será sancionado, y el "mierda" quedará libre. 

En fin, dicho esto, y una vez pasado el culmen de la euforia, por un lado, y de la indignación por otro, me gustaría centrarme en la situación en la que quedamos una vez pasado el trago de visitar el Camp Nou.

Lo primero que me gustaría resaltar es que el Sevilla ha dejado atrás el problema defensivo que tanto sufrimos el año pasado. Antes del partido defendía la idea de que si el Barcelona es insuperable jugando al fútbol, habría que trabajar para derivar el choque a eso que se conoce como el antifútbol. Pues bien. No fue necesario. El Sevilla hizo un partido tácticamente escandaloso. Escandaloso por bueno. Excepcional, magnífico, extraordinario. Conseguimos detener al Barça cometiendo ocho faltas en todo el partido. Llevo tiempo diciendo que Guardiola es uno de los tres mejores entrenadores del momento, pero el sábado Marcelino le ganó la partida en la parcela táctica. Y eso dice mucho de Marcelino. Muchísimo. Yo siempre he defendido que hay que tener paciencia con él. Ahora, esa máxima es indiscutible. Puede que ofensivamente nos  falte mucho, pero el trabajo que el entrenador asturiano ha hecho hasta el momento es encomiable, y así quedó reflejado en el partido en el Camp Nou. 

Me encantó ver cómo el Sevilla, mientras le duraron las fuerzas, presionó la salida del balón del contrario desde la línea defensiva de estos. Considero un acierto enorme concentrar presión en la zona central, obligando al contrario a jugar desde las bandas. Teniendo en cuenta la corta estatura de aquellos jugadores, los pases altos al área son mucho menos peligrosos que las triangulaciones por bajo. No se si os fijasteis que el Barça casi nunca saca los corners a la olla, suele hacerlo en corto para explotar su gran virtud, el juego mediante paredes por bajo. Ahí empezó el Sevilla a empatar el partido. A no perderlo. 

Dicen en Barcelona que no se puede jugar contra un equipo que mete nueve jugadores en el área. Eso fue, sin duda, en la segunda mitad del segundo tiempo, cuando el equipo estaba fundido. Pero antes el Sevilla intentó irse al ataque cuando pudo, lo hizo, e incluso tuvo hasta alguna que otra ocasión de gol. De todos modos, ¿qué quieren estos? ¿Que les dejemos los huecos necesarios para que puedan golear a gusto? Marcelino planteó el partido pensando en el rival, y el rival no fue capaz de contrarrestar el planteamiento de Marcelino. Anulamos sus mayores virtudes, pero no pudimos explotar las nuestras porque nuestros mejores delanteros, Negredo y Kanouté, no estaban. Es lo que tiene acudir a un partido con bajas y no tener el presupuesto del Barça para que esas bajas no se noten porque los suplentes son casi mejores que los titulares. Las cosas de la enorme diferencia entre unos y otros. 

Aún así, el Barcelona tuvo rachas en las que nos llegó a asediar, como hacen con absolutamente todos y cada unos de los rivales a los que se enfrentan, da igual el presupuesto que tengan. Y entonces apareció Javi Varas, que por algo le ha quitado el puesto a Palop. El portero también juega, que se lo digan al Real Madrid, con la de puntos que ha ganado gracias a Casillas. O al propio Barcelona, por supuesto. Si el portero está mal, el trabajo del resto del equipo se va al traste. Si el portero está bien, ese trabajo da resultado. Igual que pasa con los delanteros. Si estos no con capaces de marcar, da igual que sus compañeros jueguen a las mil maravillas, que el equipo no mete goles. Once contra once, y uno de esos once es el portero. 

Y luego estuvo el árbitro. Más allá de consideraciones, de repeticiones de jugadas y de todo lo que queráis, cuando un equipo comete ocho faltas en todo el partido ante nada menos que el Barcelona y acaba con nueve tarjetas y dos expulsados, es que algo raro rarísimo ha tenido que pasar. No tiene lógica, lo mires por donde lo mires. Y menos en un partido de guante blanco que sólo se ensombreció en el descuento por culpa de la demencial actitud de ese tío que se llama árbitro.

Mi mujer, que es madridista, pero que quiere al Sevilla porque me quiere a mí, cuando le vio el careto al vasco ese exclamó:

- ¡Ofú! Vaya árbitro os han puesto - Evidentemente ya lo conocía de antes, claro. - Tarde o temprano la liará, siempre hace los mismo

Y efectivamente. Tardó, pero la lió. Intentó robarnos el partido. No se puede pitar un penalty como ese. No se puede ser tan cabrón, coloquialmente hablando. Después del ingente esfuerzo realizado, después de haber cometido sólo siete faltas (la octava llegó posteriormente), cuando el partido estaba en el descuento, cuando el penalty era tan dudoso, cuando no lo pudo ver claro porque estaba lejos y tapado, cuando hasta el linier dijo que no vio nada, va el tío y se empeña en pitarlo. ¿Cómo no se van a indignar los jugadores del Sevilla? ¿Cómo no lo van a hacer, por Dios?. 

Que quede claro que Kanouté fue justamente expulsado. Y que Navarro también. Pero, ¿cómo no se iban a exaltar? Es que es imposible no hacerlo. 

Para terminar, tres cosas:

Primero: si tanto revuelo formó la actitud de Spahic forzando la roja de Aduriz, ¿por qué no se hace lo mismo con Cesc, que forzó a su manera la expulsión de Kanouté?

Segundo: Daniel Alves ha hecho un ridículo espantoso defendiendo a su compañero. No por defenderlo, que es normal que lo haga, sino porque él no puede tener ni idea de si Cesc insultó o no a Kanouté o no, ya que estaba lejísimo de la jugada. Y si esa defensa la hace por la confianza que le inspira cada uno, Alves fue compañero del "moro" durante cuatro años, mientras que es compañero del "catalán de novia libanesa y tatuaje árabe" desde hace sólo unos pocos meses. Alves sabe de sobra de la grandeza humana y moral de Kanouté y que algo muy, muy, muy gordo le tuvo que decir esa bellísima persona que dice que es Cesc para que su ex compañero reaccionara de esa forma. Yo no digo que cargue contra su compañero, pero muchas veces es mejor callar que hacer el ridículo. 

Tercero: Un punto es un punto. Da igual que sea en el Nou Camp o en cualquier otro campo. Pero las sensaciones que está dando el Sevilla son cada vez mejores. Es cierto que el juego de ataque sigue siendo pobre, pero la seguridad, la tranquilidad y la confianza que se transmiten hacía muchísimo tiempo que no se veían. Si de verdad la idea de Marcelino es seguir avanzando, si tan claros tiene los conceptos y los pasos a seguir, esto puede llegar a ser algo verdaderamente interesante.

Yo he expresado mis dudas, como todos (o la mayoría). También he abogado por tener paciencia. Y estos partidos como el de Barcelona son los que te hacen ver que merece la pena confiar. Que las dudas son las que son, pero que merece la pena confiar.

Gracias, Marcelino. Gracias, Sevilla.


6 comentarios:

Alberto H. (5 Stukas) dijo...

Lo del árbitro ya lo esperábamos todos. El muchacho es reincidente, y, por lo que se ve, no puede evitar fastidiar al Sevilla. No sé qué le habremos hecho, pero es así.

Difiero en lo de "un punto es un punto". Sé lo que quieres decir, pero evidentemente, No es lo mismo quedar un 0-0 en un Betis-Sevilla que en un Barcelona-Sevilla. En el primero, habríamos perdido dos puntos, y en el segundo hemos ganado uno.

Un saludo.

Miguel dijo...

QUe bien sabe le punto conseguido en BArcelona por fin sacamos tajada de un estadio en que ultimamente saliamos goleados y es que aunque parezca dificil lo conseguido por el Sevilla se reume en una sola palabra ACTITUD de los jugadores en el campo que elevan sobre manera la APTUTUD de todos ellos y que desde el minuto 1 salieron concentrados al 200% y encima desconectaron al cerebreo del equipo rival que no es otro que Xavi y el Barcelona no funciona porque todas las lineas de pases quedaban anuladas aunque siempre queda algo y es que no se puede quitar de enmedio y algunas jugadas sueltas si consiguieron realizar pero pocas con claridad y ahi radico el MAGNIFICO planteamiento realizado por Marcelino que por una vez lo voy a aplaudir y eso que no vi el partido pero por lo visto en los resumenes y leido fue de mariscal de guerra incluso Fazio jugo bien que sorprese me lleve al verlo en el campo ya que puse el tv en el minuto 42 de la segunda parte y ver 0-0 me sorprendio claro que no iba a ser todo tan bonito hasta que Fazio quien sino iba a ser derribo a Iniesta mejor dicho se cyo solo pero esta en el ajo el argentino y casi echa por tierra su excelente partido menos mal que San Javi Varas esta de dulce y lo para todo. Y es que ya en mis post antes del partido ponia el centro del campo que debia de jugar el Sevilla y por una vez y sin que sirva de precedente Marcelino me copio espero que lo haga mas veces y es que hasta Campaña jugo bien y no desentono. Por una vez Marcelino me callo la boca espero que me siga conquistando aunqe tu bien sabes que es dificil pero no imposible creo que esta en el camino y que por fin sabe cambiar de sistema, ves como no s tan dificil señor Marcelino.
Ahora a por el Racing que es el colista de primera y que es un partido trampa pero que hay que ganar si o si para hacer bueno el empate del Nuevo Campo todo lo que no sea un victoria es como si hubieramos perdido en BArcelona

Triana1952 dijo...

Estoy de acuerdo en casi todo lo que hablas en tu Post y el casi te lo voy a explicar .
Dany Alves es el mas indicado para salir a defender al catalan de mierda, pues es amigo de Kanoute y el fin que lleva es que todo se olvide de acuerdo con Kanoute y el catalan de mierda.
Ese paso lo da Kanoute para olvidar todo y pasar pagina.
Te lo digo de buena tinta.
Ese detalle engrandece mas a Kanoute y a la vez a Alves que se ofrece para hacer de intermediario.
Lo importante es que se consiguio el objetivo que era no salir goleados del "campo nuevo".
Saludos Sevillistas

Juan Angel Tena dijo...

No puedo mas que confirmar y reafirmarme en todo lo que dices.

Somos de la opinion de tener esa paciencia con Marcelino, los dos hemos hablado de ello y a mi me esta generando cada vez mas certeza de que se estas en el buen camino el hecho de que el equipo se esta construyendo desde la defensa.

Ya sabes aquello de que los delanteros ganan partidos, las defensas ganan campeonatos...

Lo que el Sevilla hizo en Barcelona es para quitarse el sombrero por el descomunal trabajo de todo el equipo.

Sobre el supuesto-confirmado-desmentido insulto de Cesc a Kanoute, pues mas de lo mismo.
El que saldra perdiendo sera Kanoute y el propio Sevilla, para no variar...

Un fuerte abrazo amigo.

Mayte Carrera dijo...

Estupendo post como siempre, lo suscribo al 100%.
Lo de Iturralde es más de lo mismo, es que este tio tiene un afán de protagonismo que es para que se lo hagan mirar, y a mi que me dejen de tonterías pero está mas que claro que también tiene algo contra el Sevilla, pq no es normal que siempre se equivoque en contra de nuestros interes.
Muy bueno el planteamiento de Marcelino que le ganó la partida a Guardiola, que tuvo que cambiar el dibujo de su equipo y ni así ni con la ayuda del arbitrito de turno, pudo con nosotros.
Un abrazo

Antonio Delgado dijo...

"...hasta que Fazio quien sino iba a ser derribo a Iniesta mejor dicho se cyo solo pero esta en el ajo el argentino y casi echa por tierra su excelente partido..." Miguel, espero que tu profesión no sea la de juez.
Una vez más coincido con lo que expones en tu artículo. Algunos dijeron a principio de temporada, que parte del equipo y el entrenador eran nuevos y había que dejarlos trabajar para que se viera el resultado. Mi opinión es que se está haciendo las cosas bien y que el equipo tiene mucho margen de mejora. Pienso que va a ver todavía muchos altibajos, hasta por lo menos la segunda vuelta no creo que se consiga el equilibrio. Marcelino va conociendo más a los jugadores que tiene y utiliza a los que cree conveniente sin importarle la opinión de periódicos y parte de la grada, de momento ahí están los resultados. Los periodista de la ciudad sigue con la inquina de la mal planificación deportiva, por lo de no poder contar con Negredo y Canute, aunque ponen el parche antes de que salga el grano al recalcar que se enfrenta al colista, por si a Manu le da por meter 3 goles. Saludos

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